Bombardeo de Guernica

Guernica tras el bombardeo / Wikimedia - Allgemeiner Deutscher Nachrichtendienst - Zentralbild Bild 183-H25224

Tal día como hoy… 26 de abril de 1937 tenía lugar el Bombardeo de Guernica

 

El 26 de abril de 1937, las fuerzas de la Legión Cóndor alemana y de la Aviación Legionaria italiana, que luchaban a favor del bando franquista sublevado contra la República española, bombardeaban y destruían completamente la población vasca de Guernica. Sus devastadores y mortíferos efectos inspiraron el cuadro homónimo de Picasso que se exhibió en el pabellón español de la Exposición Universal de París en verano de 1937.

 

CV / En abril de 1937 el curso de la guerra pintaba mal para la República en el frente del norte. Guipúzcoa, Vizcaya, Santander y Asturias habían quedado aisladas del resto de la zona republicana desde el comienzo de la guerra. También desde los primeros días del conflicto, los insurrectos habían tomado Irún, cortando cualquier comunicación terrestre con Francia y, poco después, San Sebastián. Franco se centró entonces en Madrid y la cosa se tranquilizó relativamente. Pero al fracasar en los sucesivos intentos y tras la derrota de Guadalajara, renunció a momentáneamente a Madrid y se decidió a acometer la ofensiva en el Norte.

Guernica era una población situada a poco más de 30km al este de Bilbao, con unos cinco mil habitantes y un importante nudo de comunicaciones

La ofensiva había comenzado y el ejército republicano se batía en retirada hacia Bilbao. Guernica era una población situada a poco más de 30km al este de Bilbao, con unos cinco mil habitantes y un importante nudo de comunicaciones. Tenía además un especial valor simbólico para los nacionalistas vascos, por ser la expresión de sus fueros y sede de su famoso árbol. Aquel 26 de abril era día de mercado y las calles estaban repletas de transeúntes que iban y venían.

El ataque aéreo lo llevaron a cabo cuatro escuadrillas de bombarderos Ju 52 -23 en total-, y una escuadrilla de bombardeo experimental –cuatro He 111 y un Do 17-, escoltados por diez cazas He 51 y seis cazas Me 109, todos ellos de la División Cóndor alemana. Participó también la Aviación Legionaria italiana, que no quiso perderse la «fiesta», con 3 bombarderos SM 79 y diez cazas CR 32. En total, 31 bombarderos y 26 cazas. Una fuerza imponente para un objetivo tan pequeño.

Mural situado en Guernica y Luno que reproduce el famoso cuadro pintado por Pablo Picasso. El texto inferior dice: «El Guernica a Guernica» / Wikimedia – Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

El primer ataque comenzó a las 16:00h, a cargo de un bombardero DO 17 alemán y tres SM 79 italianos, con el objetivo teórico de destruir la carretera y el puente sobre la ría, para dificultar la retirada del ejército republicano. Se destruyó la estación del ferrocarril, una iglesia y varias viviendas, pero no el puente, que quedó intacto. A las 18h se inició el bombardeo masivo, con bombas explosivas e incendiarias, mientras los cazas ametrallaban a la población civil, tanto en el interior de la población como en los alrededores. La devastación fue absoluta. A las 19:30, los aviones regresaron a sus bases en Soria. Fueron tres horas y media de horror inédito. El gobierno vasco dio la cifra de 1685 muertos y 889 heridos de diversa consideración. Estudios más actuales la rebajan en unos 300 muertos. Nunca se sabrá con certeza.

El de Guernica fue un bombardeo «en alfombra», una modalidad especialmente destructiva que luego se generalizó durante la II Guerra Mundial

El de Guernica fue un bombardeo «en alfombra», una modalidad especialmente destructiva que luego se generalizó durante la II Guerra Mundial. Los había habido ya en aquella guerra, en Madrid y en Durango, pero el impacto de los cazas ametrallando a la población civil indefensa, y la imagen de Guernica completamente arrasada, fue tal que ni sus propios ejecutores quisieron asumir su autoría. Franco afirmó impúdica e impunemente que había sido un incendio perpetrado por la propia República. Una versión rápidamente desmentida por un testigo imparcial, el periodista británico George Steer, que publicó sus crónicas sobre el bombardeo en The Times. Pero el gobierno británico prefirió seguir mirando hacia otro lado…

El jefe del estado mayor de la Legión Cóndor, Wolfram von Richthofen, primo del mítico «Barón Rojo», en un alarde de cinismo, admitió posteriormente que se había comportado «muy maleducadamente», considerando la operación, por lo demás, un éxito total. Un concepto curioso del éxito, el de este nazi que murió en 1945 prisionero de los norteamericanos, eludiendo así el juicio de Nüremberg, si tenemos en cuenta que el objetivo declarado era la destrucción del puente sobre la ría, que quedó intacto.

Dos días después, el 28 de abril, las tropas sublevadas entraban en Guernica. Una de sus primeras acciones fue quemar los archivos de la Iglesia de Santa María, imposibilitando con ello el recuento de fallecidos. El 19 de junio caía Bilbao…

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