La UGR publica este libro coeditado con la UNED, la UAM y la Universidad de Zaragoza

Dos obras de la sociedad mexicana de época

 

El libro, que recoge dos obras de Ignacio Manuel Altamirano, ha sido editado conjuntamente por la UGR, la UNED, Universidad Autónoma de Madrid y Universidad de Zaragoza. La edición y el estudio preliminar y notas se deben a Juan Antonio Rosado Zacarías.

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UGR / “Clemencia”, una obra clásica que va más allá del romanticismo, en 1863 cuando el ejército francés domina cada vez más el territorio mexicano. Los liberales deben replegarse en Guadalajara, donde los comandantes Enrique Flores y Fernando Valle entran en un juego de seducción con Clemencia e Isabel. Ambas se apasionan por el carismático Flores, pero Valle se enamora de Clemencia. Cuando las tropas francesas llegan a Guadalajara, las jóvenes y sus familias tienen que huir. El lector averiguará quién de los comandantes es el traidor a la patria en esta trágica novela de amor, odio y venganza, cuya primera edición es de 1869.

El volumen, de 555 páginas recoge dos obras del escritor, abogado y periodista mexicano Ignacio Manuel Altamirano 

“El Zarco”, por su parte, fue obra póstuma (1901). La vida idílica del poblado de Yautepec es interrumpida por la llegada de `Los plateados´, banda de criminales rigurosamente histórica. Para evitar que su hija Manuela sea raptada por los bandidos, doña Antonia pretende casarla con Nicolás, indio honesto y trabajador, a quien, debido a su fealdad, Manuela repudia.

“Clemencia” y “El Zarco”

“Clemencia” y “El Zarco”

Las novelas “Clemencia” y “El Zarco”, del escritor, abogado y periodista mexicano Ignacio Manuel Altamirano (1834-1901), han sido editadas conjuntamente por la UGR, la UNED, Universidad Autónoma de Madrid y Universidad de Zaragoza en un tomo con estudio preliminar y notas del narrador, ensayista e investigador también mexicano Juan Antonio Rosado Zacarías. El volumen, de 555 páginas, ha sido cotejado en sus ediciones por Karina Castro González y J. A. Rosado.

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“Clemencia”

Así se relata en “Dos citas de los cuentos de Hoffmann”, de la novela “Clemencia”: “Una noche de diciembre, mientras que el viento penetrante del invierno, acompañado de una lluvia menuda y glacial, ahuyentaba de las calles a los paseantes, varios amigos del doctor L… tomábamos el té, cómodamente abrigados en una pieza confortable de su linda aunque modesta casa. Cuando nos levantamos de la mesa, el doctor, después de ir a asomarse a una de las ventanas, que se apresuró a cerrar enseguida, vino a decirnos:

—Caballeros, sigue lloviendo, y creo que cae nieve; sería una atrocidad que ustedes salieran con este tiempo endiablado, si es que desean partir. Me parece que harían ustedes mejor en permanecer aquí un rato más; lo pasaremos entretenidos charlando, que para eso son las noches de invierno.

—Vendrán ustedes a mi gabinete, que es al mismo tiempo mi salón, y verán buenos libros y algunos objetos de arte. Consentimos de buen grado y seguimos al doctor a su gabinete. Es éste una pieza amplia y elegante, en donde pensábamos encontrarnos uno o dos de esos espantosos esqueletos que forman el más rico adorno del estudio de un médico; pero con sumo placer notamos la ausencia de tan lúgubres huéspedes, no viendo allí más que preciosos estantes de madera de rosa, de una forma moderna y enteramente sencilla, que estaban llenos de libros ricamente encuadernados, y que tapizaban, por decirlo así, las paredes. Arriba de los estantes, porque apenas tendrían dos varas y media de altura, y en los huecos que dejaban, había colgados grabados bellísimos y raros, así como retratos de familia.

Sobre las mesas se veían algunos libros, más exquisitos todavía por su edición y encuadernación”.

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