Destitución de Benito Mussolini

Retrato oficial de Mussolini en la presidencia del Consejo de Ministros (1940). / Wikimedia

Tal día como hoy… 24 de julio de 1943, el Gran Consejo Fascista votaba la destitución de Benito Mussolini

 

El 24 de julio de 1943, en Roma, el Gran Consejo Fascista votaba la destitución de Benito Mussolini de todos sus cargos. Poco después se entrevistaba con el rey Víctor Manuel III y a la salida de la reunión era arrestado. El «viejo orden» italiano le había retirado su apoyo y se aprestaba a ofrecerlo como  víctima propiciatoria para salvarse.

 

CV / A diferencia del nazismo alemán, el proceso del fascismo italiano fue algo distinto en su conquista del poder. Mussolini se constituyó ciertamente como un dictador absoluto, pero intentó salvar las formas manteniendo la monarquía como forma de gobierno en Italia.

En realidad, tras la Marcha sobre Roma de 1922, lo que ocurrió fue que el rey nombró a Mussolini primer ministro, o que él mismo se hizo nombrar primer ministro. En este sentido, su acceso al poder se parece mucho más al de la dictadura de Primo de Rivera en España –nombrado directamente por el rey Alfonso XIII-, que al modo como Hitler se hizo con el poder en Alemania.

En realidad, tras la Marcha sobre Roma de 1922, lo que ocurrió fue que el rey nombró a Mussolini primer ministro, o que él mismo se hizo nombrar primer ministro

Una vez en el poder implantó un gobierno absoluto que avanzó rápidamente hacia una dictadura abiertamente represiva y de partido único, pero al menos formalmente, siempre podía ser destituido por el rey. Y esto es precisamente lo que ocurrió cuando, debido a las derrotas en la guerra, Mussolini quedó debilitado y, con los aliados invadiendo Italia, directamente cuestionado.

Los delirios imperialistas de Mussolini se tradujeron en una obsesión por convertir a Italia en una superpotencia con su imperio colonial propio, desencadenando una política agresiva contra potencias de segundo orden. Su intervención en la Guerra Civil española, a la cual aportó grandes cantidades de hombres y material, fue decisiva para la victoria de Franco. Invadió y ocupó también Albania, Libia, Abisinia y el Dodecaneso. La afinidad de su modelo político con el nazismo alemán le llevó a firmar un pacto con Hitler y a entrar en la II Guerra Mundial dos semanas antes de la capitulación de Francia, pensando que iba a recuperar la Saboya y que la guerra estaba concluyendo. Se equivocó…

A mediados de 1943 los alemanes y los italianos habían evacuado definitivamente el norte de África. Pero los aliados no se dieron a sí mismos ni un respiro. El 9 de julio, mientras Hitler estaba enfrascado en la batalla de Kursk contra los soviéticos, fuerzas norteamericanas y británicas desembarcaron en Sicilia llevando la guerra directamente a suelo italiano.

La oligarquía italiana empezó a darse cuenta de que habían fiado su destino a un payaso megalómano y sádico

Pronto se vio que el ejército italiano no estaba en condiciones de ofrecer resistencia y la caída de la isla se dio como segura y rápida. Y estaba claro que después venía el resto de Italia. La oligarquía italiana empezó a darse cuenta de que habían fiado su destino a un payaso megalómano y sádico. Por su parte, la Resistencia estaba nutrida mayoritariamente por los partisanos comunistas, que tampoco eran precisamente santo de su devoción. De modo que se urdió un golpe de salón que facilitara la continuidad de la monarquía y la posibilidad de un acuerdo con los aliados a partir de sacrificar a Mussolini.

No está claro si Mussolini, que llevaba meses «deprimido», llegó a estar informado de lo que se estaba tramando contra él. Su actitud externa parece indicar que no. El 24 de julio, el Gran Consejo Fascista, la estructura que él mismo había creado para cimentar en ella su poder, votó su destitución. El mismo día, por la tarde, fue recibido por un rey que acababa de recordar su condición de monarca tras un largo «olvido» de más de veinte años. A la salida de la reunión, fue arrestado por y trasladado, primero a la isla de la Maddalena –en la costa toscana-, y luego a un balneario en el macizo del Gran Sasso, en la cordillera de los Apeninos. El rey nombró primer ministro al mariscal Badoglio, que inició inmediatamente conversaciones con los aliados para sacar a Italia de la guerra. El 8 de septiembre Italia firmaba el armisticio con los aliados.

Mussolini fue detenido el 27 de abril de 1945 en Dongo por los partisanos comunistas de la Brigada Garibaldi, sometido a un consejo de guerra, condenado a muerte y fusilado el 28 de abril

Pero nadie pareció contar con que Hitler tenía sus propios planes y no se iba a quedar quieto. El 12 de septiembre, un comando de fuerzas especiales alemanas liberaba a Mussolini y fundaba para él La República Social Italiana, conocida como la República de Saló, por la ciudad alpina a orillas del lago Garda donde instaló su capital. Un estado títere de la Alemania nazi. El gobierno de Badoglio huyó a Apulia poniéndose bajo la protección de los aliados y, el 13 de octubre declaraba la guerra a Alemania. Hasta el final de la guerra, Italia vivió su propia guerra civil.

De Izquierda a Derecha, se puede observar los cuerpos sin vida del político comunista Nicola Bombacci, del Duce Benito Mussolini, de su fiel amante Clara Petacci, del ministro Alessandro Pavolini y del reconocido político fascista Achille Starace, siendo exhibidos en la Plaza de Loreto en la ciudad de Milán el año 1945. / Wikimedia

Mussolini fue detenido el 27 de abril de 1945 en Dongo por los partisanos comunistas de la Brigada Garibaldi, sometido a un consejo de guerra, condenado a muerte y fusilado el 28 de abril.

Al «rey» Víctor Manuel III la jugada tampoco le salió bien. Después de la guerra, en junio de 1946, los italianos votaron en referéndum la abolición de la monarquía y la constitución de una República.

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