Atentado al Hotel Rey David

Hotel Rey David después del atentado. / Wikimedia

Tal día como hoy… 22 de julio de 1946 se producía el atentado del Hotel Rey David

 

El 22 de julio de 1946 se producía en Jerusalén el atentado al Hotel Rey David, sede de la Comandancia Militar del Mandato Británico en Palestina. Fue perpetrado por el grupo sionista Irgún Tzvai Leumí, más conocido como simplemente «Irgún»-, en represalia por la ocupación de la Agencia Judía por parte del ejército británico, y el encarcelamiento de 2.000 militantes de los grupos judíos Irgún y Haganá en el «Sábado Negro».

 

CV / Causó 92 muertos y un profundo impacto en el contexto que llevó, en 1948, a la fundación del estado de Israel. Entre los terroristas autores del atentado, se encontraba Menájem Beguín, quien fue posteriormente Primer ministro de Israel entre 1977 y 1983, y Premio Nobel de la Paz en 1978.

Causó 92 muertos y un profundo impacto en el contexto que llevó, en 1948, a la fundación del estado de Israel

Los territorios que hoy constituyen el estado de Israel y de la Autoridad Nacional Palestina –Gaza y Cisjordania-, han tenido desde siempre una historia truculenta. Son los escenarios bíblicos, la «Tierra Prometida» por Dios a Abraham para sus descendientes. Su capital histórica, Jerusalén, es ciudad santa para las tres religiones monoteístas, la judaica, la cristiana y la musulmana. Ha pertenecido a egipcios, babilonios, persas, macedonios, sirios, romanos, bizantinos, árabes, cruzados, selyúcidas y, desde el siglo XV como provincia de Siria, al Imperio otomano hasta la I Guerra Mundial. Aún hoy persiste en estas tierras un conflicto enquistado sin aparente solución de continuidad.

Tras la I Guerra Mundial, y con la desmembración del Imperio otomano, la región de Palestina quedó bajo la cobertura legal de un protectorado británico. Desde principios del siglo XX, con el auge del sionismo, muchos judíos europeos emigraron a Palestina, con la idea de constituir allí un día su propia nación, de la cual en realidad no disponían desde el siglo VII aC, cuando Nabucodonosor había ocupado Jerusalén y Judea. La creciente afluencia de judíos, la mayoría de oca capacidad adquisitiva, muchos de ellos provenientes de Europa del este, que huían en gran parte también del creciente antisemitismo en el continente, generó problemas con la población árabe y, en ocasiones, también con la población judía autóctona. Estos problemas se acrecentaron hasta estallar tras la II Guerra Mundial y el holocausto.

Los dos principales grupos judíos eran el Haganá, mayoritario, y el Irgún, más minoritario, pero también más radical y extremista

Tras la II Guerra Mundial, Gran Bretaña tenía una auténtica «patata caliente» en Palestina, territorio reclamado por los judíos sionistas como el lugar para la reconstrucción de Israel, pero también por la población árabe y el panarabismo. La inmigración de judíos europeos supervivientes del holocausto se aumentó exponencialmente y Gran Bretaña, que no sabía qué hacer con el problema, prohibió el establecimiento de nuevos asentamientos judíos en Palestina. El objetivo de los judíos era aprovechar la corriente de simpatía mundial de que disponían por la mala conciencia europea con el holocausto para acometer el ideal sionista, la constitución del estado de Israel. Los dos principales grupos judíos eran el Haganá, mayoritario, y el Irgún, más minoritario, pero también más radical y extremista.

Los británicos estaban entre dos fuegos, el árabe y el judío. A los judíos les habían prometido –una vez más- la constitución de un estado propio, y a los árabes era ya la segunda vez que les prometían en falso la independencia; la primera había sido durante la I Guerra Mundial si se sublevaban contra los turcos; en la segunda les habían prometido lo mismo si se mantenían del lado aliado. Y ambos estaban esta vez dispuestos a hacer cumplir las promesas.

Con la ocupación de la Agencia Judía, los británicos se hicieron con documentos que delataban las operaciones de inteligencia judía en países árabes

Los que se temían lo peor eran los judíos. Con la ocupación de la Agencia Judía, los británicos se hicieron con documentos que delataban las operaciones de inteligencia judía en países árabes y varios listados de militantes y activistas sionistas. Le siguió el Sábado Negro, el 29 de junio, en que fueron detenidos más de 2.500 activistas del Haganá y del Irgún; se incautaron también importantes depósitos secretos de armas. El Irgún propuso al Haganá una acción conjunta en venganza, sin que se sepa si se habló explícitamente de volar el Hotel David, la comandancia militar británica. El Haganá se desentendió, aduciendo que no era el momento adecuado, pero el Irgún siguió adelante con sus planes por su propia cuenta.

Su respuesta fue la Operación Aghata, que consistió en volar el Hotel Rey David. El líder del grupo entró disfrazado de empleado sudanés del hotel y colocó los explosivos en el sótano. Al salir gritó a la gente que estaba en recepción que se fueran, que el hotel iba a estallar en pocos minutos. Luego llamaron al periódico Jerusalem Post advirtiendo, y finalmente al consulado francés. La respuesta británica fue que no recibían órdenes de los judíos. Y el hotel explotó. La fuerza del estallido superó todos los cálculos y destruyó los siete pisos.

Un año y diez meses después, el 14 de mayo de 1948, la ONU votaba la fundación del Estado de Israel.

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