Anorexia bajo protección

Imagen de Evelina Zachariou en FLICKR

La dirección de un centro educativo puede devenir su mástil y su vela. En ello la mayoría de equipos directivos son entregados, experimentados y profesionales. De todas formas en toda estadística hay sus puntas en la campana de la normalidad. Hablemos, por ejemplo, de algunas direcciones “pijas”.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista @DAVIDRABADA

Un día me la jugué ante una fechoría de mis alumnos. Estos tenían por costumbre comer pipas de girasol a la entrada del colegio, el de Granollers donde me despidieron. Con ello dejaban el suelo tapizado con las cáscaras de las susodichas asterales. Pues tras varias reflexiones, diálogos y razonamientos sin éxito, no les convencí de evitar aquella suciedad. Un mediodía les esperé y obligué a recoger con las manos todos sus cascajos escupidos por el suelo. La verdad fue que durante toda la ESO jamás volvieron a ensuciar la entrada del centro.

La urbanidad pasa muy a menudo por limpiar lo que uno ensucia. Pero aquel centro no quería traumatizar a sus lechones y ya saben como acabó mi contrato. Aun así yo sigo elogiando a aquellos maestros que ordenan limpiar las mesas de clase, recoger los papeles del suelo y hasta limpiar de cascajos el pavimento de la calle. Quizás me estoy apergaminando. Pero un tema que los ambientes protegidos no saben comprender ni solucionar es la anorexia entre nuestros adolescentes.

 

Anorexia versus bulimia

Ser atractivo o no serlo se ha convertido hoy día en otra guerra de clases, una batalla entre feos y guapos. La belleza física reside fundamentalmente en aspectos simétricos que nos recuerdan a la juventud. La proporción da armonía y placer estético a nuestra percepción. Una música de notas desordenadas no produce éxtasis, en cambio una melodía con simetrías internas, escúchese Michael Nyman por ejemplo, o cadencias escondidas, deléitese con Bach, regalan ese gozo llamado belleza, claro está, si uno fue adiestrado para ello. Lo mismo se puede decir de la pintura, la escultura, la arquitectura y la danza.

Quizás percibir la simetría como algo placentero se halle en nuestros instintos más ancestrales, encontrar la comida dependía de ello, la mayoría de alimentos son simétricos

Quizás percibir la simetría como algo placentero se halle en nuestros instintos más ancestrales, encontrar la comida dependía de ello, la mayoría de alimentos son simétricos. En resumen, que los rasgos simétricos asociados a la juventud ofrecen percepción de belleza. La piel lisa, el pelo sedoso, la dentadura intacta, los cuerpos firmes y el cabello abundante son elementos que en su ausencia hacen que perdamos nuestro encanto y juventud. Arrugas, sarro, flacidez y alopecia no son sinónimos de belleza, son lacras seniles que la cirugía estética intenta esconder.

Todas las características de belleza indicadas, simetría y juventud, no incluyen la delgadez extrema difundida por algunos referentes sociales. Por desgracia, y en el concepto de belleza, juega un papel muy importante la cultura del momento, recuérdense las voluptuosas mujeres que pintaba Rubens. Ahora alguien cambió las cosas. No sé quien se lo inventó pero todavía muchos anuncios, películas y pasarelas de moda muestran que los cánones de belleza vigentes son los hoyuelos bajo el pómulo, el abdomen plano y las piernas larguiruchas. Estos estereotipos, más el culto materialista al cuerpo, son referentes que a menudo arrastran al adolescente hasta la anorexia y la bulimia. La sociedad educaría mejor si todo esto fuera de otra manera.

Por desgracia, y en el concepto de belleza, juega un papel muy importante la cultura del momento, recuérdense las voluptuosas mujeres que pintaba Rubens

¿Pero cómo sospechar si un adolescente padece tales síndromes? Pues los casos que han pasado por mis clases me han dado las siguientes pautas. El escolar que suele sufrir tal contingencia no suele fracasar en los estudios, a no ser que la anorexia y/o bulimia conlleven debilidad inmunológica y hasta obliguen a hospitalizar al adolescente. Este tipo de alumnos sufren la falta de un modelo a seguir sumado a un problema de no aceptación de su físico, es decir, un problema de baja autoestima. Por otro lado, suelen ser perseverantes e inteligentes en sus trabajos, algo que dificulta detectar anomalías en ellos ya que saben ocultar muy bien su patología. A muchos padres preocupados al respecto les comento lo siguiente:

<< Si se sospecha de bulimia hay que observar si después de ir al baño dejó gotas de vómito en el reborde interno superior de la taza, lugar difícil de limpiar, o si los dejó en otros rincones alrededor de ésta. También sucede que el escolar tendrá la costumbre de beber mucho líquido durante o al final de la comida para facilitar la devolución. Cuando esté en el baño dejará largo rato el grifo abierto para ensombrecer los espasmos de la regurgitación. En algunos casos ponen música en la casa o suben el nivel del televisor poco antes de dirigirse al baño. Al salir de éste habrá un excesivo olor de colonia, jabón, perfume o desodorante para disimular el hedor del vómito. Si esto ocurre a menudo, y ha detectado delgadez extrema en pocas semanas, la bulimia está por casa >>

¿Y qué hacer entonces? Si interviene directamente, él o ella lo negarán, hay que avisar al colegio, recurrir a un especialista y tratar el tema indirectamente para que el afectado no se sienta presionado de golpe. Piense que su adolescente pudiera entenderlo como “todo el mundo se ha puesto en mi contra”. Mejor lento y que lo comprenda que no de sopetón y se cierre. En ello habrá algún docente a quien respete y que escuche mejor que a padres o familiares cercanos. Ya se sabe que la confianza da asco y la distancia respeto.

