Del Big Bang a la Vida creacionista

La materia y la energía surgieron de un falso vacío cuántico / Pixabay

La evolución del cosmos se halla jalonada por un principio sempiterno, la estabilidad. Desde el Big Bang hasta los ecosistemas terrestres el conjunto que más estabilidad logra, y por azar, más perdura. Al igual como los organismos que más se reproducen, más probabilidades ostentan de permanecer, el cosmos que más materia estable producía, más posibilidades tenía de perpetuarse.

 

David Rabadà | Catalunya Vanguardista  @DAVIDRABADA

Este precepto, al cual los creacionistas del diseño inteligente les cuece, es el más universal de todo el cosmos. Cuando dejamos que millones de años trabajen, y bajo la prueba y el error del espacio, surgen estructuras estables que perduran. Un chimpancé, si le dejamos millones de años teclear un escrito, por azar, acabará escribiendo una rima, pero no por ello fue diseñado por una inteligencia superior, simplemente el azar intervino en ello.

De acuerdo con el modelo del Big Bang, el universo se expandió a partir de un estado extremadamente denso y caliente y continúa expandiéndose hasta el día de hoy / Wikimedia

La materia y la energía surgieron así de un falso vacío cuántico como también la vida evolucionó en moléculas estables que se duplicaban a sí mismas. Sin la evolución de partículas estables no hubiera surgido un cosmos a perpetuarse, sin átomos armoniosos no hubiera materia estable en el universo, y sin todo ello no habría evolucionado la vida hasta seres conscientes para preguntarse sobre ello. Vemos un universo de materia ordenada ya que de otra manera no hubiéramos existido. O dicho de otro modo, si la materia estable no hubiera evolucionado en nuestro universo, jamás se habrían formado galaxias, soles y nuestra vida en la Tierra. Este principio, llamado antrópico, deviene el núcleo de nuestra existencia y del viaje que vamos a describir, la historia de nuestro planeta Tierra.

Si la materia estable no hubiera evolucionado en nuestro universo, jamás se habrían formado galaxias, soles y nuestra vida en la Tierra

Vemos un universo de materia estable ya que sin él no hubiéramos surgido nosotros para preguntarnos por este universo vigente. Antes de ello sólo hubo trillones de fluctuaciones y nada más. Habrá quienes bajo sus prejuicios deseen que algún ente superior diseñó todo lo presente pero ante la estadística matemática nada pueden demostrar. Nosotros analizaremos los hechos contrastados a través de fósiles y rocas para recorrer el tiempo de nuestro pasado.

Hace cerca de 14.000 millones de años, y de una probabilidad cuántica ínfima, comenzó a expandirse nuestro espacio con materia y energía estables. Hubo otros trillones de fluctuaciones que no dieron lugar a nada, pero dejando que el vacío cuántico trabajara bajo la dualidad materia y energía de hoy en día. Es decir, a partir del mal llamado Big Bang, el cosmos evolucionó hasta galaxias, estrellas y planetas. El nuestro, la Tierra, resulta tan sólo un ejemplo de los billones planetas existentes.

La Tierra empezó su formación hace unos 4.500 millones de años /Pixabay

Hace unos 5.000 millones años comenzó nuestro sistema solar. La Tierra, inexistente entonces, empezó su formación hace unos 4.500 millones de años. Luego, y con una masa suficiente y una corteza “estable”, la vida comenzó su evolución hace unos 3.900 millones de años. Más tarde la propia biología produjo suficiente oxígeno para producir la atmósfera actual. Hace unos 600 millones de años la mayoría de grupos biológicos ya estaban evolucionando bajo la eclosión del llamado Cámbrico, algo que algunos creacionistas han asociado a una intervención divina.

Los humanos del género Homo comenzamos a evolucionar en este planeta hace escasamente unos dos millones de años

Si quieren divertirse vean el capítulo de Homer Simpson, “Lisa escéptica” y darán con muchos de los prejuicios de los creacionistas. Desgraciadamente, y para estos últimos, no hubo ningún acto súbito de creación ya que la diversificación biológica cámbrica sucedió durante varios millones de años. Añadamos que los humanos del género Homo comenzamos a evolucionar en este planeta hace escasamente unos dos millones de años. Antes hubo parcos primates con quienes compartimos algunos parientes actuales como el gorila y el chimpancé. Este marco, y todo el anterior, será nuestro viaje de 4.000 millones de años de cambios biológicos. Bienvenidos  a esta evolución en la Tierra y a sus prejuicios humanos.

Este artículo es la continuación de una serie titulada “Evolución en la Tierra“, a cargo de nuestro colaborador científico, David Rabadà.

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