El sistema cuenta con una gran cantidad de recetas de platos suculentos e instrucciones para cocinarlos en tiempo real que se transmiten al usuario de manera similar a como lo hace un sistema de navegación por satélite.

La cocina digital podría utilizarse para aprender cualquier idioma

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El laboratorio de idiomas es una de las herramientas más comunes de aprendizaje de idiomas y, aunque nadie duda de su efectividad, a menudo puede resultar un entorno monótono y aburrido. Lingüistas e informáticos de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) proponen una forma innovadora de aprender idiomas: mediante la cocina y la gastronomía.

El equipo ha creado una cocina que ofrece en francés todos los pasos necesarios para cocinar un plato y gracias a la cual podría aumentar la cantidad de personas que aprenden idiomas en el Reino Unido.

El sistema cuenta con una gran cantidad de recetas de platos suculentos e instrucciones para cocinarlos en tiempo real que se transmiten al usuario de manera similar a como lo hace un sistema de navegación por satélite. Los investigadores al cargo afirman que, gracias a la tecnología sensora instalada en los instrumentos de cocina y en los propios ingredientes, se puede guiar al usuario a través de todos los pasos necesarios para que logren cocinar un plato.

El usuario elige mediante un portátil o una tableta la receta francesa que desea seguir. Sensores digitales en los utensilios, recipientes y otros equipos se comunican con el ordenador para garantizar que se suministren las instrucciones adecuadas en el momento oportuno o se informe de cualquier posible error en el procedimiento. El usuario puede solicitar que se repita la información o incluso que se traduzca al inglés.

«Es una manera de dar vida a la cultura de otro país», afirmó Paul Seedhouse, profesor de Lingüística Aplicada y Pedagógica de la Universidad de Newcastle. «Así se pueden aprender aspectos del idioma al mismo tiempo que se realiza una tarea significativa y se experimenta el acto cultural de cocinar un plato francés. Nunca se aprende algo por completo hasta que no se pone en práctica y uno de los problemas universales de la enseñanza de idiomas desarrollada en aulas es que los estudiantes, más que utilizar el lenguaje, lo que hacen es “ensayarlo”.»

El principal objetivo del proyecto es lograr que el aprendizaje de un idioma nuevo sea más divertido y efectivo. No obstante, si se asocia esta tarea con el desarrollo de otra capacidad útil, el proceso de aprendizaje es más educativo, según el investigador.

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Catalán, inglés, finés, alemán, italiano y español

La cocina propuesta funciona conforme a la técnica de aprendizaje de idiomas basado en tareas, un método didáctico de eficacia probada en el que los alumnos siguen una serie de instrucciones en un idioma distinto al suyo que les permite realizar determinadas tareas. No obstante, este nuevo método innovador difiere del anterior en el sentido de que la tarea a realizar es una capacidad básica como es cocinar.

Se espera poder instalar estas cocinas innovadoras en colegios, universidades e incluso hogares y en diciembre de 2012 podría salir a la venta un sistema comercial. La cocina de la cafetería del Newcastle College (Reino Unido) fue el espacio en el que se probó la versión inicial de esta tecnología. Ya se ha desarrollado una serie de versiones portátiles de la cocina que se están mostrando en ferias por escuelas del noreste del país.

El equipo de la Universidad de Newcastle explora formas de comercializar este producto. Además se ha asegurado financiación por valor de 400 000 euros para el desarrollo de versiones del sistema para el aprendizaje de catalán, inglés, finés, alemán, italiano y español. Los investigadores afirman que esta cocina digital podría utilizarse para aprender cualquier idioma y tradición culinaria del mundo.

En relación a la invención, el profesor Seedhouse de la Facultad de Ciencias de la Educación, Comunicación e Idiomas y director del proyecto en conjunción con el profesor Patrick Olivier de la Facultad de Ciencias Informáticas, ambos de la Universidad de Newcastle, afirmó: «El Reino Unido está muy por detrás de otros países en el aprendizaje de idiomas extranjeros, un problema que sin duda influye en la economía. Entendemos que desarrollar al mismo tiempo conocimientos sobre la cocina y el idioma de un país puede corregir este hecho.»