Apolo XIII

Swigert, Lovell y Haise el día anterior al lanzamiento / Wikimedia - NASA

El 17 de abril de 1970, a las 18.07 utc, el Apolo XIII conseguía amerizar exitosamente en el Océano Pacífico, en la zona de la fosa de Tonga, con sus tres tripulantes, James A. Lowell, John L. Swigert y Fred W. Haise, sanos y salvos. Tras el grave accidente del día 13, la expedición estuvo a punto de acabar en tragedia y mantuvo en vilo al mundo.

 

CV / Había sido la semana del APOLO XIII. Durante casi seis días, exactamente cinco días, veintidós horas, cincuenta y cuatro minutos y cuarenta y un segundos, estuvo acaparando la atención mundial. Primer por ser la tercera expedición tripulada que iba a pisar la Luna, luego por el accidente a bordo de la nave, que obligó a abortar la misión y a poner en marcha un dispositivo de emergencia para salvar la vida de los astronautas.

El programa Apolo estaba en sus máximos momentos

El programa Apolo estaba en sus máximos momentos. Un año antes, el 21 de julio de 1969, a las 02:56h UTC, los tripulantes del Apolo XI, Neil Armstrong y Buzz Aldrin, se habían convertido en los primeros humanos que pisaban la Luna. En noviembre del mismo año, el Apolo XII había repetido la gesta por segunda vez. Y como no hay dos sin tres, ahora le tocaba al Apolo XIII.

El Apolo XIII fue lanzado en 11 de abril de 1970, con un cohete Saturno V como vehículo de lanzamiento, prácticamente idéntico a los que se venían utilizando desde el Apolo VIII. El objetivo era alunizar en la zona conocida como Fra Mauro. Durante el despegue, hubo una incidencia con el motor central interno, que se apagó unos dos minutos antes de lo previsto, pero se prosiguió con la misión.

El Apolo XIII fue lanzado en 11 de abril de 1970, con un cohete Saturno V como vehículo de lanzamiento, prácticamente idéntico a los que se venían utilizando desde el Apolo VIII

Durante el tercer día, en la hora 55:54:53 desde el lanzamiento y a unos 330.000km del a Tierra, los astronautas oyeron, según sus propias palabras, un pretty large bang, una explosión considerable. Había estallado uno de los tanques de oxígeno. Se perdieron las comunicaciones con la Tierra durante 1,8 segundos. Luego, Lowell observó por la ventanilla que la nave que había una pérdida hacia el exterior de algún tipo de gas. Fue el famoso momento del «Houston, tenemos un problema».

Era un problema serio, muy serio. Los voltajes bajaron, no funcionaba la presurización, el CO2 no se reciclaba, y el segundo tanque de oxígeno no era suficiente. A partir de este momento, se canceló la misión y el único objetivo fue salvar la vida de los astronautas. Obviamente, no bajarían a la Luna, pero iban a tener igualmente que orbitar a su alrededor para enfilar la ruta de regreso, con el peligro que de no tomarla bien, y manualmente, se perdieran en el espacio. Y todo esto abandonando la nave e instalándose en el módulo con el que se habría descendido a la Luna, pensado para solo dos personas, no tres. La comunicación entre los astronautas y la base de Houston fue vital para su supervivencia y retorno a la Tierra, en unas condiciones  de precariedad nunca ensayadas antes.

La comunicación entre los astronautas y la base de Houston fue vital para su supervivencia y retorno a la Tierra, en unas condiciones  de precariedad nunca ensayadas antes

Fue una auténtica odisea, y la entrada en la atmósfera terrestre, nunca fácil, estaba sensiblemente empeorada por la precariedad de la situación en que se encontraban. Aun así, cuatro días después, consiguieron amerizar y ser recogidos por el portaviones «USS Iwo Jima», por lo general en buenas condiciones por lo general, salvo una infección del tracto urinario por parte de Haise, debida a la falta de ingesta líquido durante los últimos días.

Tras pasar la noche en el barco, fueron trasladados en avión a Pago Pago (Samoa), y de allí volaron hasta Hawai, donde fueron condecorados por el presidente Nixon con la Medalla Presidencial de la Libertad, la mayor condecoración civil de los EEUU. De Hawai volaron a Houston, donde fueron recibidos como héroes.

La operación de rescate había sido todo un éxito, pero para el presidente Nixon fue el pretexto para renunciar posteriormente al proyecto Apolo. Desde el Apolo XVII, en diciembre de 1972, la humanidad no ha vuelto a pisar la Luna.

 

TAMBIÉN ESTA SEMANA:

13 de abril de 1861:

Fort Sumter se rendía a las fuerzas confederadas. Comenzaba la Guerra Civil norteamericana. Duró casi exactamente cuatro años, hasta la rendición del Sur en Appomattox el 9 de abril de 1865. Costó unas 750.000 vidas; la guerra en que han muerto más estadounidenses.

14 de abril de 1629:

Nacía en La Haya (Países Bajos) Christian Huygens (f.1695). Matemático, físico y astrónomo, es una de las figuras científicas más importantes del siglo XVII. Elaboró una teoría ondulatoria de la luz que contradecía la teoría corpuscular de Newton.

15 de abril de 1896:

Finalizaba en Atenas la primera edición de los Juegos Olímpicos de la era moderna.

16 de abril de 1828:

Fallecía durante su exilio en Burdeos (Francia) el pintor español Francisco de Goya (n. 1746). Había huido de España por su condición de liberal y opuesto al absolutismo de Fernando VII. Se le considera uno de los pintores más importantes de toda la historia.

17 de abril de 1970:

El Apolo XIII conseguía llegar a la Tierra tras un accidentado viaje en el cual la explosión de un tanque de oxígenos cuatro días antes, obligó a abortar la misión de llegar a la Luna y estuvo a punto de acabar en tragedia. Los tres astronautas de la tripulación llegaron sanos y salvos.

18 de abril 1877:

Thomas A. Edison presentaba su invento de grabación sonora: el fonógrafo.

19 de abril de 1961:

En Playa Girón (Bahía Cochinos, Cuba), se producía el desembarco de la Brigada 2506), compuesta por exiliados cubanos entrenados y financiados por los EEUU, con la intención de derrocar al régimen de Fidel Castro. Tres días antes, fuerzas de la aviación habían bombardeado los aeropuertos cubanos. La invasión concluyó con un fracaso.

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