Àlex Arenas: “No será ni el último virus, ni la última pandemia”

El físico, Àlex Arenas / Imagen: cortesía del autor

«El mundo, como lo conocíamos antes de la pandemia, se ha acabado»

 

Àlex Arenas es un físico prolífico en redes sociales y desacomplejadamente crítico a la hora de advertir y calibrar las consecuencias sobre la gestión en la pandemia del coronavirus. Su visión y recomendaciones han estado presentes y activos desde el minuto uno. Considera que el poder político español carece de la valentía necesaria para afrontar esta crisis.

 

Eva Serra / Catalunya Vanguardista

Es uno de los pocos europeos que se desempeña como editor asociado de la publicación de física más importante del mundo, la revista Physical Review, del que es su responsable en la sección de Redes Complejas y Física Interdisciplinaria. Ha escrito más de 200 artículos en publicaciones tan prestigiosas como Nature o Physics Reports, con más de 25.000 citaciones.

Director de la cátedra de Ciencia y Humanismo de la Universitat Rovira i Virgili, Tarragona, sus intereses científicos están centrados en la física de los sistemas complejos en red, un abordaje de la física muy interesante en estos tiempos para anticipar y prever futuros escenarios interconectados, como el de la actual pandemia.

En su perfil de Twitter hay fijada una advertencia que reza: “Tormenta perfecta: 1. un gobierno en la inopia, débil, asesorado por aquellos que les bailan el agua, y responsabilizando a los ciudadanos; 2. un sistema sanitario agotado física y mentalmente; 3. una ciudadanía cansada ignorante del peligro, y confusa. ¿Qué puede salir mal? @govern

 

¿Cómo dibujaría el escenario sobre la pandemia en nuestro país en estos momentos?

Lamentablemente nos hemos acostumbrado a ver una cifra de muertes diaria que francamente me indigna. Aun así continuamos con las mismas medidas e idéntica forma de enfrentar la pandemia: a destiempo. Siempre vamos por detrás de la pandemia. Ese es el problema principal en nuestro país, el tiempo. Y no por desconocimiento, sino por miedo, por cobardía política al dejar de tomar las medidas que eran necesarias en su momento para tener la situación controlada.

Siempre vamos por detrás de la pandemia. Ese es el problema principal en nuestro país, el tiempo. Y no por desconocimiento, sino por miedo, por cobardía política

Existe una confusión entre este binomio salud-economía. Para salvar la economía lo que debemos hacer es salvar la salud al máximo, haciendo confinamientos muy cortos pero estrictos cuando estemos frente a incidencias como las que hemos tenido durante meses y que continúan. Así no podremos salvar ni la semana santa ni el verano.

Los científicos llevan ya más de un año advirtiendo. ¿Qué le falta a la clase política para entenderlo y tomar decisiones acertadas? 

Yo llevo un año entero sin parar, día a día, calculando sobre nuestros modelos matemáticos, haciendo previsiones, analizando datos, viendo lo que sucede en otros países, estudiando sus medidas… intentando aportar lo mejor para nuestro país con ello. Pero bien, aquí hay muchos intereses, demasiados. Intereses que pasan por presiones económicas, pero sobre todo por una falta de valentía política y por una desestructuración del control de la epidemia de las diferentes comunidades autónomas.

Cuando hemos necesitado una inyección económica para salvaguardar los negocios más afectados no hemos obtenido una respuesta clara. Desde Cataluña también hay muchas cosas que no se pueden hacer, aunque somos muchas las autonomías que nos vemos igual. Cuando las autoridades locales se plantean según qué escenarios se encuentran con muchas presiones.

Nos han estado tratando durante toda la epidemia como si fuéramos niños, diciendo estas medias verdades, con una visión optimista que no cuadra con los datos reales. Se actúa casi como si no pasara nada a pesar de las cifras de muertes diarias. Los que están en primera línea, en las UCI, están sufriendo mucho y todavía nos queda el trayecto final, conseguir que la vacunación sea masiva para todos los ciudadanos.

Habla usted de presiones e intereses pero en la órbita europea hay países que con una incidencia menor a la nuestra han adoptado medidas más drásticas. Sospecho que deben tener igualmente intereses y presiones

Hemos visto que países como Alemania, Francia o Reino Unido se han tomado muy en serio la nueva entrada de variantes, que realmente cambian el patrón de la epidemia respecto a un aumento significativo de la infectividad y esto se traduce en más casos, más hospitalizaciones, más necesidad de UCi, y por lo tanto, más muertos.

