Alfred Nobel

Afred Nobel / Wikimedia

Tal día como hoy… 10 de diciembre de 1896 fallecía Alfred Nobel

 

El 10 de diciembre de 1896 fallecía en San Remo (Italia), Alfred Nobel, el hombre que legó la mayor parte de su fortuna para la constitución de los premios más prestigiosos de la historia, que llevan su nombre: los Premios Nobel.

 

CV / Alfred Nobel fue un ingeniero, inventor y fabricante de armas de nacionalidad sueca, aunque pasó una buena parte de su vida residiendo en el extranjero. Nació en Estocolmo (Suecia), el 21 de octubre de 1833, pero pronto pasó a residir con su familia en San Petersburgo (Rusia), donde su padre fundó una fábrica de armamento, que acabó cerrando en 1859. El joven Alfred estudió en Rusia, recibiendo una selecta formación. Regresó a Suecia en 1863, prosiguiendo con la tradición familiar, investigando sobre explosivos.

Alfred Nobel fue un ingeniero, inventor y fabricante de armas de nacionalidad sueca, aunque pasó una buena parte de su vida residiendo en el extranjero

El químico italiano Ascanio Sobrero (1812-1888) había descubierto en 1847 la nitroglicerina, el explosivo más potente conocido hasta entonces, pero cuya manipulación era extremadamente peligrosa. El propio Sobrero llegó a manifestar que se sentía avergonzado por un invento que había causado tantas muertes en accidentes. Nobel se interesó por la nitroglicerina, que perfeccionó en 1865 introduciendo un detonador de mercurio, pero que seguía siendo arriesgado; su propio hermano –Emil- murió a consecuencia de una explosión mientras manipulaba nitroglicerina. Los continuos accidentes entre los trabajadores de sus fábricas suscitaban también fuertes críticas.

En 1865 consiguió patentar la nitroglicerina con el detonador de mercurio, y en 1867 inventó la dinamita, un explosivo plástico resultado de la absorción de la nitroglicerina por un material sólido poroso. Con la patente y el producto salido de sus fábricas, se hizo inmensamente rico. En 1893 la empresa Elektrokeviskas Aktievolaget, que integró en su grupo AkzoNobel, sigue manteniendo el mismo nombre en la actualidad. Hay que decir también que, aunque Nobel siempre admitió el mérito de Sobrero en la invención de la nitroglicerina, éste se sintió traicionado con la dinamita.

Nobel fue toda su vida plenamente consciente a la vez de los beneficios y de los daños que su invento de la dinamita comportó

Alfred Nobel fue toda su vida plenamente consciente a la vez de los beneficios y de los daños que su invento de la dinamita comportó. Sin duda representó un gran avance su aplicación en obra civil, pero su utilización con fines bélicos tuvo efectos devastadores. En 1895 firmó su testamento en el Club Sueco-noruego de París, donde estaba residiendo. De su fortuna, calculada en unos 33.000.000 de coronas suecas, legó 100.000 a su familia y con el resto instituyó un fondo con el que se premiara a los mejores exponentes en Literatura, Medicina, Física, Química y Paz. Fueron los Premios Nobel, que vienen otorgándose anualmente, con la excepción de los años de la Primera y Segunda guerras mundiales.

Sin duda ha habido concesiones polémicas y seguramente inmerecidas a la hora de designar a los galardonados. También se ha echado en falta a otros, pero siguen siendo los premios más prestigiosos. Para cualquier literato, físico, químico o médico, la mayor gloria profesional pensable consiste en alcanzar el Premio Nobel. El de la Paz, acaso instituido por problemas de conciencia, ha sido desde siempre el más polémico.

Un tema recurrente sobre los Premios Nobel ha sido preguntarse por qué Alfred no instituyó el Premio Nobel de Matemáticas

Un tema recurrente sobre los Premios Nobel ha sido preguntarse por qué Alfred Nobel no instituyó el Premio Nobel de Matemáticas. A este respecto, ha circulado la leyenda urbana según la cual su esposa tuvo un romance con un matemático y, en venganza, Nobel no habría excluido a los matemáticos del galardón. Algo completamente falso a poco que tengamos en cuenta que Nobel se mantuvo durante toda su vida soltero y que nunca tuvo hijos. Fue una persona solitaria tendente al ensimismamiento, y solo se le conocen dos breves romances, uno de ellos con la pacifista Bertha von Suttner, que fue curiosamente premiada con el Nobel de la Paz en 1905, y la segunda mujer en obtenerlo, tras Mari Curie, que había recibido el de Física en 1903.

Alfred Nobel murió a los 63 años de edad, como consecuencia de una hemorragia cerebral.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí