Su promotora comenzará a aplicarlo en el centro educativo en el que trabaja, el IES Serra D’irta, en Alcalá de Xivert, en Castellón

Un proyecto implica a familias, profesorado y alumnado para prevenir el acoso escolar

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Una alumna del programa formativo de Experto en Convivencia y Mediación en el ámbito educativo, Lidia Galí, ha diseñado un proyecto para prevenir el racismo y la intolerancia en la etapa educativa de Secundaria y, con ello, el acoso escolar.

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UAH / En estos comienzos del siglo XXI España se ha convertido en uno de los países con gran atracción para inmigrantes, lo que se traduce en un incremento importante de población extranjera en la escuela, que se enriquece con la diversidad cultural, pero también tiene que enfrentarse al reto de garantizar una adecuada integración a esta población extranjera joven tanto a nivel formativo como a nivel social.

Detectar cuanto antes dónde pueden surgir los problemas y poner en marcha el máximo de actuaciones posibles es siempre el primer paso

Y eso es lo que pretende el proyecto de prevención del racismo y la intolerancia diseñado por la alumna Lidia Galí dentro del programa formativo de Experto en Convivencia y Mediación de Conflictos que lidera en la UAH el grupo de investigación Inclusión y Mejora Educativa: Convivencia y Aprendizaje Cooperativo, IMECA.

Los principales objetivos del proyecto son prevenir situaciones de racismo, educar en el respeto a otras culturas, fomentar la inclusión del alumnado, reducir el fracaso escolar, sobre todo entre el alumnado de procedencia extranjera, y promover la integración de las familias de origen extranjero en la comunidad educativa. Su promotora comenzará a aplicarlo en el centro educativo en el que trabaja, el IES Serra D’irta, en Alcalá de Xivert, en Castellón, aunque algunas de las medidas pueden trasladarse a cualquier centro educativo en el que se detecten situaciones de riesgo, siempre atendiendo a las características particulares del centro y de entorno.

Detectar cuanto antes dónde pueden surgir los problemas y poner en marcha el máximo de actuaciones posibles es siempre el primer paso. Y desde el principio, por eso este proyecto está pensado para intervenir con estudiantes de 1º de la ESO, que ‘aterrizan’ en el Instituto y todavía están a tiempo de generar empatías y crear otras redes ¿Y qué tipo de actuaciones son las recomendables? ‘Hay tres líneas de actuación: una de ellas son actividades que se hacen en tutorías (hay planificadas dos actividades al trimestre), otra que se plantea en diferentes asignaturas en diferentes cursos, no solo en 1º, y actividades en que implicas a toda la comunidad educativa: familias, profesorado y alumnado.

Entre las primeras, Lidia Galí destaca la realización de una convivencia en el comienzo del curso, organizada por los propios alumnos. ‘Son ellos los que programan las actividades, pero todas ellas tienen que tener como fin último conseguir la integración del grupo’. En tutorías también propone la realización de una jornada de intercambio de tradiciones: ‘se trata de un trabajo por grupos, en los que cada uno debe presentar una tradición e intercambiar opiniones con el resto. La presentación puede ser teatralizada, o en ppt o mediante una canción…hay libertad creativa. De este modo, enseñamos al grupo a ponerse en el lugar del otro y entender su cultura’. Y a evitar los problemas habituales, como el acoso, problemas de envidia, insultos racistas, enfrentamientos…

Galí recalca que este tipo de actuaciones tienen que ir acompañadas de otras en las que se implique a toda la comunidad educativa e, incluso, al entorno donde se reside, ya que ‘un problema en un centro educativo es al final un problema de la sociedad. Yo trabajo en la localidad de Alcalá de Xivert, en Castellón, donde hay una comunidad grande de población magrebí, con problemas de integración. En mi trabajo también hablo de tratar de implicar al Ayuntamiento y que también ellos cuenten con un currículum de prevención para poder actuar no solo cuando el problema ya ha surgido, sino también antes. Además cuentan con una mediadora cultural que está en permanente contacto con los centros educativos de la localidad’.

Asimismo, resalta la importancia de implicar a los estudiantes en todas las iniciativas, ‘porque está comprobado que cuando les implicas y les haces partícipes de las iniciativas, se hacen más responsables y son capaces de afrontar cualquier reto.

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