Nuestro problema lo podemos situar en el principio de la pandemia. Ha habido una falta de definición desde su origen

Nuestro problema lo podemos situar en el principio de la pandemia. Ha habido una falta de definición desde su origen. Hay dos estrategias para afrontar una pandemia: una de mitigación y otra de supresión. La primera, que es la que ha adoptado occidente, se basa en llevar el sistema al límite de su sistema sanitario. Sin embargo, desde Alemania ya se ha producido un cambio de rol, que espero se imponga en toda Europa porque es muy necesario. El gobierno alemán ya ha apostado por la segunda estrategia, la de supresión, de ahí sus medidas tan fuertes y tan largas (que han prolongado hasta el 7 de marzo), y que desde Navidades no han dado tregua. El objetivo de Merkel de 30 casos por 100.000 habitantes, es un objetivo de supresión. Si siguen por ahí, sumando la vacunación, realmente podrán controlar el virus. Yo esperaría que el resto de países siguiera esta estrategia.

Disponemos de muchos informes de otros estados que nos desvelan que esta estrategia de supresión es la correcta

Disponemos de muchos informes de otros estados que nos desvelan que esta estrategia de supresión es la correcta, similar a covid cero, aunque no es igual. Covid cero es muy difícil de implementar por la movilidad entre diferentes países, se puede hacer en una isla como Nueva Zelanda, con una baja incidencia, ellos cierran cinco días todo el país por un solo caso. Ves sus datos y te encuentras que han tenido una veintena de muertos, es otro mundo.

La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern que ha dirigido la estrategia más estricta frente a la Covid llevó a su partido a la mayoría absoluta. Parece que gestionar así tiene también su rédito político… ni que fuera por eso ¿a nuestra clase política no le interesa tomar nota?

Para eso has de tener unos políticos con conocimiento, asesoramiento y con una valentía que yo, de momento, no he visto. A posteriori estas medidas se ven, pero nadie aquí se atreve a dar un paso adelante en este sentido. Continuamos con la estrategia de mitigación que es como caminar por una cuerda floja: te entra una nueva variante, aumenta la transmisibilidad y tal como estamos a día de hoy con las UCI prácticamente colapsadas, cualquier incremento nos aboca al desastre.

¿Era el 14-F el momento de celebrar unas elecciones en Cataluña?

Yo no era partidario de convocar elecciones en este momento de la pandemia. Pienso que la incidencia era demasiado alta

Yo no era partidario de convocar elecciones en este momento de la pandemia. Pienso que la incidencia era demasiado alta y como hemos visto en la participación, mucha gente se echó para atrás por miedo a ello. Pero también añado que he trabajado con Ismael Peña (Director General de Participación Ciudadana y Procesos Electorales de la Generalitat) para intentar que estas elecciones se pudieran celebrar de la manera más segura posible, sabiendo que el riesgo cero no existía. Aun así creo que se ha conseguido un muy buen trabajo.

¿Pueden haberse producido contagios?

Eso es imposible de saber. Sé que alguna afectación tendrá porque hemos movilizado a muchísima gente en estas elecciones, pero espero que sea mínima. El miedo no lo tengo por este encuentro electoral.

Desde su constante actividad en redes sociales, ¿Cómo diría que la opinión pública interpreta esta gestión política de la pandemia?

Lo que intento desde el principio es que la información que conozco llegue a todo el mundo. Mi compromiso es con la ciudadanía, no con ningún gobierno. En el sentido que los gobiernos representan a la ciudadanía, siempre que me han preguntado han tenido respuesta y toda la información que paso públicamente también les llega de manera privada a los canales correspondientes.

Ahora bien, desde las redes sociales no se puede tener un buen reflejo. Las redes son un submundo del real, un porcentaje representativo, sí, aunque de gente proactiva informativamente, quieren saber qué pasa. Pero existe una parte importante de la población a quienes no les llegan estos mensajes. Son personas poco informadas. Personas que mientras no les toca de cerca se quejan de tener tantas prohibiciones.

El problema es que los mensajes con mayor difusión siguen siendo débiles con este toque de optimismo mal entendido, en vez de explicar la realidad tal y como es

El problema es que los mensajes con mayor difusión siguen siendo débiles con este toque de optimismo mal entendido, en vez de explicar la realidad tal y como es y es lo que nos ha llevado a la situación actual. Nosotros estamos diciendo que la covid-19 se transmite por aerosoles desde junio de 2020. Han pasado muchos meses y las autoridades no han sido capaces de dar un mensaje claro y contundente sobre cuál es el verdadero peligro de contagio. Mientras ocurre esto, una gran parte de la ciudadanía está totalmente confundida.

