Buenaventura Durruti

Buenaventura Durruti (1896–1936) / Wikimedia

Tal día como hoy… 20 de noviembre de 1936 fallecía Buenaventura Durruti

 

El 20 de noviembre de 1936 fallecía en Madrid el dirigente anarquista español, Buenaventura Durruti Dumange, durante la batalla de Madrid. La causa de la muerte fue un disparo de origen desconocido, lo que dio lugar a múltiples especulaciones sobre su autoría.

 

CV / Durruti representa sin duda lo más genuino del anarquismo activista español, pero nunca fue un teórico, sino u n hombre de acción. Como afirmaba el director de cine Basilio Martín Patiño, nadie se había atrevido a escribir su biografía. Nació en León el 14 de julio de 1896, en el seno de una familia de clase obrera cuyo padre erra ferroviario. Tras abandonar la escuela, entró a trabajar como aprendiz de mecánico. Pronto empezó a destacar por su activismo. Como consecuencia de su participación en la huelga general de 1917 tuvo que exiliarse a Francia.

En 1920 en Barcelona funda dentro de la CNT el grupo «Los Solidarios», junto a García Oliver, Francisco Ascaso y Ricardo Sanz, que será el germen de la FAI

A su vuelta en 1919 se afilió a la CNT, ya plenamente en el ideario anarco-sindicalista. Fue detenido y juzgado en un consejo de guerra por deserción, pero consiguió fugarse de nuevo en Francia. En 1920 regresa de nuevo, recalando en Barcelona, donde funda dentro de la CNT el grupo «Los Solidarios», junto a García Oliver, Francisco Ascaso y Ricardo Sanz, que será el germen de la FAI. Con este grupo organizó el atraco a la sede del Banco de España en Gijón, en 1923. Asimismo, es acusado de haber participado en el asesinato del arzobispo de Zaragoza, el cardenal Juan Soldevila. No está clara la participación directa de Durruti en el atentado, aunque sí parece que estuvo en la planificación, de este y otros atentados perpetrados por los «Los Solidarios» en represalia por el asesinato de dirigentes anarco-sindicalistas por los sindicatos «libres».

Huyó a Sudamérica, llevando a cabo diversos atracos a bancos para recaudar fondos, y siendo encarcelado en varias ocasiones. Recorrió durante su exilio varios países latinoamericanos y europeos, de donde surgió la leyenda según la cual había pasado por las cárceles de medio mundo. De vuelta a Francia, es encarcelado por actividades revolucionarias junto a Ascaso y a Jover.

Con la proclamación de la República en abril de 1931, se encuadró en el núcleo de la FAI contrario a la República y partidario de la acción directa revolucionaria

Con la proclamación de la República en abril de 1931, se encuadró en el núcleo de la FAI contrario a la República y partidario de la acción directa revolucionaria. Por su participación en las algaradas de Fígols, es deportado por el gobierno republicano a Guinea Ecuatorial, primero, y a Canarias después.

El 19 de julio de 1936 forma parte del grupo de dirigentes de la CNT-FAI que combaten la insurrección militar. Tras la victoria, se convierte en el hombre más poderoso de Barcelona y de Cataluña. Partidario de la revolución antes que de una guerra formal, se manifiesta contrario a la formación de ningún tipo de ejército regular, dejándolo todo en manos del Comité de Milicias Antifascistas, bajo el control de la CNT. Organiza entonces la «Columna Durruti», con la a intención de marchar sobre Zaragoza, un importante bastión anarquista en poder de los insurrectos.

La Columna Durruti llegó a contar con entre 6000 y 8000 combatientes, y se organizó como una unidad de combate bajo principios anarquistas. Estaba compuesta por pelotones de 25 milicianos con un «delegado» elegido asambleariamente y en todo momento revocable. Cuatro pelotones constituían una centuria, con un delegado elegido en las mismas condiciones que el anterior, y cinco centurias constituían una «agrupación». La suma de agrupaciones formaba la «columna». El espíritu anarquista casaba mal con la organización militar, además, la columna estaba mal armada, peor organizada y carecía de artillería. Durruti se llevó como asesor militar al comandante Pérez Farrás, pero cuando éste empezó a intentar convertir aquella amalgama en una unidad militar, lo destituyó poniendo en su lugar a un sargento.

Consciente de las debilidades anarquistas en materia organizativa, intentó dotar a sus unidades de cierta disciplina

La columna avanzó por Aragón, encontrando poca resistencia y constituyendo comunas libertarias en las zonas que ocupaba, que funcionaban completamente al margen de la República y del esfuerzo de guerra. Fue detenida a 22km de Zaragoza, estabilizándose el frente en Bujaraloz. Durruti decidió entonces dirigirse, con parte de la columna, hacia Madrid, amenazada por el avance de los golpistas.

Tampoco destacó militarmente en Madrid. Consciente de las debilidades anarquistas en materia organizativa, intentó dotar a sus unidades de cierta disciplina, algo a lo que sus propios milicianos eran completamente contrarios. Dijo entonces aquello de “Renunciamos a todo, menos a la victoria”.

Una bala le atravesó el pecho el 19 de noviembre en la Ciudad Universitaria. Fue trasladado al hotel Ritz, habilitado como hospital militar, pero murió al día siguiente. Sobre el origen de la bala se ha especulado mucho. Unos atribuyeron su muerte a los comunistas, éstos dijeron que habían sido los trotskistas del POUM…

Y se ha dicho también que fue alguno de sus propios hombres, por distintas razones. Una de ellas bastante sórdida. También hay otra más sórdida. Durante la campaña de Aragón, la columna había sido seguida por grupos de prostitutas que, al extender infecciones venéreas entre los milicianos, Durruti había ordenado ametrallar. Sería la hipótesis de algún amante despechado… O de algún miliciano contrario a la «militarización»…

 

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