Comprobación de la Teoría de la Relatividad

Representación artística de la explosión de la supernova SN 2006gy, situada a 238 millones de años luz. / Wikimedia - NASA/CXC/M.Weiss

Tal día como hoy… 29 de mayo de 1919 se llevaba a cabo la primera comprobación experimental de la Teoría General de la Relatividad de Einstein

 

El 29 de mayo de 1919 se llevaba a cabo la primera comprobación experimental de la Teoría General de la Relatividad de Einstein. Consistió en la observación de la desviación de la luz las estrellas próximas al Sol durante un eclipse solar. Y resultó ser como Einstein había previsto.

 

CV / Una de la predicciones de la Teoría de la Relatividad de Einstein era que la luz desviaba su trayectoria al pasar cerca de un campo gravitatorio. Para que un enunciado pueda ser considerado científico y la teoría de la cual se desprende ciencia, es preciso que exista la posibilidad de contrastación experimental -o en términos de Popper, que sea falsable-. Pronto se vio que para comprobar la predicción anterior, un posible escenario -acaso el único posible- era durante un eclipse solar.

Si se tomaba una estrella o grupo de estrellas que estén cerca del Sol -visualmente, se sobreentiende- durante un eclipse, y se comprobara que su posición no era exactamente la que correspondía, entonces Einstein estaría en lo cierto. Si no era así… sería que estaba equivocado. La falsación popperiana en estado puro. Que tuviera que ser durante un eclipse era, obviamente, porque de lo contrario las estrellas no serían visibles o las eventuales desviaciones menos comprobables.

El primer intento de comprobación se resolvió en un fracaso, pero no por razones científicas, sino de otra índole

El primer intento de comprobación se resolvió en un fracaso, pero no por razones científicas, sino de otra índole. Una expedición astronómica alemana partió en 1914 hacia San Petersburgo, en Rusia, donde se iba a producir un eclipse solar idónea para la realización de las mediciones correspondientes. En el ínterin estalló la I Guerra Mundial y Rusia entró en guerra con Alemania, con el resultado de que la expedición alemana fue apresada y sus equipos incautados. Durante los siguientes cuatro años, la humanidad estuvo ocupada en Europa por urgencias mucho más perentorias…

Con el final de la guerra se abrieron de nuevo las posibilidades de una comprobación. Además, la Relatividad de Einstein estaba siendo muy discutida. En el mundo anglosajón era ciencia «alemana», en el germánico pronto fue ciencia «judía». Pero apareció Arthur Eddington (1882-1944), un astrofísico inglés con intereses por la filosofía de la ciencia, que se tomó en serio la Relatividad einsteniana. Fue también de los primeros que defendió luego la teoría del big bang. Eddington convenció a Frank Watson Dyson, (1868-1939) astrónomo real y director del observatorio de Greenwich, para llevar a cabo la expedición.

Los cálculos astronómicos mostraron que el 29 de mayo de 1919 se produciría un eclipse que sería visible en Sudamérica y en África

Los cálculos astronómicos mostraron que el 29 de mayo de 1919 se produciría un eclipse que sería visible en Sudamérica y en África, y que en este momento el Sol tendría cerca un grupo de estrellas especialmente brillantes, las Híades. Era el eclipse perfecto para el objeto deseado. Solo hacía falta desplazarse hacia los lugares oportunos.

Dyson envió en una primera expedición a Sobral (Brasil) con el astrónomo Charles Davidson como responsable y el calculista y experto en telescopios Andrew Crommelin. Arthur Eddington encabezó la segunda, con su asistente Cottingam, que se dirigieron hacia Isla Príncipe. El 29 de mayo tomaron fotografías de las estrellas durante el eclipse. Un mes después, repitieron varias veces la misma foto, desde la misma posición, de noche.

En agosto de 1919 ambas expediciones habían regresado a Inglaterra, y en noviembre, Dyson, Eddington y Davidson firmaban el informe sobre el estudio del eclipse, que concluía así: “Los resultados de las observaciones aquí descritas parecen apuntar definitivamente (…) y confirmar  la Teoría de la Relatividad General de Einstein”.

El acto tuvo lugar el 6 de noviembre. El filósofo y matemático Alfred N. Whitehead, que estuvo presente en el acto, describió de este modo aquella escena de “intensa emoción“:

Había un elemento dramático en todo aquel ceremonial tan escénico y tan tradicional, que tenía a Newton como telón de fondo y nos recordaba que la mayor de las generalizaciones científicas acababa de recibir su primera modificación en más de doscientos años”.

No todos estuvieron de acuerdo. Algunos de buena fe, otros no tanto; como el Premio Nobel de Física (1905) Philip E. A. von Lenard, que siguió calificando despectivamente a la Teoría de la Relatividad como «ciencia judía». Pero con el tiempo, la Relatividad se fue imponiendo.

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