Traducido a más de 30 idiomas, todavía hoy se debate sobre el significado de la obra y sobre el tipo de insecto en el que se transformó Samsa / WEARBEARD

El insecto más famoso de la literatura cumple un siglo

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En octubre de 1915, hace ahora cien años, llegaba a las librerías La Metamorfosis de Franz Kafka (Praga, República Checa, 3 de julio de 1883 – Kierling, Austria, 3 de junio de 1924). Comenzaba así la andadura de un relato que se convertiría –aunque su autor no pudiera sospecharlo– en uno de los libros más leídos de la historia de la literatura.

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Fuente: Wikipedia Commons, eldiario.es

Traducido a más de 30 idiomas, La metamorfosis narra la historia de Gregorio Samsa, el comerciante que “después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto”. Durante el libro, el malogrado mercader sufre el rechazo de su familia, que convive con él en un clima de terror y asco.

Portada de La metamorfosis (1916) / Wikipedia

Portada de La metamorfosis (1916) / Wikipedia

Todavía hoy se debate sobre el significado de la obra y sobre el tipo de insecto en el que se transformó Samsa. Kafka nunca llegó a aclararlo y, probablemente, tampoco quiso hacerlo. En una carta a su editor en octubre de 1915, el autor ya advertía que al ilustrar la portada, “el insecto no debe ser dibujado, ni siquiera desde la distancia”. Y a pesar de que suele pensarse que el desdichado hombre se convierte en una cucaracha, su obra nunca menciona esta palabra.

A lo largo de esta obra, Kafka muestra no sólo los pensamientos y el afán de supervivencia del hombre insecto una vez que asume su nueva realidad, sino principalmente las reacciones de los que tiene su alrededor: su jefe, la sirvienta, los huéspedes que irán a vivir a su casa y, sobre todo, su padre, su madre y su hermana Greta, de 17 años. Los sentimientos evolucionan desde la pena o el rechazo inicial, al odio y el alivio tras la muerte. Pese a las pocas alusiones temporales, el relato empieza, más o menos, en Navidad y termina a finales de marzo. Hay alguna que otra ”analepsis” que muestra algunos hechos del pasado.

La novela presenta la historia a través de un narrador externo y objetivo con tal frialdad y cercanía, que el lector se ve implicado en esa realidad monstruosa. Esta novela reúne lo más significativo del estilo de Kafka, por cuanto reproduce sus principales características: un protagonista que se siente perdido ante circunstancias que no controla; el simbolismo y el valor metafórico que puede darse su contenido; la escasez de la acción, que gira casi exclusivamente en torno a un personaje indefenso ante una realidad hostil. Todo ello narrado de manera objetiva y ajena a todo artificio retórico.

Tras la formación de Checoslovaquia en 1960, las obras de Kafka fueron prohibidas en el recién creado país y no fue hasta 1989 cuando los libros del ilustre escritor, incluyendo La Metamorfosis, regresaron a las estanterías de la ciudad que le vio nacer.

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