Debate sobre la comunicación social de la ciencia

Arrancan los ‘Diálogos entre ciencia y sociedad’ en la UIMP

“No debe ocultarse la controversia y el disenso en la ciencia”

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“La cultura científica implica conocimiento de la ciencia, pero también de sus riesgos y peligros o de los dilemas éticos que plantean algunos de sus desarrollos, como sucede en el campo de la ciberseguridad”. Con esta reflexión ha comenzado José Antonio López Cerezo, catedrático de Lógica y Filosofía de la Universidad de Oviedo, su intervención en ‘Diálogos entre ciencia y sociedad’.

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CSIC / Organizado por el Área de Cultura Científica del CSIC en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), este curso cuenta con la colaboración de la Fundación Esteve y puede seguirse en directo a través de UIMP TV.

Arrancan los ‘Diálogos entre ciencia y sociedad’ en la UIMP (CSIC)
Arrancan los ‘Diálogos entre ciencia y sociedad’ en la UIMP (CSIC)

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López Cerezo, especialista en estudios sociales de la ciencia, entiende la cultura científica como un fenómeno multidimensional que “puede incidir en la vida de las personas”, por ejemplo en el ámbito de la salud. Por eso es necesario que la comunicación social de la ciencia “se adapte a las diferentes audiencias”.

El ponente ha recomendado cautela a la hora de aceptar tesis como la de que “cuanto más conoces la ciencia, más te gusta”, ya que a medida que aumenta el conocimiento, sí crece la actitud favorable hacia el conocimiento científico; “pero también se incrementa la conciencia crítica respecto a los riesgos de algunos desarrollos de la ciencia y la tecnología”. “No debe ocultarse la controversia y el disenso en la ciencia”, ha añadido.

El objetivo es que los ciudadanos sean “capaces de apropiarse de la información científica con una actitud crítica”  

Para comunicar la investigación científica a la sociedad, hay que “seducir a los ciudadanos críticos, motivar a los desinteresados e informar mejor a los científicos entusiastas”, ha explicado. El objetivo es que los ciudadanos sean “capaces de apropiarse de la información científica con una actitud crítica”.

Sin embargo, para el experto “aún queda mucho para superar la brecha entre ciencia y sociedad”. A modo de ejemplo, se ha referido a la polémica con el movimiento antivacunas. En su opinión, la mayoría de estas personas “son gente culta y educada; el problema es que creen que la ciencia miente porque a lo largo del tiempo se ha traslado un mensaje equivocado: no se han explicitado las incertidumbres y riesgos asociados a la investigación científica”. No hay que mostrar la ciencia como un mecanismo infalible porque eso “acaba generando una desconfianza profunda”.

Ana Cuevas Badallo, directora del Instituto de Estudios de la Ciencia y la Tecnología de la Universidad de Salamanca, ha sido la siguiente en intervenir. Durante su charla, ‘Cómo ayudar a los investigadores de las universidades en la difusión científica. Estrategias de mediación’, ha destacado que “entre los docentes e investigadores está bastante extendida la idea de que la comunicación científica es una pérdida de tiempo”. Otro problema añadido es que “las actividades de divulgación no están evaluadas, a pesar del esfuerzo que implican”.

“Entre los docentes e investigadores está bastante extendida la idea de que la comunicación científica es una pérdida de tiempo” 

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Predilección de los medios por asuntos problemáticos

Respecto al papel de los medios de comunicación, Cuevas ha cuestionado su preferencia por los temas controvertidos porque suelen ser más rentables. “Hay una predilección por asuntos problemáticos, como los residuos nucleares o los transgénicos. Existe una sobreabundancia de información por los conflictos y escándalos, y eso genera una distorsión”.

A pesar de estas dificultades, la experta considera que “la prensa tiene un papel relevante en la transmisión de los desarrollos científicos, y que las universidades y organismos de investigación tienen que contrarrestar la imagen excesivamente negativa que trasladan a veces los medios”. En concreto, ha propuesto que las universidades “promuevan cursos para que los investigadores aprendan herramientas para comunicar; que los gabinetes de comunicación no releguen la comunicación científica en favor de la institucional; o incluir dentro de las titulaciones científicas asignaturas orientadas a una buen enseñanza de las ciencias”.

Finalmente, para Cuevas, la posibilidad de utilizar las universidades para celebrar ferias, jornadas abiertas, conferencias, guías de expertos o campus científicos de verano es también una herramienta para fortalecer la divulgación.

 

El impacto de la divulgación

La tercera intervención ha corrido a cargo de Gema Revuelta, directora del Centro de Estudios de Ciencia, Comunicación y Sociedad de la Universidad Pompeu Fabra. En su charla, ‘Impacto de la comunicación en la sociedad, impacto de la sociedad en la investigación: datos y retos’, ha subrayado la importancia de que “la ciencia esté cada vez más alineada con la sociedad, con sus expectativas y valores”.

“Es importante que la ciencia esté cada vez más alineada con la sociedad, con sus expectativas y valores”, ha dicho Gema Revuelta  

Revuelta ha hablado de los distintos niveles de “participación ciudadana en la ciencia”, desde los contextos en los que hay una ausencia total de comunicación científica, hasta la ciencia ciudadana, pasando por enfoques como el public engagement, que valoran el diálogo entre los investigadores y la ciudadanía.

Por otro lado, la especialista ha destacado el efecto de museos y centros de ciencia, ferias, festivales y todo tipo de eventos divulgativos en la sociedad. “Millones de personas han estado expuestas a la divulgación científica. En España, desde los años 80 los museos de la ciencia han tenido cada vez mayor actividad”.

A partir de un estudio que analizaba estos impactos en seis ciudades españolas, Revuelta ha afirmado que estas iniciativas “contribuyen claramente al sistema educativo, a modernizar la imagen e identidad de una ciudad, y a aumentar la oferta cultura y de ocio”.

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Participaciones

Esta primera jornada de los ‘Diálogos entre ciencia y sociedad’ ha sido inaugurada por Eduardo Vázquez, vicerrector de Internacionalización del Campus de Las Llamas de la UIMP; José Ramón Urquijo, vicepresidente de Organización y Relaciones Institucionales del CSIC; y Pilar Tigeras, vicepresidenta adjunta de Cultura Científica del CSIC.

Los contertulios han debatido también sobre la brecha entre quienes investigan en la comunicación de la ciencia y quienes hacen divulgación

Por la tarde, la sesión ha finalizado con una mesa redonda sobre ‘Buenas prácticas en las instituciones públicas de investigación’. Moderada por el jefe del Área de Cultura Científica del CSIC, Jaime Pérez del Val, en ella han intervenido Tigeras, Cuevas Badallo, López Cerezo y Revuelta, además de la directora de Relaciones Internacionales del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, Carolina Pola de Vivar.

Durante el debate, los ponentes discutieron con los asistentes acerca de temas como la importancia del contexto a la hora de planificar la divulgación, la necesidad de evaluar las prácticas divulgativas en el curriculum de los investigadores o la brecha entre quienes investigan en la comunicación de la ciencia y quienes hacen divulgación.

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