Cómo Homo sapiens conquistó el norte

Algunos expertos opinan que los primeros sapiens llegaron por el mar congelado de Bering hace unos 15.000 años / Wikimedia

Si bien sapiens mejoró su dieta para conquistar un norte pobre en radiación solar, y con dificultades para absorber el calcio en sus huesos, ¿cómo mejoró la caza y recolección? Según parece evolucionaron nuevos rasgos culturales entre estos sapiens.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista  @DAVIDRABADA

Tres ejemplos parecen claros, la domesticación del lobo, su nuevo modo de talla y su habilidad en plasmar escenas y símbolos, signos inequívocos todos ellos de una gran capacidad de planificación.

La domesticación del lobo, y su evolución al perro, se supone de orígenes asiáticos para luego llegar a Europa con estos primeros sapiens. El análisis genético de huesos de lobo fósil en la península de Taymir, al norte de Siberia, reveló que cerca de los 30.000 años los humanos ya habían domesticado al lobo, incluso antes. Así fue detallado en el Current Biology de mayo de 2015 aunque trabajos anteriores ya lo indicaban.

Los glaciares del norte se habían expandido hacia el sur empujando a humanos y lobos en ello

En aquel contexto los glaciares del norte se habían expandido hacia el sur empujando a humanos y lobos en ello. Ambas especies, muy versátiles y adaptativas, competían por recursos similares, la caza. Así pues las ventajas de la domesticación del lobo fueron muchas. Por un lado estos cánidos, competidores de los humanos, eran muy útiles para la caza. Por otro protegían a sus nuevos machos alfa, los humanos, de otros depredadores como osos, grandes felinos y los lobos salvajes.

las ventajas de la domesticación del lobo fueron muchas

El factor de animal de compañía pudo existir pero sería más acertado atribuirlo al bienestar de los sapiens actuales. Aunque para ello, y con gran anterioridad, los humanos seleccionamos de los lobos aquellos ejemplares que más rasgos de cachorro ostentaban. Así, los ladridos de llamada materna se fijaron en los perros adultos y los aullidos desaparecieron en estos. Téngase en cuenta que los perros ladran más que aúllan y viceversa en los lobos. Cabe indicar otros rasgos como la docilidad y las orejas colgantes, que sumado a todo lo anterior, configuran todo un corolario de características juveniles que los humanos estuvimos eligiendo para crear a nuestros perros. Así lo expuso mi buen amigo, el Dr. Jaume Camps, en su trabajo de ingreso a la Academia de Ciencias Veterinarias por la década de los ochenta.

Los humanos no sólo domesticamos al lobo como estrategia de mejora en la caza / Pixabay

Pero los humanos no sólo domesticamos al lobo como estrategia de mejora en la caza. También desarrollamos un nuevo modo de talla, el 4 y sus variantes, que procedente de África llegó hasta Asia hace unos 70.000 años. Posteriormente pasó a Europa cerca de los 45.000, aunque también pudo evolucionar en Asia independientemente para llegar luego a Europa. Algunos expertos proponen que al crecer demográficamente aquellos sapiens durante su fulgurante diáspora, y reducir así sus recursos paulatinamente, se potenciaron estas nuevas técnicas de talla juntamente con la domesticación del lobo. Todo ello pudo propiciar dietas más eficaces gracias a las mejoras en los utensilios.

 

Plasmación de escenas y símbolos

En cuanto a la habilidad en plasmar símbolos, el arte mobiliar y las pinturas rupestres devinieron sus máximos exponentes. El arte mobiliar lo hemos hallado en tallas en hueso como los propulsores grabados, las venus de la fecundidad y los bastones de mando entre otros. Su utilidad como elementos decorativos e identificativos parecen fáciles de suponer.

el arte mobiliar y las pinturas rupestres devinieron sus máximos exponentes

En cuanto a las pinturas rupestres se desata todo un corolario de suposiciones entre un gran misterio, hasta algunos programas paracientíficos las relacionan con contactos alienígenas. Para proponer una hipótesis más plausible debemos analizar los hechos.

El primero es que existen pinturas de antigüedad equivalente por Indonesia, en concreto en Sulawesi según el Nature Magazine de octubre de 2014. Ello indica que el origen de estas pinturas no hay que buscarlo en extraterrestres sino que muy probablemente procedieron de poblaciones asiáticas que se expandieron luego por Europa e Indonesia.

