Hablemos claro, Sr. Mas…

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Por Xavier Massó x.masso@catalunyavanguardista.com

Xavier Massó_edited…Porque estoy sumido en un mar de dudas que en modo alguno contribuye usted a disipar, ni en sus proclamas ni en sus declaraciones. Verá usted, mi patrimonio es irrelevante. Vivo, por lo tanto, de mi trabajo, o sea, del jibarizado sueldo que me corresponde como funcionario público. Y como no juego a la lotería ni hago quinielas, tengo la certeza absoluta de que, en caso de que llegue vivo al momento de mi jubilación, mi supervivencia dependerá de la pensión que me corresponda por haber estado todos estos años cotizando. Y como de esto no dice nada, absolutamente nada, ésta es precisamente una de mis primeras incertidumbres en torno a su proyecto.

Mire usted. No soy nacionalista, ni de aquí ni de allá. De modo que si su propuesta me pareciera convincente, no tendría, en principio, el menor problema en secundarla. Pero antes debería conocerla, y me temo que no me está dando usted demasiadas pistas como para que pueda hacerme una idea mínimamente cabal sobre sus proyectos para el día después. Más aún, los datos de que dispongo no son nada reconfortantes. De ahí mis inquietudes.

Reclama usted un derecho a decidir que, de entrada, he de decirle que me parece plenamente legítimo, aunque por mi parte no comparta la ideología desde la cual lo reivindica. Lo reclama, dice usted, para que el pueblo catalán -entre el cual me incluyo, al menos desde mi concepto de tal noción- manifieste su inequívoca voluntad de realizar su destino manifiesto y se exprese en el sentido de optar por un estado independiente. Muy bien, Sr. Mas, asumámoslo como hipótesis de trabajo ¿Pero con qué proyecto?

Si todos vamos a decidir, significa que también tendré que decidir yo, y para decidir he de estar informadoSin duda, le parecerá a usted algo prosaico que introduzca inquietudes de tipo individual entre tanta teología de la historia como usted maneja, pero si todos vamos a decidir, significa que también tendré que decidir yo, y para decidir he de estar informado. De lo contrario, alguien carente de sentimiento nacionalista como yo, no sabría qué decidir. Me pasaría como al asno de Buridán ¿Sabe? Y para evitar tan indeseable escenario, he de estar informado para poder decidir lo que, desde mi criterio, considere mejor para la sociedad en que vivo y, sin duda también, para mí.

Argumentos, Sr. Mas, argumentos amparados en hechos. Eso es lo que echo en faltaPuede que haya quienes consideren una mezquindad preguntarse por cuestiones crematísticas ante tan trascendentes objetivos como los que usted plantea, pero es que verá, soy de los que sospecha que acaso Samuel Johnson tuviera parte de razón cuando afirmaba que el patriotismo es el último refugio de los canallas. No se lo tome a mal, es sólo una legítima sospecha de la cual me gustaría que usted y los suyos me disuadieran; con argumentos amparados en hechos. Y tendrá usted que reconocer que, al menos hasta la fecha, poco, muy poco han hecho usted y sus propagandistas para vencer mi escepticismo. Hasta ahora, Sr. Mas, sólo he escuchado soflamas y conminaciones a ejercer un acto de fe en su proyecto. Y esto del acto de fe, comprenderá usted que para un agnóstico es más bien problemático… hasta le diría que disuasorio. Argumentos, Sr. Mas, argumentos amparados en hechos. Eso es lo que echo en falta.

Como ya le anunciaba al principio, entre mis primeras incertidumbres figura la de mi pensión y, hasta de forma más inmediata, mi trabajo. Usted no ha dicho nada sobre esto. Perdón, algo sí dijo hace un tiempo, cuando empezaba a meterse en este torbellino cuyo centro ocupa ahora por derecho propio. Pero es que lo que dijo fue más bien inquietante. Cuando le preguntaron por las pensiones, creo recordar que fue en el propio Parlament de Catalunya, respondió usted, diría que fue usted mismo, que esto era cosa del Estado español, que es quien había estado recaudando durante todos estos años los fondos destinados a tal fin.

¿Piensa usted entonces que el día después de la independencia de Cataluña el Estado español seguirá pagando las pensiones correspondientes a los ciudadanos catalanes? Y si no fuera así ¿Nos aconseja que nos hagamos un plan de pensiones privado? ¿Dónde, Sr. Mas, dónde? ¿En alguna entidad que quede fuera de la zona euro? ¿Ubicada tal vez en Zaragoza o en Montpellier?

