Incluso su estructura fundamental es sorprendentemente similar a la del noruego.

El origen del inglés es escandinavo, según estudiosos

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Dos profesores destacados han negado que el inglés sea un idioma anglosajón y aseguran que su origen está en Escandinavia.

El profesor de lingüística Jan Terje Faarlund de la Universidad de Oslo (Noruega) y su colega el profesor Joseph Emmonds de la Universidad Palackì (República Checa) opinan que el inglés procede del grupo de lenguas germánicas septentrionales, al igual que el noruego. Esto contradice a otros lingüistas y al conocimiento comúnmente aceptado, que formula que el inglés procede directamente del anglosajón.

El profesor Faarlund afirmó: «El inglés moderno desciende directamente de la lengua de los escandinavos que colonizaron las Islas Británicas durante varios siglos, antes de la conquista normanda francófona de 1066».

Arguyó que el anglosajón es un idioma germánico occidental que los anglos y los sajones trajeron consigo desde el norte de Alemania y el sur de Jylland durante la colonización de las Islas Británicas en el siglo V.

«El inglés antiguo y el moderno son dos idiomas muy distintos. ¿Por qué? Consideramos que se debe a que el anglosajón sencillamente desapareció, mientras que el escandinavo pervivió aunque con una influencia notable del primero.»

Aunque a muchos hablantes nativos del inglés les resulta complicado aprender noruego, el profesor Faarlund considera que no es coincidencia que los escandinavos, en especial los noruegos, posean una facilidad relativa para aprender inglés. Añadió: «Lo cierto es que muchas palabras inglesas se asemejan a las nuestras (en noruego, por ejemplo). Pero esto no es todo lo que tienen en común. Incluso su estructura fundamental es sorprendentemente similar a la del noruego. Son muchos los errores que otros (hablantes de otros idiomas) cometen en inglés en los que nosotros no incurrimos debido a la similitud de los dos sistemas gramaticales.»

Los profesores consideran que el idioma inglés procede de una época en la que británicos y escandinavos mantenían una lucha por el poder político en Danelagen, parte de lo que es Escocia e Inglaterra en la actualidad. Faarlund expuso: «Un aspecto geográfico especialmente importante en nuestra investigación es que la región de las Midlands Orientales, donde la lengua oral evolucionó posteriormente hacia el inglés moderno, coincide casi completamente con la muy poblada región del sur de Danelaw.»

También sostuvo que el idioma cambió en gran medida durante el periodo posterior a la llegada de los normandos, y sugirió que las pésimas condiciones de vida en la zona provocaron una fusión entre dos grupos de gente antes separados: los hablantes de anglosajón y los de escandinavo. De esta fusión habría surgido el inglés medio, predecesor del moderno.

«Resulta especialmente curioso que el anglosajón tomara prestadas palabras para designar objetos comunes pese a que ya disponía de los vocablos correspondientes. Normalmente se toman prestadas palabras para nombrar ideas y conceptos nuevos. En inglés se puede casi afirmar lo contrario: las palabras comunes son escandinavas, y hay muchas de ellas», afirmó el profesor Faarlund, quien citó algunos ejemplos: «anger», «awe», «birth», «cake», «dirt», «egg», «fellow», «guest» y «Thursday». Se calcula que el 90 % de estos conceptos ya existían en el vocabulario anglosajón.

El profesor se refirió además a la gramática inglesa: «En Inglaterra, numerosos lexemas y morfemas -o lo que es lo mismo, las unidades lingüísticas abstractas con significado de menor tamaño- también se tomaron prestadas del escandinavo y sobreviven en el inglés moderno». Añadió: «Podemos demostrar que allí donde el inglés se diferencia sintácticamente de los otros idiomas germanos occidentales, como el alemán, el neerlandés y el frisón, posee la misma estructura que los idiomas escandinavos».

Y citó algunos ejemplos. En inglés y escandinavo el complemento se sitúa tras el verbo, mientras que en alemán y neerlandés (y en anglosajón) el verbo se sitúa al final:
«I have read the book».
«Eg har lese boka».

Tanto el inglés como el escandinavo pueden situar una preposición al final de la frase:
«This we have talked about».
«Dette har vi snakka om».

El caso genitivo:
«The Queen of England’s hat».
«Dronninga av Englands hatt».

Por último el profesor concluyó: «Estas construcciones no son posibles en alemán ni en neerlandés y además es muy poco probable que este tipo de estructuras cambie en un idioma. La única explicación razonable pasa por que el inglés sea un idioma escandinavo y una continuación del danonoruego que se habló en las Islas Británicas en la Edad Media.»