El buen artista nunca fue algo frecuente, por lo que los clanes debieron valorar su habilidad en dibujar animales de caza y otros elementos

En segundo lugar es que el buen artista nunca fue algo frecuente, por lo que los clanes debieron valorar su habilidad en dibujar animales de caza y otros elementos. El tercer factor es que muchas pinturas rupestres se plasmaban en el interior de grandes cámaras tras cruzar largas galerías. Un cuarto hecho es que no suelen hallarse restos atribuibles a campamentos ni ocupación en el interior de estas cámaras, es decir, sólo se iba a pintar paredes alumbrados con luces de aceite y grasa. Y el quinto es que existen distintas pinturas que se sobreponen unas a las otras y en tiempos distintos.

Todo ello nos indica que estos sapiens ostentaban una gran capacidad de planificación a largo plazo y que entraban reiteradamente en dichas grutas bajo algún ritual simbólico. Dada una posible equivalencia entre galería y cámera con vagina y útero femeninos, más las venus de la fecundidad frecuentes entre aquellos clanes, quizás se pintaban los animales de caza para que la madre tierra les diera sus frutos en forma de mejores y más presas a abatir. Al menos así se lo propongo a mis alumnos cuando así me interpelan. Luego añado que esta hipótesis loca a contrastar quizás esté llena de mis propios prejuicios. Y ahora no me tomen por un salido.

 

Alteraciones ecológicas importantes

Pero la entrada de los sapiens hacia Europa no sólo tuvo como consecuencia la llegada de lobos domesticados, líticos nuevos y las pinturas rupestres. Parece ser que la paulatina invasión de sapiens por el viejo continente trajo consigo, y muy lentamente, alteraciones ecológicas importantes.

Por un lado la disminución y exterminio de los grandes mamíferos del continente como fueron mamuts, rinocerontes lanudos y bueyes almizcleros entre otros, algo que de manera similar ya pasó en Australia y que también iba a ocurrir en América. De hecho, y a finales de la última glaciación, 57 especies de grandes mamíferos ya se habían extinguido en Europa cerca de los 10.000 años.

57 especies de grandes mamíferos ya se habían extinguido en Europa cerca de los 10.000 años/ Pixabay

Pero sapiens no sólo se expandió por Europa. Su llegada alcanzó Polinesia entre los 30.000 y los 20.000 años. Según datos de ADN mitocondrial éstos procedieron de la costa de China cerca de Taiwán. Posteriormente se fueron diseminando por muchas islas llegando hace mil años a Nueva Zelanda, los allí llamados maorís. Y se cree que un clan llegó a América, aunque la llegada de sapiens a este continente se cree más generalizada durante finales de la última glaciación.

Algunos expertos opinan que los primeros sapiens llegaron por el mar congelado de Bering hace unos 15.000, otros disienten y proponen migraciones desde Australia y Europa

Algunos expertos opinan que los primeros sapiens llegaron por el mar congelado de Bering hace unos 15.000, otros disienten y proponen migraciones desde Australia y Europa, y los más discutidos están hallando pruebas de una entrada anterior a los 35.000 años. Por ejemplo, Richard Fariña, paleontólogo de la Facultad de Ciencias de Montevideo, y con quien conversé personalmente en 2012, defiende unas marcas de corte sobre una clavícula de megaterio en Uruguay de unos 30.000 años.

En realidad, y gracias a la genética, se está viendo que hubo distintas migraciones de sapiens por América desde orígenes distintos y momentos distantes. Pruebas de ADN han relacionado algunas tribus de la Amazonia con poblaciones de Asia y Australia, incluso algunos estudios lingüísticos indican que fue poblada antes la América del Sur que la del Norte, cosa que a muchos norteamericanos no les gusta.

El hecho fue que en menos de 5.000 años desaparecieron los neandertales europeos sin dejar rastro

Pero lo más paradójico ha sido un mamut hallado en California y descuartizado hace la friolera de 130.000 años. Así lo defendieron sus descubridores en el Nature de abril de 2017. En fin, todo acabará siendo más complejo de lo que se creía.

Lo que sí parece claro es que todos aquellos sapiens con perros mermaron las grandes faunas de caballos, mastodontes y otros mamíferos americanos, algo que ya sucedió en Europa, aunque en este continente otra especie se vio afectada después de residir en él durante unos 500.000 años. El hecho fue que en menos de 5.000 años desaparecieron los neandertales europeos sin dejar rastro, ¿fueron los sapiens sus asesinos? Este enigma será el tema para el siguiente apartado.

Este artículo es la continuación de una serie titulada “Prejuicios y Evolución Humana“, a cargo de nuestro colaborador científico, David Rabadà.

Entrega anterior: La diáspora de los sapiens hacia el norte (entrega 33)

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