Hay que tener en cuenta que los anoréxicos, dada su gran picardía, inteligencia y autodisciplina, saben decir a los adultos lo que éstos quieren escuchar

Hay que tener en cuenta que los anoréxicos, dada su gran picardía, inteligencia y autodisciplina, saben decir a los adultos lo que éstos quieren escuchar, es decir saben dejarnos contentos aparentando que pondrán solución a su problema. Lo grave es que tal estratagema alarga su situación pero no la resuelve. Hay que escucharles, sí, pero fingiendo un falso convencimiento para no ser manipulados por su red de mentiras. Ellos están atrapados en ella, en su anorexia, nosotros debemos permanecer a distancia de su telaraña. En ello el buen terapeuta sabrá muy bien como mantener esa distancia que a veces los allegados al anoréxico no saben manejar. Por tanto, padres, madres y direcciones jamás deben justificar a su hijo o hija ante el especialista ya que ello significaría dos cosas. La primera que todavía no son conscientes al cien por cien de la realidad, y la segunda que sobreprotegen a su retoño dándole alas para continuar en su error metabólico.

En una ocasión una madre de una hija anoréxica me confesaba lo siguiente. La pobre mujer, y ante las quejas de su hija por su terapeuta, buscaba otro experto y vuelta a empezar. Es decir, la niña llegaba a convencer a la madre que el especialista no era bueno. Ante tal sentencia la progenitora accedía a cambiárselo pensando que éste no entendía a su niña. En fin, que mi estimada mamá justificaba y protegía a su infanta sin darse cuenta que no debía cambiar de terapeuta sino cambiar el parecer de su hija.

 

Qué hacer por casa con la anorexia

En base a una familia con mucha experiencia he recogido sus estratagemas tal como siguen. De vez en cuando la madre se preparaba para cenar un buen plato de pasta con salsa, glúcidos y lípidos. Ante la curiosidad de la hija mamá añadía.

<< Quita, que esto no es para ti, es para mi nueva dieta de adelgazamiento >>

En algún momento abandonaba el plato por casa y en muchas ocasiones su anoréxica lo probaba. En otra ocasión, y de manera descuidada, dejaba por el hogar una lista de alturas y pesos manipulada para que la hija viera que a su metro sesenta de altura le convenía mucho más que apenas unos escasos cincuenta quilos. Prohibían también a su anoréxica libros de dietética para ganar peso comentando a su princesa, con la obsesión que tienes por tu cuerpo sólo te faltaría este libro. Hasta un día soltaron por el comedor un artículo firmado por un médico ficticio en donde se afirmaba que mezclar azúcares con grasas adelgazaba. Lo mejor fue que la madre se descuidó expresamente algo su figura, y previo pacto con su marido, para que éste le dijera, que guapa que estás últimamente cariño. Estos mismos padres propusieron al tutor en el colegio un concurso de belleza en donde no ganara su hija al estar diez quilos por debajo de su peso, sino otra compañera más llenita.

Prevenir es mejor que curar, y para evitar que un escolar desarrolle una anorexia o bulimia hay que atender a los chascarrillos de los diablos viejos

Todo lo anterior eran medidas correctoras, pero prevenir es mejor que curar, y para evitar que un escolar desarrolle una anorexia o bulimia hay que atender a los chascarrillos de los diablos viejos.

Previo a la adolescencia, y durante su infancia, hay que evitar una educación fundamentada en el culto al cuerpo. Cada uno es fruto de su genética y alimentación, no de ídolos de ciencia-ficción con tablillas marcadas en su abdomen. Durante la infancia hay que infundir la idea de la aceptación física.

<< Oriol, tú no eres el más guapo de la clase, eres simplemente guapo, como también el resto de tus compañeros >>

En fin, que no se debe pretender que un hijo sea más majo que los otros ni su hija una sílfide coqueta. Hay que enseñarles a valorar lo que simplemente son y evitar que se acostumbren a lo superficial. En caso contrario se olvidarán que su salud es más importante que su aspecto externo. El materialismo, al promover obsesiones por la complexión, resulta un mal amigo en estos casos. Y en ello he visto muchas madres atractivas, que cuidando su cuerpo al máximo, imbuyen tal obsesión en sus hijas.

Hay que educar en la humildad, y no es que su retoño no sea el más guapo del mundo, es que la mayoría de padres piensan lo mismo y es harto imposible que todos tengan razón

Hay que educar en la humildad, y no es que su retoño no sea el más guapo del mundo, es que la mayoría de padres piensan lo mismo y es harto imposible que todos tengan razón. Por tanto, eduque en la aceptación de uno mismo para que su hijo no coja obsesiones por el peso o por la forma de su nariz, ¿quién dice que Tom Cruise vaya a ganar un Nobel por su hocico? Por sus declaraciones en prensa no es el hombre más inteligente del mundo. De hecho se dejó engatusar por la Cienciología, organización sentenciada por venda fraudulenta.

Por otro lado, carnes, verduras y frutas con pocas grasas e hidratos de carbono son una fórmula clara que debería verse más a menudo en televisión, familia y colegios. Por tanto, exija que en su centro haya más menús equilibrados y menos repostería. La costumbre de alimentarse bien es el preámbulo de una buena salud, aunque la mente y la genética deben ostentar otras costumbres sanas. Llegamos aquí a la plaga de los hiperactivos.

Este artículo forma parte de una serie titulada “Fracaso escolar o fracaso político“, a cargo de nuestro colaborador, David Rabadà.

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