Rafael Yuste, invitado de honor del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa UAM-CSIC en la 16º Lección conmemorativa Eladio Viñuela

Rafael Yuste

Rafael Yuste

“La clave estaría en orientar bien la investigación”

.

El prestigioso neurobiólogo español, Rafael Yuste, catedrático de Ciencias Biológicas y Neurociencia e investigador de la Universidad de Columbia, licenciado en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid, presentó su proyecto Brain Activity Map en la 16 Lección Conmemorativa Eladio Viñuela que organiza el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO).

.

UAM / Este acto contó con la asistencia de Emilio Lora-Tamayo, presidente del CSIC, Carmen Vela, secretaria de Estado y José F. Celis, director del CBMSO, que fueron los encargados de hacer una breve presentación del acto así como una alabanza hacia la investigación en España, siendo como aseguró Carmen Vela “la décima potencia mundial” investigadora. Hecho que se consigue a base de “tesón y autoexigencia” como recordó Lora-Tamayo. Margarita Salas, presidenta de la Fundación Severo Ochoa, se encargó de dar paso al neurobiólogo Rafael Yuste realizando una reseña curricular del mismo.

El reconocido investigador, que ha conseguido el apoyo del mismo Obama para financiar su proyecto, cree que el conocimiento real del cerebro será posible si se estudia el córtex como un sistema emergente

Yuste comenzó haciendo una introducción general del lugar en el que trabaja así como del equipo que forma en la Universidad de Columbia. El reconocido investigador, que ha conseguido el apoyo del mismo Obama para financiar su proyecto, cree que el conocimiento real del cerebro será posible si se estudia el córtex como un sistema emergente. Y que el estudio de neuronas de manera individual no aporta información útil para entender el funcionamiento del cerebro. Esto sería “como ver un solo pixel en una pantalla de televisión cuando se quiere ver una película completa. Las interacciones de partículas crean mientras que esto no ocurre con una única partícula. Y esto es lo que pasa entre las neuronas”.

Según Yuste, los circuitos cerebrales (la interacción de las diferentes neuronas) son los que deben ser estudiados, algo que, no ocurre actualmente porque las diferentes técnicas no ofrecen suficiente resolución. Como él mismo indicó: “El problema de la neurociencia es que no se está capturando la actividad de los neurocircuitos emergentes. Es el último rincón inexplorado del organismo, el único cuya función no conocemos. Resulta frustrante para tratar determinadas enfermedades mentales”. Aunque el investigador español afincado en EE.UU guarda esperanza: “la clave estaría en orientar bien la investigación”.

.

Nueva generación de relaciones científicas interdisciplinares

Haciendo alusión a los diferentes estudios que se han realizado a lo largo de la historia, desde Ramón y Cajal a Ogawa and Tank pasando por Lorente de Nó, y que guardan relación con su proyecto, Yuste aboga por que surja una nueva generación de relaciones científicas interdisciplinares, e insiste en que para poder investigar el cerebro “es necesario el uso de neurotecnologías avanzadas que faciliten el trabajo”. Haciendo hincapié a lo largo de la ponencia en que es necesaria una mayor financiación de estas herramientas porque “con mejores técnicas, tendremos mejores organizaciones”.

El momento más emotivo del acto llegó al mostrar uno de los muchos avances realizados gracias a este proyecto, como fue el vídeo de una paciente que con discapacidad motora pudo, por primera vez en 20 años, tomarse un refresco por ella misma usando únicamente el pensamiento gracias a la ayuda de un microchip y una máquina especializada.

El investigador cree que “en cinco años tendremos el mapa de actividad de circuitos con 50.000 neuronas; en 10 años, el de sistemas con un millón de neuronas y, en 15 años, el comportamiento de cerebros enteros” pudiendo conseguir para enfermedades como la epilepsia o la esquizofrenia su cese alterando los circuitos neuronales que dan lugar a ello.