En varios países queda menos del 10% de su extensión original

Una nueva base de datos permite planificar la conservación del bosque seco tropical en Latinoamérica

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El bosque seco de Latinoamérica es uno de los bosques tropicales más amenazados del mundo. En varios países queda menos del 10% de su extensión original, lo cual representa una parte muy pequeña cuando se compara con algunos bosques húmedos como la Amazonia, del cual se mantiene aproximadamente un 80%. Ahora, un estudio internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado por primera vez una base de datos de especies de árboles de bosque seco, basada en 1.602 inventarios florísticos a lo largo de Latinoamérica y el Caribe. Los resultados proporcionan, por primera vez, el marco científico en el que las administraciones a nivel nacional pueden contextualizar sus bosques secos a escala regional y continental.

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CSIC / Esta base de datos, cuyas conclusiones se publican en la revista Science, ha sido elaborada por la Red Florística Latinoamericana del Bosque Tropical Estacionalmente Seco (DRYFLOR), financiada por Leverhulme Trust International Network, e integrada por más de 50 investigadores de Latinoamérica y el Caribe, con el liderazgo del Real Jardín Botánico de Edimburgo.

“Los resultados de esta red proporcionan, por primera vez, el marco científico en el que tomadores de decisiones a nivel nacional pueden contextualizar sus bosques secos a escala regional y continental”, señala Ricarda Riina, investigadora del CSIC en el Real Jardín Botánico, en Madrid, quien ha participado en el estudio.

El bosque seco ha sido la cuna de civilizaciones precolombinas y la fuente de importantes cultivos a nivel global

“Este artículo muestra que estos bosques secos poseen una notable diversidad de 6.958 especies de árboles. Los datos indican que son muy pocas las especies compartidas entre las diferentes regiones de bosque seco del Neotrópico, lo que significa que cada región contiene especies exclusivas que no crecen en ningún otro lado”, indica Riina.

“Esto nos lleva a transmitir un simple pero urgente mensaje: la necesidad de establecer numerosas áreas protegidas en muchos países latinoamericanos para proteger toda la diversidad que los bosques secos albergan”, indica Riina. “En escenarios de calentamiento global, la conservación de estas especies únicas de bosque seco en el trópico, las cuales se encuentran adaptadas a altas temperaturas y largos periodos de sequías, debe considerarse como una prioridad a nivel mundial”, añade.

El bosque seco ha sido la cuna de civilizaciones precolombinas y la fuente de importantes cultivos a nivel global, como el maíz, los frijoles, el maní y el tomate. Pero a pesar de su importancia y su alto grado de destrucción, científicos y ambientalistas le han prestado muy poca atención hasta el momento.

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Referencia:

Karina Banda-R, Alfonso Delgado-Salinas, Kyle G. Dexter, Reynaldo Linares-Palomino, Ary Oliveira-Filho, Darién Prado, Martin Pullan, Catalina Quintana, Ricarda Riina, Gina M. Rodríguez M., Julia Weintritt, Pedro Acevedo-Rodríguez, Juan Adarve, Esteban Álvarez, Anairamiz Aranguren B., Julián Camilo Arteaga, Gerardo Aymard, Alejandro Castaño, Natalia Ceballos-Mago, Álvaro Cogollo, Hermes Cuadros, Freddy Delgado, Wilson Devia, Hilda Dueñas, Laurie Fajardo, Ángel Fernández, Miller Ángel Fernández, Janet Franklin, Ethan H.Freid, Luciano A. Galetti, Reina Gonto, Roy González-M., Roger Graveson, Eileen H. Helmer, Álvaro Idárraga, René López, Humfredo Marcano-Vega, Olga G. Martínez, Hernán M. Maturo, Morag McDonald, Kurt McLaren, Omar Melo, Francisco Mijares, Virginia Mogni, Diego Molina, Natalia del Pilar Moreno, Jafet M. Nassar, Danilo M. Neves, Luis J. Oakley, Michael Oatham, Alma Rosa Olvera-Luna, Flávia F. Pezzini, Orlando Joel Reyes Dominguez, María Elvira Ríos, Orlando Rivera, Nelly Rodríguez, Alicia Rojas, Tiina Särkinen, Roberto Sánchez, Melvin Smith, Carlos Vargas, Boris Villanueva, R. Toby Pennington. Plant diversity patterns in neotropical dry forests and their conservation implications. Science. Doi: 10.1126/science.aaf5080

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