Además de la cirugía, se ha tratado la epilepsia con implantación de electrodos profundos / Imagen: Antonio Gil-Nagel Rein / Foto: Esteban Cobo

Antonio Gil-Nagel acerca a la UIMP los nuevos avances para tratar la epilepsia

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El II Foro de Epilepsia: Avances en la gestión y manejo del paciente epiléptico, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha girado en torno a las nuevas aproximaciones terapéuticas, la gestión de situaciones complicadas con pacientes y la posibilidad de cirugía en quienes lo necesitan.

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UIMP / El director del curso y director del Programa de Epilepsia del Hospital Ruber Internacional de Madrid, Antonio Gil-Nagel Rein, ha hecho hincapié en la importancia de comunicarse adecuadamente con el paciente y reconocer que “en la epilepsia existe, aunque bajo, riesgo de fallecimiento”. Así ha subrayado que “aunque no hay que alarmar a los pacientes, se debe informar sobre las posibilidades y ver los riesgos que hay”.

La localización del foco ha permitido el tratamiento de la epilepsia con cirugía o mediante electrodos profundos

Gil-Nagel también ha puesto sobre la mesa los retos que deben afrontarse en la cura del origen de la enfermedad. “El origen es complicado, porque depende de las bases genéticas que no son modificables”, ha explicado, pero “hay compañías farmacéuticas que están trabajando en sistemas para activar y desactivar genes y que posiblemente van a servir para tratar epilepsias específicas”.

Por otra parte, Gil-Nagel ha recalcado que los “avances en investigación son lentos y es algo que nos frustra”. Sin embargo, ha asegurado que, gracias a las investigaciones, es más fácil reconocer cuáles son los patrones de propagación de una crisis que se inicia en una determinada zona y se extiende a otras regiones del cerebro. Así, la localización del foco ha permitido el tratamiento de la epilepsia con cirugía. En este sentido, el especialista ha explicado que la cirugía está teniendo mucho xito y los resultados “suelen ser muy buenos”. A veces, “hasta de una probabilidad de un 80% de pacientes que dejas atrás los episodios de crisis”.

Además de la cirugía, se ha tratado la epilepsia con implantación de electrodos profundos, un avance médico-tecnológico que se ha sometido a debate, ya que se debe “ser muy cuidadoso en poner demás o menos electrodos y hacerlo solo en los pacientes que tienen un potencial de mejoría”. Sin embargo, los equipos necesarios para todo tipo de tratamiento son “costosos”, ha asegurado, y la financiación es “insuficiente”.

Finalmente, en cuanto a los nuevos manejos y aplicaciones terapétuticas, Gil-Nagel ha hecho hincapié en que existe todo un arsenal terapéutico en epilepsia y que aquellos pacientes que no necesiten cirugía “tienen un montón de opciones con fármacos”.

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