Fotografía: Juan Manuel Serrano

“El cambio más importante de mi vida fue por culpa de un fracaso”

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Con casi veinte años de trayectoria, el director de cine Juan José Campanella ha asegurado que el cambio más importante que se produjo en su vida fue “por culpa de un fracaso”. Y es que después de la fallida Ni el tiro del final (1997) volvió a su Buenos Aires natal para lamerse las heridas. A partir de ahí, ha ido encadenando éxitos –tanto de crítica como de taquilla- con películas como El hijo de la novia, Luna de Avellaneda o  El secreto de sus ojos.

A pesar de ese buen tino, el cineasta ha ofrecido un consejo para los futuros realizadores: “Tener piel de rinoceronte porque uno se encuentra con mucho rechazo en esta carrera. Por ello debe tener fe en uno mismo (casi rayando la arrogancia) pero debe ser autocrítico, que es lo que permite mejorar”.

El cineasta, eje del homenaje del encuentro El audiovisual en español y las nuevas tecnologías, ha participado en este curso donde utilizado sus Experiencias personales para hablar sobre el panorama del cine en español y la industria audiovisual. Acompañado por Enrique Bolado, director del curso, ha recordado cómo eran los programas de cine cuando era joven: “Las sesiones eran muy eclécticas, lo mismo te ponían ‘Drácula’ con Christopher Lee que una comedia de Billy Wilder. Así, se forjó una afición que no entraba en el radar de mis posibilidades”.

Durante su ponencia, Campanella ha explicado que “el humor judío americano (con Billy Wilder o Ernst Lubitsch), el cine italiano, el ‘All that jazz’ de Bob Fosse, con toques de Frank Capra” han sido algunas de sus referencias cinematográficas. Y medio en broma, medio en serio, ha comentado que envidia “a Woody Allen por hacer una película por año”.

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La piratería

Durante el turno de preguntas, al también presidente de la Academia de Cine de Argentina le ha tocado mojarse en un tema espinoso: la piratería. Campanella ha explicado que “la cadena de comercialización cinematográfica está anticuada. La estructura de venta de una película está muy atrasada con respecto a la tecnología”. Para que la industria no sufra por el ‘mejor todo gratis’, ha apostado por “encontrar un canal de Internet sin fines de lucro, similar a Netflix, para ofrecer películas y poder reducir el peso económico al máximo”.