La claridad en la comunicación es fundamental para el éxito de la nutrición personalizada

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Investigadores dotados con fondos europeos han descubierto que aquellos consumidores que reciben información nutricional clara suelen presentar una actitud más abierta ante la nutrición personalizada.

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Imagen: Cordis

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Un estudio publicado recientemente indica que proporcionar información clara y comprensible sobre los beneficios posibles de la nutrición personalizada incrementa la probabilidad de que el consumidor acepte y haga suya la alimentación propuesta. Los autores, financiados con fondos europeos, consideran que ese aspecto podría conducir a mejoras en la salud pública.

El estudio se llevó a cabo en el marco del proyecto europeo FOOD4ME, dedicado desde 2011 a investigar el potencial de la nutrigenómica para lograr mejoras sustanciales en la salud de los ciudadanos de la Unión Europea. La nutrigenómica conjuga el estudio de la nutrición con el de la genética y tiene la finalidad de comprender a fondo las distintas respuestas de las personas a los alimentos en función de su dotación genética.

El estudio consistió en un cuestionario administrado a más de nueve mil personas de nueve países europeos (Alemania, Grecia, España, Irlanda, Polonia, Portugal, Países Bajos, Reino Unido y Noruega). Los resultados apuntaron a que, cuando los participantes entendían los beneficios asociados a la nutrición personalizada, mantenían una actitud más positiva en cuanto a ponerla en práctica.

El estudio mostró también que los participantes que poseían un nivel más elevado de conocimientos de nutrición (y de interés en consumir alimentos nutritivos) presentaban, por norma, una disposición más positiva ante la nutrigenómica. Los resultados coincidieron en los nueve países.

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Consejos dietéticos idóneos a partir de los genes

El proyecto FOOD4ME reviste importancia porque, pese a las expectativas tan prometedoras suscitadas al inicio por la nutrición personalizada, lo cierto es que hasta ahora no ha registrado un despegue en el aspecto comercial. También se han encontrado dificultades por lo que concierne a establecer correspondencias entre el perfil genético de un individuo y los consejos dietéticos idóneos. De ahí que este proyecto, que recibió fondos de la UE por valor de casi 9 millones de euros, reuniera a un grupo internacional de especialistas con el propósito de sondear los conocimientos actuales sobre la nutrición personalizada y estudiar la forma óptima de aplicar un asesoramiento nutricional individualizado.

El proyecto partió de la premisa de que todas las personas presentan variaciones leves en su dotación genética que las distinguen entre sí. Ciertamente, esas variaciones ínfimas pueden determinar el efecto de los nutrientes en el organismo y también cómo se metabolizan los alimentos ingeridos. Ello explicaría, por ejemplo, por qué algunas personas tienen dificultad para controlar su peso y por qué otras pueden, aparentemente, consumir cantidades muy elevadas de alimentos con alto contenido energético sin que ello repercuta de manera evidente en la salud.

La nutrición personalizada consiste en equilibrar la relación entre los nutrientes y los genes 

La nutrición personalizada consiste en equilibrar la relación entre los nutrientes y los genes y en comprender que cada individuo posee requisitos dietéticos singulares. Se trata de una relación recíproca, es decir, los nutrientes que consumimos pueden influir en cómo se expresan nuestros genes, mientras que los genes influyen en la respuesta del organismo a esos nutrientes.

En consecuencia, el objetivo último de los científicos que participan en FOOD4ME pasa por desentrañar esta interacción tan compleja que se da entre nutrientes y genes. La fase siguiente de la investigación se dedicará a diseñar dietas personalizadas que complementen el perfil genético exclusivo de cada individuo. De este modo se logrará mejorar la salud de cada ciudadano y, además, si se populariza el sistema, se prevendrán enfermedades como la obesidad, la diabetes de tipo 2, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la malnutrición.

El proyecto finalizará en marzo de 2015.