Microscopía electrónica de Salmonella typhimurium. /  Wikipedia.

Los nuevos brotes de salmonelosis pueden deberse a cambios ambientales

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SINC / Investigadores liderados por la Universidad de Warwick (Reino Unido) han rastreado los cambios genéticos del patógeno bacteriano Salmonella enterica serotipo Paratyphi A, que se originó hace más de 450 años y que es una de las principales causas en todo el mundo de fiebres entéricas (tifoideas y paratifoideas).

Hoy se calcula que las fiebres entéricas provocan 27 millones de casos clínicos al año y 200.000 muertes, la mayoría en países en vías de desarrollo del suroeste de Asia, Asia central, América del sur y África Subsahariana.

El análisis de 149 de sus genomas, según publica la revista PNAS, indica que las epidemias de esta enfermedad bacteriana en la historia humana pueden estar causadas ​​por cambios ambientales en lugar de mutaciones genéticas.

“Cuando estallan las epidemias, muchos científicos creen que se debe a un aumento de su virulencia asociado con la adquisición de nuevos genes o mutaciones. Queríamos rastrear los cambios genéticos en este patógeno bacteriano para ver si era así”, explica Zhemin Zhou, de la Facultad de Medicina de Warwick e investigador principal del estudio.

Representación de los siete linajes de Paratyphi A y transmisiones geográficas asociadas con distintos períodos. / Universidad de Warwick

Representación de los siete linajes de Paratyphi A y transmisiones geográficas asociadas con distintos períodos. / Universidad de Warwick

Marcos Achtman, de la misma universidad, declara a Sinc: “Sostenemos que no ha cambiado su virulencia desde que evolucionó, porque las mutaciones genéticas que hemos detectado causadas por la selección darwiniana han sido transitorias. Lo que hizo fue cambiar el tamaño efectivo de su población y trasmitirse a través de continentes. Hoy en día es la causa más común de fiebre entérica en China y una causa común en todo el sur de Asia, incluyendo la India y Pakistán”.

El patógeno no se ha vuelto más eficiente en sus 450 años de historia

Durante sus 450 años de existencia, el tamaño de la población de la bacteria Paratyphi A, que fue identificada por primera vez en 1898, creció, después se redujo y recientemente ha vuelto a aumentar. El equipo reconstruyó la genealogía, la transmisión y la historia evolutiva de la bacteria y concluyeron que no se ha vuelto más eficiente con los años.

“Hemos descubierto que la bacteria formó siete linajes distintos que se extendieron a nivel mundial desde mitad del siglo XIX. Rastreando el patógeno, encontramos mutaciones genéticas que pueden haber mejorado transitoriamente la resistencia a los medicamentos o la eficiencia metabólica, pero la mayoría de las mutaciones fueron de corta duración y eliminadas por las fuerzas evolutivas”, detalla Zhou.

“Nosotros interpretamos la historia de Paratyphi A como reflejo de la deriva en vez de la evolución progresiva. Nuestros resultados indican que el contenido genómico crucial de Paratyphi A, que causa fiebre paratifoidea en humanos, se acumuló muy temprano en su historia”, afirma Achtman.

Hace 20 años, este investigador trabajó con epidemias de meningitis cerebroespinal en África, pero no pudo identificar los cambios a nivel genético del meningococo Neisseria meningitidis que explicaran las epidemias.

Los autores aseguran que esto implica que muchas epidemias y pandemias de enfermedades bacterianas en la historia humana reflejan acontecimientos ambientales producto del azar, “como la difusión geográfica y la transmisión a huéspedes no tratados previamente, en lugar de la evolución de organismos especialmente virulentos”, concluyen.