Usted y los suyos afirman que la Cataluña independiente seguirá en el euro, pero los otros, europeos incluidos, dicen que no Porque usted y los suyos afirman que la Cataluña independiente seguirá en el euro, pero los otros, europeos incluidos, dicen que no ¿En qué quedamos? Porque si quien tiene la sartén por el mango dice que no será así, y no estoy pensando precisamente en el gobierno español, ya le digo, insisto, sino en quien tiene la sartén por el mango, entonces, la verdad ¿Quién merece más credibilidad?

Ni usted ni los suyos, Sr. Mas, han aportado el menor argumento en favor de su tesis. Sólo crípticos mensajes de tranquilidad apelando a una tradición de confianza en los gobernantes a la cual, dicho de sea de paso, no se han hecho ustedes especialmente acreedores.

No deja de ser paradójico que, en este orden de cosas, el único argumento mínimamente técnico a favor de la tesis de la permanencia en el euro de la futura Cataluña independiente, provenga de instancias más bien alejadas o, como mínimo, ajenas al independentismo que usted postula. Me refiero al supuesto según el cual la bancarrota real española requiere de una quita de la deuda externa que sólo podría maquillarse justificando la secesión de un territorio como Cataluña. Un argumento que, en mi opinión, es más bien peregrino, pero que es el único que se ha postulado como tal. Y no proviene de ustedes.

Tampoco he escuchado nada sobre cómo quedaría la economía catalana después de la independencia. Sí, ya sé, hay tantos posibles escenarios que se hace muy difícil hacer prospectivas «científicas». Pero dígame, si precisamente ahora que la «contraofensiva» española se está dedicando a hacer informes constatando las, siempre según ellos, terribles desgracias y aciagos tiempos que le esperan a la economía catalana en caso de independencia ¿Cómo no saltan ustedes a la palestra,  en posesión de la verdad como están y con toda su cohorte de brillantes economistas en nómina, desmintiendo tanto catastrofismo y, como debe ser, aportando su propia y solvente argumentación?

Porque, a ver, y dejemos de lado lo de las pensiones ¿Es cierto que iba a producirse una drástica reducción de las exportaciones catalanas al mercado español? Algunos apuntan hasta un 50% de reducción, sobre un total del 40% del PIB catalán ¿Le parecen verosímiles tales afirmaciones? No basta con decir que no es verdad, Sr. Mas, las cosas, en materias como esta, hay que abordarlas con seriedad y solvencia. Así que, dígame ¿Son estas cifras verosímiles? Y de serlo ¿en qué medida afectarían la existencia del común de los ciudadanos catalanes? Y si estas exportaciones que España no iba ya a importar se fueran a concretar en otros mercados extranjeros, cuando menos como posibilidad ¿Cuáles son? ¿Lo han pensado ya? ¿Con aranceles o sin ellos? Necesito esta información para poder ejercer mi derecho a decidir. Lo siento, pero a mí no me basta con sentimientos, folclorismos y «mantras» varios como los que están ad usum entre sus incondicionales. ¿Lo sabremos algún día? ¿Será antes de ejercer el derecho a decidir?

Y por último, Sr. Mas, last but not least, entre las muchas cosas que echo en falta en su proyecto, hay una que me preocupa especialmente ¿Qué modelo de sociedad propone para la futura Cataluña independiente? Entienda que se trata de algo que me inquieta, sobre todo si considero los precedentes que tengo a mano.

¿Es su modelo de Administración pública el que su consejera de educación está implantando en la enseñanza pública catalana?Por ejemplo ¿Es su modelo de Administración pública el que su consejera de educación está implantando en la enseñanza pública catalana? ¿O el que su consejero de sanidad está pergeñando en los hospitales públicos catalanes? ¿La adjudicación y subcontratación de obra pública seguirá como hasta ahora? ¿Y el sistema judicial?

Mucho me temo, Sr. Mas, que su modelo de Administración pública está basado en el clientelismo y el nepotismo. Si esto ha sido culpa de que no somos un Estado independiente y obedece a la execrable herencia española, explíquelo, pero hasta ahora, lo único que puedo constatar es que se han copiado todos los defectos de la Administración española sin ninguna de sus, por cierto, escasas virtudes. Y no dispongo de ningún elemento que me induzca a pensar que nada de esto iba a cambiar en una Cataluña independiente, sino más bien todo lo contrario, a menos que usted no lo desmienta, eso sí, con hechos, no con meros flatus vocci.

Compréndalo, desde mi concepción de las cosas, me aterra la idea de un microestado a medio camino entre Albania y Bélgica, controlado por los Boi Ruiz, Millet o Macià Alavedra, por poner algunos ejemplos. No lo puedo evitar. Pero eso sí, se me puede convencer con argumentos y hechos, de modo que no desespere, pero con mera palabrería, no. Eso no.

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