Buffalo Bill’s Wild West

Buffalo Bill's Wild West, 1890 / Wikimedia - Royale Photographie

Tal día como hoy… 21 de diciembre de 1889 tenía lugar en Barcelona la primera función del Buffalo Bill’s Wild West

 

El 21 de diciembre de 1889 tenía lugar en Barcelona la primera función del Buffalo Bill’s Wild West, considerado en su época como el mayor espectáculo del mundo. Había llegado tres días antes, suscitando una gran expectación. Venía de causar sensación en Europa y realizó sus actuaciones en un hipódromo inaugurado el día anterior y construido a este efecto. Permaneció un mes de la ciudad y generó numerosas anécdotas y leyendas urbanas.

 

CV / William Frederick Cody (1846-1917), tal era su nombre real, fue el personaje que inventó a Buffalo Bill en su propia persona. Fue quizás el último hombre de frontera norteamericano, y él mismo se colocó como un eslabón más, acaso el más grande, de la saga de los pioneros sobre los cuales se forjó el mito del Far West, que él mismo se encargó de divulgar con su espectáculo. Había empezado a los catorce años como conductor de diligencias, y afirmaba haber trabajado en la Pony Express. Durante la Guerra de Secesión (1861-1865) se alistó como soldado en el ejército de La Unión, realizando durante esta época sus primeras incursiones en territorios indios.

Tras la guerra trabajó como explorador civil del ejército, participando en varias guerras contra los indios, actividad que alternó con la de cazador de bisontes

Tras la guerra trabajó como explorador civil del ejército, participando en varias guerras contra los indios, actividad que alternó con la de cazador de bisontes para la compañía constructora del ferrocarril, a cuyos trabajadores proveía de alimentos; de ahí le vino el sobrenombre de Buffalo Bill. Como empleado del ejército fue condecorado en 1872 con la Medalla del Honor Militar y con el grado honorario de coronel (de exploradores). Esto le trajo algunos problemas que, por suerte para él, no llegó a vivir. Tres semanas después de su muerte, en 1917, le fue revocada póstumamente la condecoración por ser civil, no militar. En 1989, el ejército de los EEUU se la restauró… hasta hoy en día.

Pero en la década de los ochenta ya no quedaban ni búfalos ni indios que matar, de modo que William Cody tuvo que buscarse la vida. Se apuntó a un espectáculo circense ambulante y, al poco tiempo, en 1883, fundó su propio circo, el Buffalo Bill’s Wild West, en Omaha (Nebraska); un circo que recreaba las costumbres y hechos del Salvaje Oeste, ya por entonces en etapa muy crepuscular, con indios auténtico, a los que explotó miserablemente sacándolos de las reservas donde agonizaban confinados, y cowboys en paro. El circo recorrió con gran éxito los Estados Unidos, contribuyendo a forjar la leyenda del Far West, recreando rodeos y la muerte del «general» Custer en la batalla de Little Big Horn. Era un auténtico espectáculo ambulante, con más de 1.200 personas, entre indios, vaqueros y operarios, con cerca de 300 caballos y algunos búfalos que se habían salvado de las matanzas de su nuevo propietario. El propio jefe indio sioux Toro Sentado participó con algunos de sus guerreros durante un tiempo en el circo de Cody.

Wikimedia -Smith Saginaw Mich.

En 1887 inició una larga gira europea. Asombró en Londres y en el París de la Exposición Universal de 1889 –la misma en que se inauguró la Torre Eiffel-. Después de París, su siguiente escala fue Barcelona, adonde llegó con todo su espectáculo en barco, arribando al puerto en loor de multitudes. Buffalo Bill se había convertido en un fenómeno mediático de la época.

Para sus representaciones en Barcelona se hizo construir un hipódromo de madera en los descampados de lo que hoy es el Eixample, en la confluencia entre las calles Aribau i Roselló. Cerca de allí, entre las calles Muntaner i Córcega, instaló también su inmenso campamento, con los indios durmiendo en tippies y generando todo tipo de comentarios entre la estupefacta población local. Buffalo Bill se alojó en el lujoso Hotel Cuatro Naciones, al lado de la Plaza Catalunya. Alternaba las representaciones con fastuosos desfiles en las Ramblas para promocionar la asistencia al espectáculo.

Los comentarios de la prensa local se apuntaron al sensacionalismo más ramplón. Se decía que los indios estaban siempre custodiados y que solo podían salir vigilados, ya que eran tan salvajes que secuestraban a los niños y se los comían después de arrancarles la cabellera. Luego durante su estancia, circularon rumores sobre la desaparición de niños, invención puramente delirante, que se atribuyó, cómo no, a los salvajes indios.

Durante su estancia de un mes en Barcelona, el Buffalo Bill Wild West causó sensación, pero en el balance global, se vio ensombrecido por algunos contratiempos

Durante su estancia de un mes en Barcelona, el Buffalo Bill Wild West causó sensación, pero en el balance global, se vio ensombrecido por algunos contratiempos. Las lluvias y las nevadas, el precio de las entradas –que era excesivamente caro para la capacidad adquisitiva de la época: entre una y cinco pesetas según el asiento- y una epidemia de viruela, obligaron a interrumpir y suspender varias funciones. Empezó también a circular el rumor de que habían muerto varios indios contagiados, algo que, como mínimo, no consta. El único muerto del circo durante su paso por Barcelona fue el anciano coronel Frank Richmod, que falleció de un ataque al corazón. También parece que a Buffalo Bill le sobrevino un terrible dolor de muela, que le tuvieron que extraer en el Hospital de la Santa Creu. Se dice que allí quedó en exposición la muela durante unos años… hasta la Guerra Civil.

El circo entró en quiebra en 1913. Hasta el caballo de Buffalo Bill, Isham, fue subastado, pero el comprador optó por regalárselo de nuevo al arruinado Cody. Buffalo Bill moría cuatro años después; fue el hombre que inventó el lejano oeste.

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