Crisis de los rehenes en Irán

Estudiantes iraníes toman la Embajada de los Estados Unidos en Teherán (4 de noviembre de 1979). / Wikimedia

Tal día como hoy… 4 de noviembre de 1979 se ocupaba la embajada estadounidense en Teherán

 

El 4 de noviembre de 1979, durante una manifestación antiamericana, unos 500 estudiantes iraníes partidarios del Ayatolá Jomeini irrumpían en la embajada estadounidense en Teherán y tomaban a sus ocupantes como rehenes. La ocupación duró 444 días. El fracaso de la operación ordenada por el presidente norteamericano Jimmy Carter, y fue el aldabonazo definitivo que le llevó a perder las elecciones presidenciales al año siguiente contra Ronald Reagan.

 

CV / La ocupación de la embajada norteamericana fue un hecho insólito que supuso la violación de la soberanía territorial norteamericana, ya que las embajadas de cualquier país están consideradas territorio soberano del titular. Oficialmente, el gobierno fundamentalista islámico del ayatolá Jomeini se mantuvo al margen; oficiosamente, alentó la ocupación y la toma de rehenes para presionar a los EEUU por su política internacional contra el nuevo régimen islámico de los ayatolás.

La ocupación de la embajada norteamericana fue un hecho insólito que supuso la violación de la soberanía territorial norteamericana

Jimmy Carter había ganado las elecciones presidenciales de 1976 presentándose como la esperanza de reconciliación de los EEUU consigo mismos, tras los turbulentos años de Vietnam y el escándalo del Watergate, que había llevado a la dimisión de Richard Nixon. El mayor problema internacional con que tuvo que enfrentarse fue la revolución iraní de 1979.

Irán había sido un aliado privilegiado de los EEUU en el Próximo Oriente con el Sha Reza Pahlevi. El 22 de octubre de 1979, con Irán en estado de revolución incontrolable, el sha abandonó el país, dirigiéndose a los EEUU para operarse de cáncer. En realidad, y al margen de que estuviera realmente enfermo, que lo estaba, se trató de una abdicación encubierta con el argumento de la intervención quirúrgica para facilitar su entrada en los EEUU, ya que se había pasado, en el justo tramo que va del poder a la derrota, de ser un líder agasajado por los EEUU, a un personaje en un personaje molesto al que nadie quería acoger.

La retórica fundamentalista del ayatolá Jomeini consideraba a los EEUU como el moderno Satán, y el antiamericanismo había cundido entre la soliviantada población iraní

La retórica fundamentalista del ayatolá Jomeini consideraba a los EEUU como el moderno Satán, y el antiamericanismo había cundido entre la soliviantada población iraní por los crímenes cometidos durante la dictadura del sha. En este ambiente de enfervorizado antiamericanismo, una manifestación de estudiantes en apoyo de Jomeini y contra la política norteamericana tomó la embajada y la ocupó, capturando a 52 rehenes, entre personal de la embajada y ciudadanos norteamericanos residentes que estaban allí en aquellos momentos. Seis diplomáticos lograron huir refugiándose en la embajada canadiense, el resto permanecieron allí 444 días, custodiados como rehenes por los estudiantes iraníes, que exigían la extradición del sha para deponer su actitud.

Apenas cinco días después, el presidente Carter tenía sobre su mesa un plan de acción militar de represalias contra Irán. Se trataba de bombardear instalaciones militares y petrolíferas y bloquear el país por mar, a la vez que se procedía a una operación de rescate de los rehenes llevada a cabo por fuerzas de élite. La invasión soviética de Afganistán, en ayuda del gobierno militar que luchaba contra las guerrillas musulmanas, supuso un aumento todavía mayor de la tensión en la zona y aconsejó suspender cualquier operación de momento.

La situación se fue enquistando y, el 11 de abril de 1980, Carter ordenó el inicio de la operación «Eagle claw» -Garra de Águila-, una misión de rescate

La situación se fue enquistando y, el 11 de abril de 1980, Carter ordenó el inicio de la operación «Eagle claw» -Garra de Águila-, una misión de rescate que involucraba al ejército, a la marina, a la infantería de marina y a la aviación. La operación constaba en dos partes. Un grupo se dedicaría exclusivamente a liberar a los rehenes; mientras tanto, otros grupos iniciarían maniobras de distracción. Seis aviones Hércules aterrizarían en un punto del desierto iraní, a 400km de Teherán, allí se les unirían ocho helicópteros. Que llevarían una fuerza selecta de 90 hombres. Desde el desierto, con camiones camuflados con las enseñas iraníes, entrarían en Teherán e irrumpirían en la embajada al tiempo que los helicópteros rescataban a los rehenes. El 24 de abril, todo estaba a punto.

Pero todo se torció por la avería de uno de los seis helicópteros en el desierto iraní. Seis era el número mínimo considerado para hacer viable la operación, con lo cual se ordenó cancelar la operación y regresar al punto de origen… Con tan mala fortuna que la pala de un helicóptero golpeó el fuselaje de un vehículo y produjo una deflagración que mató a ocho miembros del comando. Sus cuerpos fueron capturados por los iraníes y expuestos públicamente como trofeo de guerra. Para los EEUU, fue una humillación en toda regla. A Carter le costó la reelección.

La muerte del Sha el 27 de julio de 1980, y la invasión de Irán por Irak en septiembre de este mismo año, indujeron a Jomeini a ser algo más receptivo. Ya con Ronald Reagan como presidente, los rehenes fueron liberados el 20 de enero de 1981.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí