Al Capone

Al Capone / Wikimedia - Chicago Bureau (Federal Bureau of Investigation) - Wide World Photos

Tal día como hoy… 17 de octubre de 1931 Al Capone era condenado a 11 años de prisión por fraude fiscal

 

El 17 de octubre de 1931 Alphonse Gabriel Capone, más conocido como Al Capone, o Scarface, era condenado a 11 años de prisión por fraude fiscal. Es decir, al gangster que había gobernado el hampa de Chicago y que había asesinado al por mayor, solo se le pudo pillar por delincuente fiscal. Eso sí, con su encarcelamiento se acabó Al Capone. Nunca volvió a levantar cabeza.

 

CV / En 1919 se promulgó en los EEUU la ley seca o acta de prohibición. Dicha ley, amparada en la decimoctava enmienda a la Constitución de los EEUU, prohibía la fabricación, venta, transporte o importación de cualquier bebida alcohólica, excepto las autorizadas por esta ley –hasta 0,5% de alcohol-. Se la llamó también ley Volstead, por Andrew Volstead, presidente del comité judicial de la Casa Blanca, que fue quien supervisó su aprobación, aunque no su instigador, sino más bien su patrocinador. La ley fue redactada por un tal Wayne Wheeler, presidente de la atrabiliaria ‘Liga antibares’ de los EEUU. Sí, tal como suena. El presidente Wodrow Wilson veto dicha ley, pero el Congreso, presionado por los sectores más puritanos, lo anuló el 28 de octubre de 1919. Estados Unidos entraba en la famosa época de la ley seca.

Celda privilegiada de Al Capone en la penitenciaria del Estado del Este, donde pasó 10 meses en 1929–1930 por posesión de un arma encubierta / Wikimedia – Thesab

Es sabido, o debería serlo, que la tenacidad humana para el vicio no tiene parangón. La ley fue muy impopular entre la población norteamericana, con la excepción de los grupos de presión de siempre, y la gente siguió tomando bebidas espirituosas, solo que, en lugar de hacerlo de forma legal, lo hizo ilegalmente. Fue sin duda una de las leyes más clamorosamente incumplidas de la historia de los EEUU. Y una de las que hizo más millonarios con el negocio ilegal de producción y contrabando de alcohol. Algunas de estas fortunas siguen hoy en poder de sus herederos; se dice que la del fundador de la dinastía de los Kennedy es una de ellas. Al Capone fue, en este sentido, solo un testaferro.

Al Capone nació en Brooklyn (Nueva York) el 17 de enero de 1899. Era hijo de un barbero y una costurera, ambos inmigrantes italianos, pobres de solemnidad. Muy pronto se introdujo en el mundo del hampa, desarrollando sus actividades en bandas juveniles de ladrones controlados por la mafia. Debió hacerlo muy «bien», porque pronto se convirtió en guardaespaldas del mafioso Franky Yale. Se dedicaba a extorsionar a los propietarios de negocios, y a regentar un prostíbulo en el cual adquirió su segundo apodo, ‘Scareface’ –caracortada-, por las cicatrices en la cara que un macarra le dejó como recuerdo de su navaja, cuando lo pilló pegando a su novia prostituta.

Al Capone fue progresivamente eliminado a las bandas rivales, hasta hacerse prácticamente con el control monopolio de la distribución del alcohol en Chicago

En 1919 se trasladó a Chicago por cuenta de sus jefes, y allí relanzó su vertiginosa carrera de malhechor. Chicago y Detroit eran, por su situación geográfica, el centro del contrabando de alcohol procedente del Canadá. Y Al Capone fue progresivamente eliminado a las bandas rivales, hasta hacerse prácticamente con el control monopolio de la distribución del alcohol en Chicago, actividad que alternaba con negocios de juego ilegales. Vivía en un hotel con todo tipo de lujos y en su tarjeta de visita se presentaba como tratante de antigüedades. Una de los asesinatos más famosos que cometió fue el de la matanza de San Valentín, en 1925, eliminando de una tacada a cinco jefes de bandas rivales. Nunca se detuvo a nadie por estos hechos.

Se ha dicho que la impunidad de que gozó Al Capone en Chicago se debió fundamentalmente a los sobornos a la policía y a las autoridades municipales y estatales. Y es cierto; su red de complicidades fue extremadamente poderosa. Pero también se ha dicho que, en realidad, tenía patrones muy arriba. Y probablemente su caída en desgracia acaeció cuando, o bien dejó de ser útil, o cuando fue demasiado lejos, o cuando adquirió demasiado poder. El caso es que las autoridades federales tomaron cartas del asunto y lanzaron al Departamento del Tesoro contra Capone; los famosos Eliot Ness y sus «Intocables». Y Capone cayó.

Cuando salió de Alcatraz en 1939, estaba enfermo y olvidado. Tenía problemas mentales y probablemente una sífilis avanzada

Resulta sarcástico que a un mafioso con tantos asesinatos a sus espaldas acabara encarcelado por evasión de impuestos, pero así fue. Al Capone fue encarcelado primero en la prisión de Atlanta (Georgia), pero cuando se demostró que seguía controlando desde allí sus negocios, se le internó en Alcatraz (San Francisco, California). En total, estuvo ocho años preso.

Cuando salió en 1939, estaba enfermo y olvidado. Tenía problemas mentales y probablemente una sífilis avanzada. Aparentemente arruinado, conservó ello no obstante su casa de Palm Island, en Miami (Florida). Allí se refugió hasta su muerte, el 21 de enero de 1947, a consecuencia de un derrame cerebral.

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