Cómo transformar los desperdicios alimentarios

Las vidas posibles de las sobras de los restaurantes pueden ir desde convertirse en biodiésel, electricidad o bioplásticos.

Más de un tercio del alimento que se produce se acaba desperdiciando. Esta situación genera una problemática medioambiental, ética y económica que, además, altera la seguridad alimentaria.

 

Fundación Descubre

Los efectos negativos de la gestión de residuos, como malos olores o emisión de gases de efecto invernadero, hacen que la bioeconomía se erija como una de las mejores opciones para mermar la problemática.

El grupo de investigación BIOSAHE de la Universidad de Córdoba ha elaborado una metodología para evaluar las sobras y elegir su mejor ruta de valorización. Tras analizar las sobras de comidas de restaurantes de diferentes categorías y especialidad se caracterizan sus componentes químicos principales, que fueron almidones, proteínas, lípidos y fibras. El objetivo de este proceso es saber qué compuestos y en qué cantidad contienen los residuos para relacionarlo con la mejor opción de transformación.

Establecer las mejores rutas de valorización de la comida que se desperdicia en los restaurantes es el objetivo de este estudio. / F. Descubre

Una vez determinados los compuestos químicos de las sobras, se realizó un estudio estadístico para analizar la variabilidad (cómo varían los compuestos y las cantidades de unos desperdicios a otros).

Las vidas posibles de las sobras de los restaurantes pueden ir desde convertirse en biodiésel, electricidad o bioplásticos

Conociendo las tipologías de compuestos y la variabilidad, se podrá predecir qué proceso de valorización es más óptimo en función del residuo, ayudando en la toma de decisiones a las industrias que trabajen dentro de la economía circular y la valorización de recursos.

De esta manera, las vidas posibles de las sobras de los restaurantes pueden ir desde convertirse en biodiésel, electricidad o bioplásticos. Concretamente, el proyecto que lidera Pilar Dorado desarrolla una biorrefinería que, al igual que las refinerías de petróleo, genera biocombustibles, bioplásticos, biolubricantes, productos de alto valor añadido de química fina, electricidad o calor a partir de las sobras de restaurantes. En este proyecto, además de la metodología para caracterizar las sobras y elegir las mejores rutas, se han desarrollado bioplásticos que se utilizan como elementos de sutura en quirófano.

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