Bilingüismo y envejecimiento

Según el último Informe Mundial sobre la enfermedad del Alzheimer (2015) se estima que la prevalencia de la demencia será el triple que la actual en 2050

¿Qué retos plantea la relación entre el envejecimiento y el bilingüismo?

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Albert Costa, Marco Calabria y Gabriele Cattaneo, investigadores del Centro de Investigación en Cognición y Cerebro y de la UPF, han coordinado la edición especial de la revista Journal of Neurolingusitics que pone el foco en este ámbito concreto.

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UPF / Nuestra sociedad está envejeciendo y uno de los principales retos es el aumento de la prevalencia de enfermedades neurodegenerativas. De hecho, la prevalencia de la demencia se estima que será el triple que la actual en 2050, según el último Informe Mundial sobre la enfermedad del Alzheimer (2015). Asimismo, el bilingüismo y el multilingüismo también están en aumento. Según un informe de la Comisión Europea (2012) más de la mitad de los europeos son capaces de mantener una conversación en un segundo idioma y una cuarta parte es trilingüe. Por lo tanto, esta situación plantea muchas preguntas sobre la interacción entre el envejecimiento (sano y patológico) y el bilingüismo.

Los individuos que hablan más de un idioma tienen mayor eficiencia de algunas áreas cerebrales relacionadas con el control ejecutivo

Albert Costa, Marco Calabria y Gabriele Cattaneo, investigadores del Centro de Investigación en Cognición y Cerebro (CBC) de la UPF, han editado un número especial sobre el tema en la revista Journal of Neurolinguistics, que cuenta con la participación de varios investigadores reconocidos nacional e internacionalmente, vinculados al CBC, en la Universidad de Friburgo o en la Universidad de Hong Kong, entre otros.

La publicación pone el foco en dos aspectos centrales de este ámbito: el bilingüismo como factor de reserva y el deterioro de las lenguas en personas bilingües con demencia. “La reserva cognitiva hace referencia a las diferencias individuales a la hora de tolerar los cambios cerebrales provocados por una patología concreta”, explica Albert Costa. En los últimos años, añade, “el bilingüismo ha sido considerado uno de los factores que mejoran la reserva cognitiva ya que se ha comprobado que retrasa la aparición de los síntomas cognitivos vinculados a la demencia”.

Los resultados de los estudios realizados hasta ahora sobre reserva cognitiva y bilingüismo apuntan que los individuos que hablan más de un idioma tienen mayor eficiencia de algunas áreas cerebrales relacionadas con el control ejecutivo. Este hecho, por tanto, podría compensar la pérdida funcional de las áreas afectadas por una enfermedad neurodegenerativa. “A pesar de todavía es una hipótesis de trabajo, es congruente con lo que a veces se ha encontrado en jóvenes sanos: el uso de dos lenguas hace que el control de las habilidades cognitivas atencionales y de supervisión del comportamiento sea más eficiente que con una sola lengua “, expone Marco Calabria.

El segundo tema tratado especialmente en la revista es el deterioro del lenguaje en personas con Alzheimer. Los estudios publicados defienden la tesis de que el deterioro de las dos lenguas en personas bilingües se produce de manera paralela. Este hecho se ha visto en poblaciones con diferentes niveles de bilingüismo, tanto en el estudio realizado por el Grupo de Investigación en Producción del Habla y Bilingüismo de la UPF, que ha trabajado con individuos de Cataluña con un alto nivel de bilingüismo, como lo que ha liderado la Universidad de Friburgo, con pacientes bilingües de alemán como primera lengua y francés como segunda, pero aprendida más tarde.

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¿Cuáles son los interrogantes que quedan abiertos?

En relación a la cuestión del bilingüismo como factor de reserva cognitiva, se necesitan más datos, sobre todo de estudios con pacientes con demencia

De entrada, en relación a la cuestión del bilingüismo como factor de reserva cognitiva, se necesitan más datos, sobre todo de estudios con pacientes con demencia. “Los estudios epidemiológicos con grandes cohortes de pacientes han contribuido mucho en esta línea, pero los mecanismos subyacentes de cómo el bilingüismo actúa como un factor de reserva cognitiva no son del todo claros”, asegura Albert Costa. En este sentido, los estudios de neuroimagen con pacientes ayudarán a aclarar el origen de estos mecanismos. Uno de ellos es el que está liderando el mismo Costa gracias al apoyo de la Marató de TV3 y que tiene como objetivo averiguar cuáles son los factores relacionados con el bilingüismo que intervienen en el envejecimiento.

Por otra parte, Gabriele Cattaneo afirma que “hay que extender la investigación de los déficits de lenguaje a otras enfermedades neurodegenerativas, más allá de la enfermedad de Alzheimer”. Esto es especialmente relevante para aquellas enfermedades que se caracterizan por trastornos de lenguaje como síntoma precoz del deterioro cognitivo. Es el caso, por ejemplo, de algunos de los subtipos de degeneración frontotemporal, como la Afasia Progresiva Primaria.

Este no es sólo un reto para ver cómo se ven afectados los dos idiomas, sino que “supone también una manera de enriquecer nuestro conocimiento sobre los procesos lingüísticos en los hablantes bilingües”, añade Marco Calabria.

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