Cómo se forman las expectativas del habla en los bebés

Imagen: UPF

Las personas adultas hablamos a los bebés de manera diferente a como lo haríamos a los adultos. En comparación con cómo hablamos los adultos, el habla dirigida a los bebés suele tener un tono más alto y más variado, una afectación positiva mayor, una velocidad más lenta y las frases son más cortas.

 

UPF / Las características de esta habla dirigida a los bebés se ha estudiado ampliamente y se ha observado que es una característica común a diferentes culturas.

Por otra parte, diferentes investigaciones han mostrado que ya en los primeros meses de vida, los bebés no sólo interpretan las miradas, el habla o los gestos cuando nos comunicamos con ellos, sino que también entienden que las otras personas usan estos recursos cuando se comunican entre ellas.

Si bien investigaciones anteriores han establecido que los bebés son sensibles a que les hablen como niños, hasta ahora no se sabía qué expectativas tienen los niños, si esperan ser atendidos con un habla específica para ellos, y en general para todos los bebés como ellos, o si esperan que los adultos hablen entre ellos como adultos. Un estudio ha querido comprobar si los bebés toman conciencia de este hecho y si saben diferenciar cuando una persona se está dirigiendo apropiadamente a ellos o a otros adultos.

 

Vídeos animados para bebés de 12 a 15 meses

Un trabajo publicado en edición avanzada en linea de la revista Cognition presenta los resultados de una serie de experimentos realizados con bebés españoles y turcos, de 12 a 15 meses. Los niños vieron vídeos animados con figuras geométricas grandes y pequeñas que simulaban adultos y niños hablando entre ellos.

Este ha sido un trabajo de Núria Sebastián Gallés, coordinadora del Grupo de Investigación en Adquisición y Percepción del Habla (SAP), del Centro de Cognición y Cerebro (CBC), del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) de la UPF, conjuntamente con Gaye Soley, investigadora del Departamento de Psicología de la Universidad Boğaziçi de Estambul (Turquía).

Los resultados muestran que los bebés han formado expectativas no sólo sobre los destinatarios del habla para niños y niñas, sino también sobre los destinatarios del habla dirigida a adultos

En dos de las condiciones (a y b de la figura 2 del trabajo), las respectivas figuras se comunicaban de manera congruente, es decir, la figura del adulto se dirigía a la del niño con un habla apropiada para niños (IDS – Infante Directed Speech en inglés), o a otro adulto con habla apropiada para los adultos (ADS – adulto Directed Speech en inglés).

En las otras condiciones (c y d en la figura 2 del trabajo) este patrón se alteraba de forma incongruente: el adulto le hablaba a otro adulto como si fuera un niño, o le hablaba al niño como si fuera un adulto. Los resultados mostraron que los niños de entre 12 y 15 meses, tanto españoles como turcos, miraban durante más tiempo cuando se les presentaban los eventos incongruentes que los congruentes. Este incremento de la mirada se interpreta como una reacción de sorpresa ante una situación inesperada.

Imagen: UPF

En el último experimento los estímulos eran idénticos a los de los experimentos 1 y 2 pero los personajes ya no se “miraban” uno al otro (figura 4). En esta situación los bebés no mostraban diferencias en sus tiempos de mirada entre las condiciones congruentes e incongruentes. Este resultado indicaría que los bebés interpretan que las figuras no se están comunicando entre ellas ya que no mantienen contacto visual.

Estos descubrimientos plantean cuestiones importantes sobre los mecanismos con los que se forman las expectativas de los bebés. “Nuestros resultados muestran que los bebés han formado expectativas no sólo sobre los destinatarios del habla para niños y niñas, sino también sobre los destinatarios del habla dirigida a adultos, lo que sugiere que sus expectativas no se forman basándose sólo en sus propias experiencias, sino también en sus observaciones de interacciones entre adultos”, afirman Soley y Sebastián.

Tanto los niños españoles como turcos, pararon mayor atención a los eventos incongruentes que a  los congruentes

Los bebés podrían desarrollar estas expectativas a medida que se exponen a diferentes registros del habla cuando otros a su alrededor se comunican con bebés y adultos. Si es así, las expectativas de los bebés pueden ser diferentes en función de cómo producen el habla los adultos de sus entornos. Esto mismo se podría estudiar y hacer extensivo a otras modalidades comunicativas como gestos o acciones.

Las expectativas de los bebés respecto a los destinatarios del habla, niños o adultos, apuntan a la importancia social de estos diferentes estilos de comunicación y sugieren que, desde muy pronto, los indicios acústicos asociados a estos diferentes registros del habla están a disposición de los bebés y guían sus expectativas sociales.

Referencia bibliográfica: 
Gaye Soley, Nuria Sebastian (2020), “Infants’ expectations about the recipients of infant-directed and adult-directed speech“, Cognition, vol. 198, mayo. https://doi.org/10.1016/j.cognition.2020.104214

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí