Según los investigadores urge plantear el desarrollo de plastificantes alternativos para su empleo en los mencionados dispositivos médicos implantables

Plastificantes en dispositivos médicos y su relación con déficits de atención en niños en estado crítico

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Investigadores financiados con fondos de la Unión Europea han descubierto que los niños hospitalizados con frecuencia en unidades de cuidados intensivos son más propensos a desarrollar déficits de atención en una etapa posterior de su vida.

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El estudio, realizado por el proyecto NUTRI-CARE, lo atribuye a una concentración elevada en sangre de ciertas sustancias plastificantes denominadas ftalatos. Sus investigadores apuntan a que estas sustancias, que son añadidas a dispositivos médicos que se implantan en el organismo como ciertos tubos y catéteres de plástico, son capaces de filtrarse hasta el torrente sanguíneo infantil.
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Los peligros de los ftalatos
La legislación europea prohibió hace mucho tiempo el empleo de ftalatos en juguetes infantiles, presentes en dispositivos

La legislación europea prohibió hace mucho tiempo el empleo de ftalatos en juguetes infantiles, si bien desde el NUTRI-CARE advierten que siguen estando permitidos en dispositivos médicos. Sus responsables descubrieron una relación clara entre los resultados de tests neurocognitivos a largo plazo de niños hospitalizados durante un tiempo y su exposición personal al ftalato DEHP durante su permanencia en cuidados intensivos.

El di(2-etilhexil) ftalato (DEHP) es el más común de los agentes plastificantes en dispositivos médicos fabricados con cloruro de polivinilo (PVC). Sören Verstraete, investigador principal del proyecto, determinó que el empleo de dispositivos médicos que contienen este ftalato es «potencialmente dañino» para el desarrollo y la función del encéfalo de niños en estado crítico. En su opinión, urge por tanto plantear el desarrollo de plastificantes alternativos para su empleo en los mencionados dispositivos médicos implantables.

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Las concentraciones de DEHP en niños en estado crítico

En el estudio de NUTRI-CARE se sometió a una prueba neurocognitiva a 100 niños sanos y a 449 que habían recibido tratamiento en unidades de cuidados intensivos pediátricos (UCIP) cuatro años antes. La mayoría de los pacientes de UCIP se estaban recuperando de cirugía cardiaca y algunos habían padecido lesiones accidentales o infecciones graves.

Los investigadores midieron la concentración de metabolitos DEHP en la sangre o de sus subproductos. Los primeros análisis se llevaron a cabo en los niños sanos y en 228 pacientes mientras que permanecían en la UCIP. Los pacientes estaban conectados a entre uno y doce tubos médicos en la UCIP y sus edades estaban comprendidas entre los recién nacidos y los dieciséis años.

Durante la estancia en la UCIP, los niños en estado crítico y conectados a catéteres presentaban concentraciones «por las nubes»

Se observó que no existían concentraciones de metabolitos DEHP apreciables en los niños sanos. No obstante, durante la estancia en la UCIP, los niños en estado crítico y conectados a catéteres presentaban concentraciones «por las nubes», según el equipo del proyecto. Si bien la concentración de DEHP se reducía con rapidez, se mantenía hasta dieciocho veces más alta de lo normal en niños sanos hasta su alta de la UCIP, tal y como declaró el Sr. Verstaete.

El equipo científico ejecutó análisis estadísticos con la intención de ajustar los factores de riesgo inicial en los pacientes a fin de evitar influencias en los resultados del test neurocognitivo, la duración de la hospitalización, las complicaciones y los tratamientos en la UCIP. Una exposición elevada a DEHP durante la hospitalización en la UCIP, en opinión del equipo, guardó relación con un déficit de atención detectado por los test neurocognitivos cuatro años después de haber recibido el alta. Los resultados se validaron con un grupo distinto de 221 pacientes hospitalizados en UCIP.

«Esta exposición a los ftalatos justificó la mitad de los casos de déficit de atención en pacientes atendidos en UCIP», comentó Verstaete, a lo que añadió que pueden existir factores adicionales responsables de la otra mitad.

La coordinación del proyecto NUTRI-CARE corre a cargo de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y está financiado con 2 500 000 euros procedentes de los fondos europeos. El equipo presentará los resultados del estudio el viernes 8 de abril de 2016 en Boston (Estados Unidos) durante la XCVIII Reunión anual de la Sociedad de Endocrinología. El proyecto seguirá en marcha hasta marzo de 2018.

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Fuente:
Basado en información del proyecto
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