Con una ciudadanía más formada, con mejores niveles educativos, tal vez eso no ocurriría…

Es evidente. Tenemos lo que tenemos porque somos como somos. Todavía nos queda por recorrer un camino muy importante respecto a cómo entendemos nuestros objetivos como país. El mundo, como lo conocíamos antes de la pandemia, se ha acabado. Y además es insostenible, no solo por el coronavirus, también por muchas otras cosas: desigualdades sociales o mala educación medioambiental que nos conducirá a un grave problema en poco tiempo. Todo esto es educación, cultura, información.

¿Cómo ve la nueva planificación por franjas de edad que ha establecido recientemente Sanidad?

Pensamos que estamos decidiendo alguna cosa, ya sea desde el gobierno catalán o español, pero decidimos bien poco respecto a las vacunas

Pensamos que estamos decidiendo alguna cosa, ya sea desde el gobierno catalán o español, pero decidimos bien poco respecto a las vacunas. Muchas de estas priorizaciones tienen un alcance mayor, a nivel europeo. En el proceso de vacunación, no pintamos nada. Tenemos un margen de maniobra muy limitado. La compra ha sido centralizada, las vacunas están adjudicadas por población de una determinada manera, el análisis sobre las vacunas también se ha realizado desde Europa. Hasta que no pasemos a la población general, toda esta priorización no es discutible porque no está en nuestras manos.

¿Piensa que hubiera sido más acertado realizar las compras de vacunas desde cada uno de los estados europeos?

Pienso que está bien centralizarlas en el mercado cuando toca. Y Europa llegó muy tarde. De hecho, escuchamos a su presidenta, Ursula von der Leyen pedir perdón.

Tampoco vamos muy ágiles con la vacunación, según parece

Cuando llegan las vacunas, lo primero debe ser inocularlas inmediatamente. Las vacunas no pueden pasar ni dos días sin ser administradas

Lo primero que se debe hacer cuando llegan las vacunas es inocularlas inmediatamente. Las vacunas no pueden pasar ni dos días sin ser administradas. La vacuna donde mejor está es en el brazo. Si hay problemas de logística hay que pensar muy bien cómo se debe planificar para no perderlas una vez abiertas. Además, el problema es que no tenemos suficientes. En el momento en que tengamos las necesarias creo que se administrarán con rapidez.

¿Considera que lograremos la inmunidad de grupo y que finalmente, como señalan algunos expertos, la Covid acabará siendo endémica como la gripe?

No tengo ninguna duda. Este virus ha llegado aquí para quedarse. Hay un artículo de Nature muy interesante sobre el escenario post covid que dice que lo más probable es que acabe siendo una enfermedad endémica. Barajan que con las vacunas podamos reducir la criticidad unido a los medicamentos, donde no se ha invertido tanto y que sin embargo son muy necesarios.

¿Es optimista sobre los tratamientos que están ahora desarrollándose, como el Aplidin de Pharmamar?

Al final conseguiremos que sea como la gripe. El tema está en que mientras no lleguemos a esta situación no sea un desastre económico y humano

Parece que sí a tenor de dos trabajos que pude ver. Como mínimo puede ser una ayuda importante. Creo que iremos más de la mano de las inmunoglobulinas, para los enfermos más críticos. Hay algunos laboratorios que están trabajando en ello, en particular, la farmacéutica Grifols tiene un proyecto en marcha. También se están desarrollando otros tratamientos desde la Universidad de Oxford muy interesantes. Al final conseguiremos que sea como la gripe. El tema está en que mientras no lleguemos a esta situación no sea un desastre económico y humano.

Por último, ¿Qué le han parecido las conclusiones de la misión enviada por la OMS a China en busca del origen del coronavirus?

Pienso que el SARS-CoV-2 responde a una transmisión zoonótica, de animal a humano, hecho que ha sucedido anteriormente en muchas ocasiones. El papel de la OMS ha sido el correcto en esta ocasión, pero fue nefasto al principio de la pandemia. Cualquier experto científico sabía que esto iba a ser una pandemia con total seguridad con los primeros datos que recibimos de China y después de Italia. El gran problema de este virus es el colapso, la sincronización de casos. De todas formas, no será ni el último virus, ni la última pandemia. Pongámonos las pilas.

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