Claudio

El emperador romano, Claudio / Wikimedia - Desconocido - Jastrow (2006)

Tal día como hoy… 13 de octubre del año 54 moría el emperador romano Claudio

 

El 13 de octubre del año 54 moría en Roma, tras haber ingerido unas setas envenenadas por su esposa y sobrina, Agripina la menor, el emperador romano Claudio. Durante muchos años, fue para los historiadores simplemente el emperador que había antecedido al celebérrimo y vilipendiado Nerón.

 

CV / Literariamente se hizo famoso gracias a las dos novelas de Robert Graves (1895-1985), ‘Yo, Claudio’ (1934) y ‘Claudio, el dios, y su esposa Mesalina’ (1935). La BBC produjo en l1976 una serie de televisión basada en ambas novelas con el título ‘Yo, Claudio’.

Las fuentes de su época, básicamente Séneca, lo trataron burlescamente a partir de sus defectos físicos -cojera, tartamudez y tics nerviosos-

Claudio nunca fue un objeto preferido de la historia de Roma. Las fuentes de su época, básicamente Séneca, lo trataron burlescamente a partir de sus defectos físicos -cojera, tartamudez y tics nerviosos-, defectos que extendieron a un débil intelecto, indigno de un emperador, y a una personalidad pusilánime, por las continuas burlas y engaños de que fue notoriamente objeto por parte de su segunda esposa, Mesalina. Y de la tercera, Agripina, que después de haber conseguido que Claudio apartara a su hijo Británico de la sucesión, y nombrara heredero al hijo de ella, Nerón, le envenenó cuando dejó de serle útil. Tras su muerte, Séneca se permitió dedicarle una “Apoteosis” satírica en la cual, el «divino» Claudio, en lugar de en dios, se convertía finalmente en calabaza.

Por su parte, Robert Graves lo reivindica en sus dos novelas, presentándonos un Claudio testigo del apogeo y caída de su dinastía, la Julia-Claudia; un Claudio que gracias a sus defectos físicos consigue que nadie se lo tome en serio y consigue sobrevivir a las luchas fratricidas, parricidas y matricidas que diezmaron a la gens claudia y que, en el relato de Graves, apuntan hacia un personaje en concreto, Livia Drusila, esposa de Octavio César Augusto, al cual ella misma habría envenenado para facilitar la sucesión de su hijo Tiberio, después de haber liquidado a toda la parentela e incluso e incluso a su  propio hijo, y hermano de Tiberio, Druso. Unos extremos muy lejos de estar comprobados históricamente.

Claudio no fue ni el emperador anodino que quiso ver Séneca, ni el astuto genio que nos describe Graves

Pero Claudio no fue ni el emperador anodino que quiso ver Séneca, ni el astuto genio que nos describe Graves. Era nieto de Livia Drusila, esposa de Augusto, con el que estaba también más lejanamente emparentado. Es verdad que sus defectos físicos y el hecho de que se le considerara un memo hicieron que creciera apartado de cualquier intriga, y también que su sobrino Calígula le nombró senador para mofarse de él -igual que nombró senador a su caballo-. Asimismo, es muy probable que cuando la guardia pretoriana le nombró emperador el mismo día del asesinato de Calígula, lo hiciera porque, además de ser el único varón adulto que quedaba de la dinastía, lo consideraban débil de carácter y manipulable, y porque los pretorianos hacían valer su fuerza frente al Senado, que nunca hubiera nombrado a Claudio.

Pero pese a las pésimas credenciales que presentaba, el reinado de Claudio no solo no fue tan malo para Roma, sino que después de los últimos años de Tiberio, y de los desatinos del de Calígula, resultó ser toda una bendición. Demostró ser un personaje culto y un buen estratega militar. Asesorado por buenos consejeros, saneó la economía y amplió las fronteras de Roma, conquistando Inglaterra.

Asesorado por buenos consejeros, saneó la economía y amplió las fronteras de Roma, conquistando Inglaterra

Su deformidad física siempre fue objeto de comentarios y, pese a todo, de mofa. Todo ello con el añadido de que tuvo que aguantar la humillaciones públicas de su esposa Mesalina, cuyas aventuras y competiciones sexuales con prostitutas y prostitutos eran de dominio público en toda Roma. Al final, Mesalina organizó una orgía en la que celebró una boda oficiosa con su amante. Esto ponía en serio peligro la propia figura del emperador, y Claudio se vio obligado, a su pesar, a ejecutarlos a ambos, esposa y amante.

No le fue muy bien con su nueva esposa, sobrina suya y madre de Nerón, que acabó matándolo. Claro que a los romanos tampoco les fue muy bien con Nerón. Menos aun a Agripina, su madre, cuyos desvelos por hacerle emperador agradeció Nerón haciéndola asesinar… Pero todo eso pasó después de Claudio.

En cualquier caso, y aun no siendo de una fidelidad histórica irreprochable, tanto las novelas de Graves como su versión en serie televisiva son altamente recomendables y nos presentan un contexto bastante fiel de la época.

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