Design thinking como innovación empresarial

El tipo de pensamiento que defendió y popularizó Steve Jobs, centrado en la persona, iterativo y práctico, puede servir para algo más que para crear ordenadores y smartphones

Expertos internaciones subrayan en Barcelona el papel clave del design thinking para el impulso de la innovación

.

“Empatía, creatividad y racionalidad. En esto consiste la metodología design thinking y esto es lo que necesitamos para salir de esta crisis.” Con estas palabras inauguró Montserrat Vendrell, directora general de Biocat, la jornada que Biocat organizó el viernes 24 de enero en el Museo del Diseño de Barcelona dedicada a la herramienta de moda en innovación.

Imagen: Biocat

Una jornada que contó con la participación de ponentes de prestigio nacionales e internacionales y cuyo objetivo fue explicar cómo los principios del design thinking pueden ayudar a desarrollar soluciones innovadoras a los problemas actuales del sector salud.

“La metodología design thinking te ayuda a ser más ágil, a responder mejor a la complejidad del mundo actual y a las oportunidades del mercado”, dijo Humberto Matas, de Designit, una firma de diseño estratégico, durante la sesión introductoria. “Los usuarios no son los mismos de antes. Los ecosistemas de consumo actuales necesitan nuevas aproximaciones, más creativas y que pongan al cliente en el centro, y esto es precisamente lo que el design thinking puede aportar”.

El tipo de pensamiento que defendió y popularizó Steve Jobs, centrado en la persona, iterativo y práctico, puede servir para algo más que para crear ordenadores y smartphones. También puede mejorar los sistemas de salud y en la jornada se presentaron varios ejemplos.

“La mayoría de los 7 millones de niños que mueren cada año en África nunca han ido al médico” comenzó diciendo Roberta Tassi, de Frog, una agencia en Milán especializada en investigación y diseño. “Usando las técnicas del design thinking, entrenamos a adultos de las comunidades donde viven estos niños para que supieran identificar enfermedades y tratarlas. Y funciona. Hemos conseguido salvar vidas.”

Desde principios del año 2000, el design thinking se ha convertido en una herramienta vital en el fomento de la innovación empresarial. Es una disciplina que utiliza la sensibilidad y los métodos de los diseñadores para conectar las necesidades de las personas con lo que es tecnológicamente posible para, finalmente, a través de una estrategia de negocio, transformarlo en una realidad y oportunidad de mercado.

En el sector salud, el design thinking tiene un papel fundamental a la hora de diseñar productos y servicios que satisfagan las necesidades reales de los pacientes. Aunque en los últimos 50 años ha habido enormes avances en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades, los sistemas de prestación de atención médica apenas han cambiado. De hecho, la incorporación de nuevas pruebas, tratamientos y procedimientos han hecho que la práctica de la medicina se haya vuelto cada vez más compleja tanto para los médicos como para los pacientes.

“El desafío es crear soluciones sencillas que aporten valor al sistema y aumenten la calidad de la atención médica”, dijo Anna Cucurull, cofundadora de la consultoría A Piece of Pie que impartió una conferencia sobre cómo el design thinking puede ayudar a generar nuevos esquemas de negocio. “Oportunidades hay muchas. Las caídas accidentales de personas mayores le cuestan, al sistema de salud norteamericano, unos 75.000 millones de dólares anuales. Cada vez más personas mayores viven solas y necesitamos nuevos planes de negocio que se adapten a esta realidad.”

También se analizó cómo el design thinking podría dar respuesta a algunas de las necesidades detectadas por los fellows de Design Health Barcelona, el programa de innovación en salud de Biocat, durante la fase de inmersión clínica que llevaron a cabo en noviembre y diciembre en el Hospital Clínic, el Instituto Guttmann y el Hospital de Sant Joan de Déu.

En concreto, Gary van Broekhoven, emprendedor y diseñador de Health Mavericks – Instituto Europeo del Diseño y OpenIDEO, apuntó los beneficios de la aplicación del design thinking ante el reto de reduicr la incidencia del Síndrome de los cuidados intensivos, un trastorno mental que afecta a cerca del 30% de los pacientes en estas unidades.

La jornada concluyó con un debate en el que todos los ponentes coincidieron en que, independientemente de la utilización del design thinking, lo que hay que hacer es generar entornos que sean cada vez más propicios para la innovación, con equipos multidisciplinares, compuestos por personas con diferentes perfiles. Según Jorge Juan Fernández, director académico de Moebio, la iniciativa de desarrollo de talento de Biocat, “aquellas empresas e instituciones que en los próximos años sean capaces de integrar en su cultura prácticas innovadoras, enfocándose en las necesidades de sus usuarios, serán las que lideren el mercado”.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí