El polimorfismo cromosómico del mosquito transmisor de la malaria tiene un valor adaptativo

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UPF / El interés mundial por los mosquitos Anopheles se deriva de su papel en la transmisión de la malaria, una enfermedad responsable de más de un millón de muertes en el mundo cada año. El éxito de las especies del género Anopheles en la transmisión de parásitos de la malaria está estrechamente relacionado con sus capacidades ecológicas para hacer frente a los cambios de los nuevos escenarios bióticos y abióticos. Por lo tanto, la comprensión de cómo los mosquitos se adaptan a su medio ambiente podría tener implicaciones directas en el diseño y la implementación de medidas de control de vectores contra la malaria.

Josefa González, jefe del laboratorio de Genómica Evolutiva y Funcional del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), centro mixto UPF-CSIC, conjuntamente con Anna Ullastres, investigadora doctoral de su grupo con Diego Ayala, investigador del Instituto para la Investigación y el Desarrollo (IRB) de Montpellier (Francia), han unido esfuerzos en el estudio de la adaptación del mosquito Anopheles.

Durante muchos años ha sido objeto de estudio el alto porcentaje de inversiones polimórficas que presenta este insecto de cara a entender su relación con la adaptación al ambiente.

Por primera vez, los autores han revisado y han reunido los datos disponibles de ocho especies del género Anopheles en las que han identificado hasta 49 inversiones distintas.

Las inversiones cromosómicas son un tipo de distribución del material genético altamente responsables de la capacidad de adaptación que presenta este organismo, lo cual es de capital importancia para el control de la resistencia a los insecticidas y para la comprensión de los cambios de comportamiento de esta especie.

Esta es la primera revisión que proporciona una comprensión general de los patrones, los rasgos y las especies con inversiones cromosómicas y el papel que tienen éstas en las adaptaciones locales del mosquito Anopheles.