“Atlas de salud de la población de 50 y más años en Cataluña”

El objetivo es comprender mejor la situación actual de la salud de las personas mayores de 50 años en función de su perfil socioeconómico / UAB

El Atlas de salud de la población de 50 y más años en Cataluña -dirigido por el investigador del CED-UAB, Jeroen Spijker y realizado en el marco de un proyecto de Recercaixa- se presentó el lunes, 26 de noviembre, en Barcelona, en el marco de una jornada sobre desigualdades socio económicas de la salud entre las personas de 50 y más años.

 

UAB / “En los años de crisis económica no se modificaron las grandes tendencias en los avances en la longevidad y en las mejoras en la salud global de la población, con la excepción de aspectos concretos como el consumo de medicamentos o la salud mental”Es la principal conclusión del Atlas de salud de la población de 50 y más años en Cataluña presentado en la jornada ‘Desigualdades socio económicas de la salud entre las personas de 50 y más años en el contexto de la última crisis económica ‘en el Palau Macaya de la Obra Social “la Caixa” de Barcelona.

En los años de crisis económica no se modificaron las grandes tendencias en los avances en la longevidad y en las mejoras en la salud global de la población

Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto “Análisis demográfico de las desigualdades socioeconómicas de la salud en Cataluña en el contexto de la última crisis económica: género, generación y territorio”, que se enmarca dentro del programa RecerCaixa lo dirige Jeroen Spijker, investigador “Ramón y Cajal” del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

La obra recoge los resultados de un estudio realizado con los datos de ocho ediciones de la Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA), donde se analizan las asociaciones entre variables socioeconómicas por edades y sexo, por cinco indicadores de salud (salud autopercibida, discapacidad, salud mental, consumo de medicamentos y sedentarismo), además de un análisis menos detallado para 29 otros indicadores de salud.

La obra recoge los resultados de un estudio realizado con los datos de ocho ediciones de la Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA)

El objetivo de la jornada que tuvo lugar el lunes es comprender mejor la situación actual de la salud de las personas mayores de 50 años en función de su perfil socioeconómico y durante los últimos quince años, con una atención específica a los efectos de la crisis económica. Contó con expertos de diferentes ámbitos en el área de salud que expusieron sus reflexiones sobre el tema, desde su vertiente profesional. Además de Jeroen Spijker, que presentó el Atlas, Anna Mompart, sub-directora general de la Cartera de Servicios y el Mapa Sanitario de la Dirección General de Planificación en Salud del Departamento de Salud pronunció la ponencia ‘La Encuesta de salud de Cataluña ‘.

 

Conclusiones del Atlas de salud de la población de 50 y más años en Cataluña

El Atlas concluye que no se ha podido establecer una relación clara entre crisis económica y estado de salud de la población obteniéndose, incluso, resultados contradictorios, como que a pesar de la dureza de la crisis económica, la población experimentó mejoras en su salud. Sin embargo, los efectos de la crisis sí se manifestaron en las condiciones de salud de ciertos colectivos o bien en aspectos concretos como el consumo de medicamentos o la salud mental.

En los años de bonanza económica se dan pocos cambios en la salud autopercibida de los hombres de 50 y más años, en cambio, se observa un empeoramiento sustancial en las mujeres. Al mismo tiempo, en los años de la crisis, se observan mejoras tanto en la discapacidad como en la percepción que la población de 50 y más años tiene de su salud en los dos sexos y especialmente entre las categorías socioeconómicas más bajas. En las diferencias de edad, se observa un ligero mayor impacto del nivel socioeconómico entre la población de edades maduras (50-64) que entre la población mayor (65 o más años).

La variable que mayor desigualdad genera en este periodo es la relación con la actividad laboral

La variable que mayor desigualdad genera en este periodo es la relación con la actividad laboral. En cuanto a diferencias de sexo, las mujeres en edades maduras constituyen el grupo que aparentemente ha visto incrementada la brecha de desigualdad social en la salud durante los primeros años de la crisis. Mientras que, en sentido opuesto, los hombres maduros son los que en mayor medida presentan una disminución de la desigualdad social o incluso la convergencia de la salud en función de los indicadores de salud y factores socioeconómicos considerados. Por otra parte, para ellas, las variables discriminantes incluyen también los ingresos y la doble cobertura sanitaria, lo que sugiere que su estado de salud no depende sólo de su situación personal sino también de la del hogar, es decir , los recursos compartidos.

Por el contrario, el riesgo de mala salud mental es más reactivo a un contexto económico adverso, ya que empeoraron el primer periodo de la crisis, aunque posteriormente tuvo un comportamiento menos negativo, especialmente entre la población residente en los hogares con menos ingresos El sedentarismo siguió la evolución opuesta, con un incremento de la actividad de la población durante los primeros años de la crisis y un nuevo aumento del sedentarismo en el periodo 2013-15.

El consumo de medicamentos presenta una tendencia al alza desde 2002 aunque su consumo se moderó en el último período entre la población de 50-64 años

Por su parte, el consumo de medicamentos presenta una tendencia al alza desde 2002, posiblemente por la medicalización de la angustia emocional y el marketing agresivo por parte de las farmacéuticas, aunque su consumo se moderó en el último período entre la población de 50-64 años, especialmente entre las mujeres jubiladas y amas de casa.

A escala de las regiones sanitarias, y con la excepción de la obesidad y el sedentarismo, se constata una cierta dicotomía espacial que contrapone la Cataluña Central, una gran parte de la Corona de Barcelona (exceptuando la capital) y las mujeres de Tarragona, todas ellas con una peor salud relativa; con las zonas del oeste de Cataluña (sobre todo en las regiones sanitarias de Lleida y del Alt Pirineu-Aran).

 

Más información:

ATLAS DE SALUD DE LA POBLACIÓN DE 50 Y MÁS AÑOS EN CATALUÑA:

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí