Compra de Manhattan

Vista aérea de Manhattan, c. 1880 / Wikimedia

Tal día como hoy… 24 de mayo de 1626 un aventurero alemán compraba la isla de Manhattan

 

El 24 de mayo de 1626, un aventurero alemán de origen belga al servicio de Holanda, Peter Minnewitt (1580-1638), compraba la isla de Manhattan a los indios Lenape por bienes tasados en 60 florines, unos 1.200 dólares USA actuales. Definitivamente, no hicieron un buen negocio los pobres Lenape; la isla de Manhattan es actualmente el centro de la ciudad de Nueva York.

 

CV / Los primeros europeos que se asentaron en la zona que actualmente se corresponde al sur del estado de Nueva York, New Jersey y Long Island fueron las expediciones holandesas de Henry Hudson (1565-1611) -un inglés que trabajaba por cuenta de Holanda- seguidos por los suecos, los escoceses y, finalmente, los ingleses, que fueron los que al final se instalaron en el territorio echando a todos los demás.

Peter Minnewitt había llegado a América el 6 de mayo de 1665, en calidad de director general de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales en «Nuevos Países Bajos»

Peter Minnewitt había llegado a América el 6 de mayo de 1665, en calidad de director general de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales en «Nuevos Países Bajos» –Nueva Holanda-. Apenas dos semanas y media después llevaba a cabo la transacción con los Lenape y se hacía con la isla de Manhattan. Los indios Lenape, por su parte, vivían en la zona de Lenapehoking, entre los ríos Delaware y Hudson. Eran del grupo algonquino y vivían de la agricultura –maíz- y de la caza, fundamentalmente del castor y la nutria, muy abundantes en la zona por entonces. Desde la llegada de Hudson, el contacto de los lenape con los europeos se basó fundamentalmente en el comercio de pieles, básicamente de castor y de nutria, que constituían su sustento básico de proteínas.

Peter Minnewitt / Wikimedia

Minnewitt llegó precisamente para consolidar el comercio de pieles para la Compañía, que consistía en el intercambio con los indios de mercancías sin valor alguno por pieles que producían en Europa pingües beneficios. Pero los lenape tenían una idea distinta del valor, y se aficionaron a las mercancías que recibían de los holandeses. La creciente «demanda» de ellas entre la población india tuvo como consecuencia una sobreexplotación de la caza que en pocos años extinguió prácticamente de la zona a castores y nutrias. Los europeos cambiaron entonces de zona y los lenape se quedaron compuestos, sin sus chucherías y alimentación. Y empezó a pasar con ellos lo mismo que había ocurrido con las poblaciones de castores y de nutria. El golpe de gracia se lo atestó la llegada de misioneros de la iglesia morava, una especie de pre-luteranos, pero esto ya sería otra historia…

Incluso hay una leyenda urbana según la cual Minnewitt compró en realidad la isla a una tribu equivocada, los Carnesie, que vivían en Long Island

De todas maneras, la crónica de la compra de Manhattan en los términos aquí referidos, tal vez pertenezca más a la tradición que a la historia. Incluso hay una leyenda urbana según la cual Minnewitt compró en realidad la isla a una tribu equivocada, los Carnesie, que vivían en Long Island. No es extraño que no se preocuparan por vender a precio de saldo.

Tampoco es que a Minnewitt le fuera mucho mejor. La Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales lo destituyó en 1631, sin que se conozcan las razones, aunque no son difíciles de imaginar. Conocedor como era de la zona, regresó a Europa y ofreció sus servicios a los suecos, que lo contrataron. De vuelta a América, fundó el primer asentamiento sueco, Fort Christina, en «Nueva Suecia», en el curso bajo del río Delaware, no lejos de Manhattan. Luego decidió regresar a Suecia para traer a una segunda expedición de colonos. Se ignora por qué razón –hay quien dice que para ahorrar- no regresó directamente, sino que bajó hasta el Caribe, tomando un barco tabaquero. El barco desapareció con él durante un temporal el 5 de agosto de 1638, cerca de la isla de San Cristóbal.

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