Las personas que se vean involucradas en un atentado no deberán detenerse a recoger pertenencias u objetos, ni tirarse al suelo fingiendo haber sido abatido

“Ni detenerse ni fingir estar abatido”

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El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, acompañado del policía nacional Saúl Craviotto y del teniente coronel de la Guardia Civil Francisco José Vázquez, ha presentado un decálogo de consejos en materia de autoprotección ante eventuales ataques terroristas.

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Bajo el hashtag #QuéHacerEnUnAtentado, esta campaña informativa difundirá en redes sociales pautas de actuación, alejadas del alarmismo, que lo que pretenden es trasladar al conjunto de la ciudadanía, de una forma sencilla y entendible mediante un vídeo animado, un conjunto de recomendaciones de seguridad ante situaciones de peligro.

Conocer la ubicación de las salidas de emergencia, protegerse tras un muro, no utilizar ascensores o silenciar el teléfono móvil son algunos de los consejos

El ministro del Interior ha subrayado durante el acto de presentación de la campaña la importancia de hacer llegar estas recomendaciones “a todos los españoles, por su seguridad y la de todos”. Conocer la ubicación de las salidas de emergencia, protegerse tras un muro u otro obstáculo suficientemente resistente, evitar manipular objetos extraños, no utilizar ascensores, silenciar el teléfono móvil o usar la aplicación gratuita para smartphones AlertCorps son sólo algunos de los consejos que se extraen del decálogo de medidas que debe adoptar cualquier persona que se enfrente a una situación de violencia terrorista. Igualmente se insiste en informar a la policía ante cualquier indicio o sospecha de individuos u organizaciones que inciten al odio y la violencia, y que utilicen algún método de captación.

Uno de los puntos cardinales de la actuación de Juan Ignacio Zoido como ministro del Interior ha sido reforzar la seguridad frente a las amenazas derivadas de ataques terroristas, especialmente tras los atentados de Barcelona y Cambrils del pasado 17 de agosto. Como ha recordado el ministro del Interior, “la actividad preventiva de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado está orientada a evitar los atentados, dentro del objetivo de la política de seguridad para las personas. Y la experiencia nos dice que gran parte del éxito radica en la implicación de toda la sociedad en su propia seguridad”.

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Orientaciones básicas
El vídeo establece una serie de pautas, a modo de decálogo, sobre recomendaciones en materia de seguridad que debe adoptar cualquier persona

El vídeo establece una serie de pautas, a modo de decálogo, sobre recomendaciones en materia de seguridad que debe adoptar cualquier persona

De esta manera, desde el Ministerio del Interior se ha elaborado un conjunto de orientaciones básicas que tienen por objetivo reforzar la seguridad de los ciudadanos en caso de atentado. En los centros de trabajo, en lugares que se frecuenten con asiduidad o en lugares de afluencia masiva (estadios, cines, discotecas, centros comerciales, etc..) se recomienda al ciudadano que conozca la ubicación de las salidas de emergencia o vías de evacuación, y se le pide que en caso de localizar un objeto sospechoso evite manipularlo y alerte inmediatamente al personal de seguridad o las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

En caso de atentado, el vídeo presentado por el ministro Zoido establece una serie de pautas, a modo de decálogo, sobre recomendaciones en materia de seguridad que debe adoptar cualquier persona. Así, se aconseja alejarse del foco de peligro siempre y cuando la ruta de escape sea segura, y aunque sea difícil en estas situaciones, lo mejor es actuar con calma, puesto que permitirá tener más posibilidades de no sufrir daños.

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Ocultarse protegiéndose tras algún muro

Las personas que se vean involucradas en un atentado no deberán detenerse a recoger pertenencias u objetos, ni tirarse al suelo fingiendo haber sido abatido. Deben procurar, eso sí, alertar a otras personas para tratar de impedir que se aproximen y seguir todas las instrucciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o personal de seguridad si lo hubiera.

Siempre haciendo el menor ruido posible, silenciando el teléfono móvil para no revelar su presencia

Tanto si se encuentra en la vía pública como en un edificio, el Ministerio del Interior recomienda a la población ocultarse protegiéndose tras algún muro u obstáculo suficientemente resistente si no puede alejarse del lugar del incidente. Si se oculta una persona en un establecimiento o local, lo mejor es cerrar la puerta reforzando el cierre con muebles o enseres y después, alejarse. Y siempre haciendo el menor ruido posible, silenciando el teléfono móvil para no revelar su presencia.

Tan pronto como le sea posible y sin delatar su posición, toda persona que se vea inmersa en un atentado, tiene que avisar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, informando de todos los detalles que recuerde. La aplicación gratuita para teléfonos móviles “AlertCorps” permite enviar una alerta con la posición geográfica a los cuerpos policiales más cercanos, así como mantener una conversación por teléfono o un chat y colaborar con los servicios policiales.

Dentro de estos consejos se llama la atención para evitar movimientos bruscos o repentinos que puedan ser considerados como amenazas cuando lleguen al lugar miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. En este sentido, se debe mantener las manos a la vista procurando no llevar nada en ellas que pueda confundir a la policía.

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Colaborar con las Fuerzas de Seguridad
El decálogo subraya igualmente la importancia de informar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante cualquier sospecha 

El decálogo subraya igualmente la importancia de informar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante la sospecha de la existencia de individuos u organizaciones que en el seno de su comunidad, centros educativos, culturales, religiosos o de ocio difundan mensajes que inciten al odio y a la violencia.

En este sentido es también fundamental la aportación de información sobre personas que hayan intentado algún método de captación y de aquellas otras que hayan tenido cambios repentinos de comportamiento, especialmente en menores y jóvenes, que apunten a su posible radicalización violenta o a su captación por individuos u organizaciones que la promuevan.

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