Descubrimiento de Plutón

Plutón / Wikimedia

Tal día como hoy… 18 de febrero de 1930, Clyde William Tombaugh descubría Plutón

 

El 18 de febrero de 1930, el astrónomo norteamericano Clyde William Tombaugh descubría Plutón, que fue considerado el noveno planeta del sistema solar, una condición, ésta, que ha sido objeto de controversia entre los científicos desde el mismo momento de su descubrimiento.

 

CV / En el siglo XIX, el astrónomo y matemático francés Urbaine Le Verrier había descubierto Neptuno, el octavo planeta del sistema solar, a partir de las perturbaciones que se detectaron en la órbita de Urano según los cálculos realizados de acuerdo con la mecánica newtoniana. En realidad, Le Verrier predijo la posición y la existencia de Neptuno antes de descubrirlo propiamente. Las posteriores observaciones de Neptuno llevaron a muchos astrónomos a conjeturar la existencia de otro planeta más allá de Neptuno, que perturbaba también la órbita de Urano. A principios del siglo XX, el observatorio Lowell, fundado por Percival Lowell -el mismo que creyó que había en Marte canales artificiales- en Flagstaff (Arizona, EEUU), inició un programa de búsqueda del entonces llamado planeta X.

Fotografía de Percival Lowell, iniciador del programa que desembocó en el descubrimiento de Plutón. / Wikimedia

La búsqueda resultó en principio infructuosa, a pesar de que Lowell y su equipo habían fotografiado el planeta sin saberlo en 1915, apareciendo en dos placas  como un planeta débil. La búsqueda se detuvo temporalmente durante diez años tras la muerte de Lowell en 1916, a causa de un proceso legal entre el observatorio y la viuda de Lowell. En 1929, con Veston Melvin Slipher como nuevo director, se le encargó a un joven astrónomo de Kansas (EEUU), Clyde W. Tombaugh (1906-1997) reemprender la búsqueda del noveno planeta.

Tombaugh tomó fotografías a pares del cielo nocturno para determinar, en un  posterior examen con un microscopio de parpadeo, si algún objeto había cambiado de posición. Tras casi un año de búsqueda, el 18 de febrero de 1930 encontró un objeto que se había movido en las placas tomadas el 23 y el 29 de enero, respectivamente. Tras la toma de nuevas fotografías que confirmaron la alteración, el descubrimiento se anunció oficialmente al observatorio del Harvard College el 13 de marzo de 1930.

Una niña de 11 años que vivía en Oxford, Venettia Burney –posteriormente, de casada, Venettia Phair, nieta del bibliotecario de la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford, le sugirió a su abuelo, Falconer Madan, el nombre del dios romano del inframundo para el nuevo planeta: Plutón. Madan le comentó la sugerencia a su amigo astrónomo, Herbert Hall Turner, quien envió telegráficamente la propuesta a sus colegas del Observatorio Lowell. A Tombaugh le gustó el nombre, que además contenía las iniciales del fundador del observatorio, Percival Lowell, y decidió bautizar al nuevo planeta con el nombre de Plutón.

La existencia de Plutón como planeta de pleno derecho ha estado desde siempre sujeta a una condición algo liminar

Pero la existencia de Plutón como planeta de pleno derecho ha estado desde siempre sujeta a una condición algo liminar. Su débil brillo y la imposibilidad de resolver su disco hicieron dudad de que fuese verdaderamente el planeta X de Lowell. El valor de su masa fue revisado a lo largo del siglo XX varias veces. A partir de las perturbaciones en las órbitas de Urano y Neptuno, se estableció en 1931 que tenía una masa similar a la de la Tierra. Una nueva estimación la redujo a la de Marte en 1948.

En 1975 se calculó por primera vez su albedo –porcentaje de radiación que refleja respecto a la que incide sobre el cuerpo-, que coincidía con el del hielo de metano. Esto significaba que Plutón tenía que ser bastante luminoso para su tamaño, y que su masa no podía ser superior a 1% de la de la Tierra.  En 1978 se descubrió el primer satélite de Plutón, Caronte, lo cual permitió medir directamente su masa, que resultó ser un 0,2% de la de la Tierra; demasiado pequeño para explicar las discrepancias en la órbita de Urano. Pero el planeta X seguía sin aparecer. En 1992, el Voyager 2 sobrevoló Neptuno, y con los datos obtenidos, las discrepancias en su órbita desaparecieron. Posteriormente se han descubierto numerosos cuerpos en la misma región de Plutón, lo cual le situaría como parte del llamado cinturón de Kuiper.

En el año 2006 el debate llegó a su máximo punto, a partir del establecimiento de los tres criterios que ha de cumplir un cuerpo para ser considerado planeta

En el año 2006 el debate llegó a su máximo punto, a partir del establecimiento de los tres criterios que ha de cumplir un cuerpo para ser considerado planeta: El primero, que el objeto debe estar en órbita alrededor del Sol; el segundo, que ha de ser lo bastante masivo como para que su gravedad lo haya redondeado; el tercero, que debe haber limpiado la vecindad de su órbita. Si solo se cumplen los dos primeros, entonces es un planeta enano. Y éste fue el caso de Plutón. La polémica sigue en cualquier caso viva. Según Alan Stern –astrónomo y director de la misión New Horizons-, tampoco la Tierra, Marte, Júpiter y Neptuno podrían ser considerados planetas de acuerdo con esta clasificación, pues todos ellos comparten órbita con asteroides y objetos transneptunianos…

Unos meses antes de la anunciada reclasificación de Putón como planeta enano, se le preguntó a Venettia Phair (1918-2009), que fue una destacada profesora de adulta, qué pensaba de ello. Respondió: “A mi edad me he mantenido bastante indiferente al debate, aunque supongo que prefiero que permanezca como planeta”.

Hasta el momento se han encontrado cinco satélites de Plutón: Caronte, Cancerbero, Estigia, Hidra y Nix

Hasta el momento se han encontrado cinco satélites de Plutón: Caronte, Cancerbero, Estigia, Hidra y Nix. Una onza de las cenizas del descubridor de Plutón, Clyde W. Tombaugh, se embarcaron en la sonda New Horizons, que el 2015 pasó por Plutón, en una urna funeraria con la siguiente inscripción: “En el interior están los restos del estadounidense Clyde W. Tombaugh, que descubrió Plutón y la tercera zona del sistema solar. Hijo de Adelle y Muron, esposo de Patricia, padre de Annette y de Alden, astrónomo, profesor, aficionado a los juegos de palabras, y amigo: Clyde W. Tombaugh (1906-1997)”.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí