Predecir las tendencias que seguirá el capital humano en todos los países mediante una predicción demográfica multidimensional resultará de inmensa utilidad para anticipar las capacidades de adaptación de las sociedades

Un estudio singular para predecir la población mundial hasta 2100

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Los estudios científicos sobre el cambio climático suelen ocuparse del impacto que tendrá éste en un futuro y cómo afectará al sistema físico terrestre, pero muy pocos se ocupan de la influencia que tendrá en la sociedad.

Esta laguna se subsanará mediante un estudio dedicado a producir las primeras proyecciones científicas de población en función de la edad, el sexo y el nivel educativo mundial hasta 2100, que aportarán una base para estudiar los impactos del clima en el bienestar humano.

Este ambicioso proyecto titulado FUTURESOC («Forecasting Societies Adaptive Capacities to Climate Change») recibió 2,4 millones de euros de financiación mediante el Consejo Europeo de Investigación (CEI) de la Unión Europea. Su coordinador, el profesor Wolfgang Lutz del Centro Wittgenstein para la Demografía y el Capital Humano Mundial (IIASA, VID/ÖAW, WU, Austria), elaboró varias proyecciones analíticas acordes con distintas condiciones climáticas futuras. Con ellas pretende evaluar las capacidades futuras de la sociedad en distintos países y en momentos comparables.

Entre los acontecimientos históricos estudiados se incluye la Sequía del Sáhel, en el norte de África, el Huracán Mitch en Centroamérica y el tsunami del Océano Índico de 2004. Mediante distintos estudios prácticos prospectivos se evaluó la capacidad de adaptación de la región de PhangNga/Phuket de Tailandia y la Isla de Mauricio, en el suroeste del Océano Índico.

El profesor Lutz entiende que predecir las tendencias que seguirá el capital humano en todos los países mediante una predicción demográfica multidimensional resultará de inmensa utilidad para anticipar las capacidades de adaptación de las sociedades.

El análisis de las poblaciones contemporáneas por edad y nivel educativo capacita para realizar previsiones a varias décadas vista. Los adolescentes de quince años que no han recibido educación hoy seguirán sin haberla recibido cuando cumplan sesenta y cinco años en 2060. Las presuposiciones sobre la fertilidad, la mortalidad y la migración a tener en cuenta en el futuro se definieron a partir de las opiniones de más de quinientos expertos participantes.

En palabras del profesor Lutz: «Cuando se trata de comprender la magnitud del peligro que supondrá el cambio climático para el ser humano normalmente se comete el error de relacionar las condiciones climáticas previstas (por ejemplo para 2060) con las capacidades de adaptación y las condiciones sociales actuales. Esta práctica posee muy poco valor debido a que está claro que las sociedades serán diferentes en el futuro».

Añadió: «Un vistazo al pasado demuestra que dichas capacidades eran muy distintas en la década de los sesenta en comparación con las contemporáneas en la mayoría de sociedades, por lo que es razonable asumir que también serán muy distintas en 2060. El reto radica en dar con un modelo científico pertinente capaz de generar proyecciones de los cambios a largo plazo que se producirán en las capacidades de las sociedades y de este modo actuar ante las condiciones climáticas cambiantes».

No obstante, el mayor problema ha residido en dar con datos basados en los distintos niveles de educación de aquellos afectados por catástrofes naturales. «En estudios realizados tras catástrofes se realizaron mediciones y se formularon preguntas sobre un sinfín de aspectos, pero no sobre el nivel educativo», indicó el profesor Lutz, que además explicó que no se contempla la opción de que la educación pueda importar y por ello no se preguntó nada al respecto. «De este modo, en ocasiones los aspectos más importantes no reciben atención y si no se obtienen datos este factor no se ve reflejado en el análisis».

Las nuevas situaciones hipotéticas de FUTURESOC en función de la edad, el sexo y el nivel educativo se eligieron recientemente como el «núcleo humano» del nuevo conjunto de SSP (Shared Socioeconomic Pathways, o «Rutas socioeconómicas compartidas»), las cuales supondrán un punto de referencia común para grupos dedicados a la modelización en los ámbitos de la Evaluación integrada y la Vulnerabilidad, el Riesgo y la Adaptación de todo el planeta.

Otro proyecto dotado con una «Subvención a la Prueba de concepto» del CEI por valor de 150 000 euros y titulado FUTURE MARKETS («Demography-Based Market Forecasting Tools») tiene como función predecir el potencial de comercialización de distintos bienes y servicios. También dirigido por el profesor Lutz, el proyecto FUTURE MARKETS se propone evaluar el potencial comercial de distintos conceptos mediante una nueva herramienta científica cuantitativa destinada a predecir las preferencias y las demandas de los consumidores y que se creó gracias a los progresos metodológicos del proyecto FUTURESOC.

El proyecto FUTURE MARKETS aúna de manera innovadora los efectos calculados de manera empírica de la edad y cohortes con tendencias futuras calculadas por expertos. Podría constituir una herramienta potente de previsión económica y social en términos generales y, en concreto, para predecir el potencial de comercialización de distintos bienes y servicios. La detección de cambios futuros en las preferencias de los consumidores, «adelantándose a las tendencias», resulta clave a la hora de prever estrategias de comercialización y podría ser la clave del éxito para esta herramienta de predicción.

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