El proyecto tiene la finalidad de concienciar a la opinión pública sobre este fenómeno y de orientar a los menores sobre la forma más segura de utilizar Internet.

Un proyecto revela la complejidad del problema del «grooming» de menores en Internet

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grooming_editedMuchos acosadores sexuales se valen de Internet para realizar el llamado «grooming», es decir, seducir a menores con el objetivo de abusar de ellos. Además, los menores que emplean en sus perfiles nombres con connotaciones sexuales y que se comportan de manera liberada en Internet se exponen a un riesgo mayor de convertirse en víctimas del grooming. Estas son las conclusiones de un estudio nuevo financiado por la Unión Europea.

Estudios anteriores sobre los abusos sexuales a menores indicaban que los acosadores dedicaban meses a entablar lazos de amistad con sus víctimas, llegando incluso a entrar en contacto con sus familiares, para crear las condiciones conducentes al abuso. Pero Internet ha cambiado radicalmente la situación. Ahora los acosadores pueden elegir de entre un grupo muy amplio de menores.

El «Proyecto europeo sobre el grooming de menores en Internet» (European Online Grooming Project), financiado a través del «Programa para una Internet más segura 2005-2008» de la Comisión Europea, tiene la finalidad de concienciar a la opinión pública sobre este fenómeno y de orientar a los menores sobre la forma más segura de utilizar Internet. Los responsables del proyecto, que definen tres clases de acosadores que se dedican a esta práctica, recalcan la necesidad de legislación europea que remedie la amenaza que plantean para la población. «Internet carece de fronteras geográficas», señalan.

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Tres tipos de acosadores

Los investigadores indagaron en esta cuestión entrevistando a individuos condenados por grooming de menores en Internet en Bélgica, Italia, Noruega y Reino Unido. Los resultados iniciales del proyecto, coordinado por el «Centro Nacional de Investigaciones Sociales» (NatCen, Reino Unido), indican que no todos los acosadores se comportan de la misma manera. En concreto estos se pueden clasificar en al menos tres categorías: los acosadores con un «cariño distorsionado»; los «acosadores adaptables»; y los «acosadores hipersexuales».

«Estas conclusiones deben alertarnos de la urgencia de redoblar los esfuerzos para garantizar la seguridad de los menores en Internet», destacó Stephen Webster, del NatCen. «La inclusión de un botón de alarma por parte de los sitios de redes sociales, y la labor que se está realizando para concienciar a los menores de los riesgos que existen en Internet son dos puntos excelentes, pero este estudio deja a las claras que ya no basta con aplicar un método único y genérico. Confiamos en que la publicación de estas conclusiones supongan el inicio de una nueva etapa en la forma de intervenir contra este fenómeno.»

child_edited_2Los acosadores que sienten un «cariño distorsionado» creen que mantienen una relación romántica y consentida con los menores a los que seducen. A diferencia de lo que se suele creer acerca de los acosadores, esta clase de acosador sí revela su verdadera identidad a la víctima y no emplea imágenes indecentes de los menores. Dedica largo tiempo a establecer un lazo de amistad con la víctima antes de conocerle en persona.

En cambio, el acosador adaptable emplea en Internet múltiples identidades y ajusta su estrategia de seducción según convenga para lograr su objetivo. Puede que emplee imágenes indecentes del menor y puede que no, pero considera que la persona a la que está seduciendo es sexualmente madura. Además, no pretende conocer en persona al menor en todos los casos.

Por último, los acosadores hipersexuales se dedican a obtener y difundir cantidades considerables de imágenes indecentes de menores. Estos acosadores suelen formar parte de una red en Internet dedicada a este propósito, pero su interés en encontrarse en persona con sus víctimas es escaso si no nulo. En opinión de los investigadores, esta clase de acosadores suelen emplear diversas identidades o bien un nombre y una foto sexualmente explícitos en su perfil para entablar contacto rápidamente con menores.

Los responsables del proyecto consideran que este nocivo fenómeno se puede atacar actuando sobre la desinhibición que fomenta el entorno virtual tanto en los acosadores como en los menores. «Hay que ser conscientes de que el entorno virtual desinhibe a muchos jóvenes y también a muchos adultos. Además, los jóvenes muestran actitudes sexuales mucho antes que en generaciones anteriores», aseguró el Sr. Webster, director de la sección de delincuencia y justicia del NatCen. «Estos hallazgos nos enseñan que algunos jóvenes se exponen a los acosadores en Internet al adoptar nombres con tintes sexuales en su perfil y realizando comportamientos con contenido sexual con personas a las que conocen por Internet.»

La profesora Antonia Bifulco, de la Universidad Kingston de Londres (Reino Unido), que también participó en este proyecto, declaró: «Hay que enseñar a los menores a comportarse de manera adecuada en Internet, dando continuidad a la labor realizada por el «Centro contra la Explotación Infantil y la Protección en Internet» (Child Exploitation and Online Protection Centre) y Childnet. Uno de los hallazgos más inquietantes fue la cantidad de menores que se ponen alias y fotografías de contenido sexual. Muchos no son conscientes de que esto se difunde por todo el ciberespacio y permanece en él por mucho tiempo, actuando como un imán para los acosadores.»

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