Sir Arthur Conan Doyle, padre del inmortal detective Sherlock Holmes Créditos imagen: Occult World ( Flickr)

Tal día como hoy… 7 de julio de 1930 fallecía Arthur Conan Doyle

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El 7 de julio de 1930 fallecía a los 71 años de edad, en su casa de Crowborough (Escocia, Reino Unido) Sir Arthur Conan Doyle, padre del inmortal detective Sherlock Holmes. Odió siempre a su hijo literario, hasta el punto de matarlo para sacárselo de encima. Pensaba que eclipsaba su auténtica valía como escritor.

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Cuando publicó en 1887 ‘Un estudio en escarlata’ –la primera aventura de Sherlock Holmes- poco imaginaba que este personaje iba a hacerle inmensamente rico / Wikimedia

CV / Arthur C. Doyle había nacido en 1859 en Edimburgo (Escocia, Reino Unido), en una familia irlandesa afincada en Escocia. Estudió medicina y se especializó en oftalmología, aunque no consiguió la fama como galeno. Tampoco mala fama; en la práctica, y según sus propias palabras, apenas tuvo algún paciente a lo largo de su vida, con la excepción de los periodos de prácticas como médico embarcado, lo cual le dio más tiempo para escribir. Cultivó los géneros de la ciencia ficción y la novela histórica, pero su fama le vino de un atrabiliario detective aficionado y excéntrico, al que llamó Sherlock Holmes… y ya no se pudo deshacer de él, por más que lo intentó.

En su biografía hay claroscuros de todo tipo. Se le acusó de haber intentado asesinar al marido de su amante, y de plagiarle el argumento de una de las más famosas novelas de Sherlock Holmes: ‘El perro de los Baskerville’. También frecuentó los ambientes ocultistas, con el evolucionista y colaborador de Darwin, Arthur Wallace. Incluso hay quien considera que fue Jack el destripador. Fue amigo de James Barrie –el autor de Peer Pan- y de Rudyard Kipling, compartiendo con este último un desacomplejado entusiasmo por el imperialismo británico.

Cuando publicó en 1887 ‘Un estudio en escarlata’ –la primera aventura de Sherlock Holmes- poco imaginaba que este personaje iba a hacerle inmensamente rico. El éxito fue inmediato. Pero él se consideraba llamado a destinos literarios más altos, y siempre consideró a Holmes un personaje menor. Harto de que se le identificara con él, decidió matarlo en ‘La solución final’, despeñándolo junto al malvado profesor Moriarty por las cataratas de Reichenbach. Empezó entonces a recibir cartas de todo tipo de los seguidores de Sherlock Holmes, desde las que le rogaban que le resucitara, hasta las que le amenazaban si no lo hacía. Finalmente, tras diez años sin Holmes, y observando que su patrimonio disminuía sin él, decidió resucitarlo en ‘La casa vacía’, que estaba precisamente en frente del 221B Baker Street. En total, fueron 4 novelas y 52 relatos con Sherlock Holmes como protagonista, y su amigo el Dr. Watson.

Por cierto, y a modo de curiosidad, en ningún momento a lo largo de toda la obra de Sherlock Holmes se pronuncia la manida frase “elemental, querido Watson”, es simplemente una leyenda urbana.

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