El 3+2 supone para los estudios no productivos, que no generan beneficios, son casualmente los que cuentan con más presencia de mujeres en las aulas

Analizan la aplicación de la reforma del 3+2 y sus consecuencias

 

El colectivo Corrent Roig, inscrito en El Directori, organizó el pasado 10 de marzo en la Sala de Actos de l’Àgora la charla “3+2 y machismo: ¿Una misma lucha?. El coloquio giro alrededor de cómo la aplicación de esta reforma afectaría directamente a las mujeres.

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UAB / El pasado jueves 10 de marzo tuvo lugar en la sala de Actos de l’Àgora una charla organizada por el colectivo Corrent Roig. El tema, con perspectiva de género dentro del ciclo de charlas que se organizaron en motivo del 8M, fue la relación entre el 3+2 y el machismo. Los ponentes, Leire Garcia, Quim Ripoll y Paola Garcia, pusieron énfasis en la relación implícita que existe entre la aplicación de la reforma del 3+2 y las consecuencias que tendrá en la dificultad de la mujer para acceder a los estudios universitarios.

La brecha salarial que separa hombres y mujeres es de alrededor del 20% y las beneficiarias de las pensiones mínimas son mujeres en un 80%

Para ponerlo en contexto, la ponente Leire Garcia habló sobre la situación de la mujer en la estructura socioeconómica y el mundo laboral, y afirmó que las mujeres representan más del 50% de la población y que sufren en mayor parte la precarización y las jornadas parciales. Además, la brecha salarial que separa hombres y mujeres es de alrededor del 20% y las beneficiarias de las pensiones mínimas son mujeres en un 80%.

Por otro lado, Quim Ripoll se refirió al 3+2 como una estrategia no de internacionalización sino de explotación. Con la reducción del grado de 4 a 3 años se pretende un refuerzo de los contenidos generalistas no especializados que convierten el grado en una continuación del bachillerato, por lo cual resulta imprescindible estudiar un máster, que tiene un precio por crédito muy superior que el grado. También hizo referencia a los despidos de profesores que esta reforma implicaría.

Finalmente, para relacionar la situación de la mujer con la reforma, Paola García puso énfasis en el ataque que el 3+2 supone para los estudios no productivos, que no generan beneficios, son casualmente los que cuentan con más presencia de mujeres en las aulas. Además, en una universidad como la UAB, en que el 60% del alumnado son mujeres, si hablamos de máster, esta cifra cae en picado.

Para finalizar, se abrió un turno de preguntas y se reflexionó sobre qué tipo de movimiento estudiantil se necesita para combatir la implantación de esta reforma: un movimiento masivo, democrático e igualitario. Además, se afirmó la importancia del empoderamiento femenino en las asambleas, puestos de trabajo y organización política.

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