Batalla de Rosebud Creek

"Batalla en el río Rosebud", 1876. Grabado en madera en el periódico ilustrado de Frank Leslie, 1876 / Wikimedia

Tal día como  hoy… 17 de junio de 1876 tenía lugar la Batalla de Rosebud Creek

 

El 17 de junio de 1876 tenía lugar, en el marco de la Gran Guerra Sioux, la batalla de Rosebud Creek (Montana, EEUU), entre los sioux y cheyennes liderados por Caballo Loco, y las fuerzas estadounidenses del general Crook -«Tres Estrellas Crook», como le conocían los pieles rojas-. Los indios se hicieron con la victoria, que ha quedado históricamente eclipsada por la que obtuvieron diez días después en Little Big Horn.

 

CV / La Great Sioux War estalló por la misma razón que cualquiera de los anteriores conflictos habidos entre indios y «rostros pálidos»: el flagrante incumplimiento por parte del gobierno norteamericano de los acuerdos y tratados establecidos tras guerra anterior; y así, regresivamente, hasta la llegada del primer blanco a Norteamérica.

El precedente inmediato en este caso había sido «la guerra de Nube Roja» -por el jefe indio con este nombre que la encabezó-

El precedente inmediato en este caso había sido «la guerra de Nube Roja» -por el jefe indio con este nombre que la encabezó-, llamada también, la guerra del río Powder, entre 1866 y 1868. Una guerra que, por cierto, convirtió a Nube Roja en el único jefe indio que, en cierto modo, le ganó una guerra a los EEUU. Por el tratado de paz de Fort Laramie en 1868, los indios conservaban la práctica totalidad del oeste de Dakota y gran parte de Montana y Wyoming, con sus reservas de caza y sus colinas sagradas, las Black Hills. Todo muy bien, de momento…

Hasta que se descubrió oro en Black Hills o, mejor, corrió el rumor de que se había descubierto. En realidad, fue una “quimera del oro” más, de tantas, desde la «fiebre del oro» de 1848 en California, en un país de frontera particularmente sensible a los delirios colectivos con reminiscencias de «El Dorado» en versión mucho más prosaica y crematística. Y los buscadores de oro empezaron a introducirse masivamente en los territorios indios, especialmente en Black Hills, su territorio sagrado. Tampoco los ávidos buscadores de oro eran del tipo de gente especialmente respetuoso hacia los derechos de los indios y los tratados de paz, de modo que pronto empezaron a producirse incidentes. Los indios reaccionaron y a la vez protestaron ante el gobierno de los EEUU, cuya respuesta fue la orden de evacuar sus territorios, ofreciendo un cambio el pago simbólico por la renuncia. O eso o la guerra. Una oferta que, en la línea de la famosa frase de la película ‘El Padrino’ «no podían rechazar». Y los indios optaron por la guerra.

El ejército norteamericano planeó la invasión de los territorios de Big Horn, Black Hills y el río Powder mediante un triple ataque

El ejército norteamericano planeó la invasión de los territorios de Big Horn, Black Hills y el río Powder mediante un triple ataque. Una primera columna desde el oeste, al mando del coronel Gibbon; una segunda desde el este -entre suyos efectivos se encontraba el 7º de Caballería de Custer, luego aniquilado-, al mando del general Terry; y una tercera desde el sur, penetrando hacia el norte desde Wyoming, a cargo del general Crook. Fue esta tercera columna la que pinchó en Rosebud Creek.

Crook contaba con unos 950 soldados, entre caballería e infantería montada en mulas, varios rangers y unos 300 indios crow y shoshoni -aliados con los EEUU y enemigos históricos de los sioux y los cheyennes-. Durante su avance, y habiendo tomado pocas precauciones, topó con entre mil y mil quinientos guerreros liderados por Caballo Loco. Contra lo que esperaba Crook, los sioux optaron por el combate abierto hostigando en ataques puntuales y bien organizados a las fuerzas de Crook. La batalla duró en total unas seis horas. Crook perdió unos 40 soldados y 30 crows y shoshonis, además de unos 120 heridos de diversa consideración -algunos murieron posteriormente-. Los indios perdieron entre 15 y 50 guerreros.

Tras su victoria, Caballo Loco se unió a Toro Sentado, formando el mayor ejército que jamás tuvieron los indios norteamericanos, entre 2.500 y 3.500 guerreros

En la tradición cheyenne este combate se conoce como «la batalla en que la chica salvó a su hermano» porque ocurrió que, en un momento de retirada de los cheyennes, una guerrera llamada «Buffalo Calf Road Woman»  avanzó para rescatar a su hermano herido, animando a los indios a contraatacar. Siguiendo con la tradición cheyenne, ella habría sido también quien descabalgó a Custer diez días después, en Little Big Horn.

Crook intentó vender la acción como una victoria porque los indios, siguiendo con sus tácticas, se retiraron del campo. Pero sus propias acciones le desmienten si tenemos en cuenta que se retiró hacia Goose Creek, a la espera de refuerzos, que la ofensiva quedó interrumpida y que no reemprendió la campaña hasta agosto.

Tras su victoria, Caballo Loco se unió a Toro Sentado, formando el mayor ejército que jamás tuvieron los indios norteamericanos, entre 2.500 y 3.500 guerreros, que destruyeron el 7º de caballería de Custer en Little Big Horn entre el 25 y el 26 de junio de 1876. Fue su última gran victoria.

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