En este estudio, científicos del Reino Unido y Estados Unidos descubrieron que una proteína pequeña denominada EspC provoca una respuesta inmunológica más intensa que cualquier otra molécula en personas infectadas con TB.

Un estudio aumenta la esperanza de hallar una vacuna contra la tuberculosis

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Inyección intradérmica de PPD para la realización del test de Mantoux.

Una proteína recién descubierta segregada por la bacteria de la tuberculosis podría convertirse en una vacuna eficaz contra la enfermedad, según una investigación reciente. Los investigadores, que han publicado su trabajo en un artículo de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), explican que la proteína, denominada EspC, podría también emplearse para desarrollar nuevas pruebas de diagnóstico.

La bacteria Mycobacterium tuberculosis, que provoca la enfermedad de la tuberculosis (TB), se transmite mediante mediante la tos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2009 se produjeron más de 9 millones de casos nuevos de tuberculosis y 1,9 millones de personas perecieron por su causa. El tratamiento contra la enfermedad consiste en la administración de antibióticos durante varios meses. Aunque se trata de un tratamiento riguroso, su efectividad se acerca al 86%.

Existe una vacuna contra la TB denominada BCG («bacilo Calmette-Guerin») basada en la bacteria Mycobacterium bovis, que afecta al ganado vacuno y guarda una estrecha relación con M. tuberculosis. No obstante, no ofrece protección completa y muchas personas vacunadas con BCG han acabado por contraer TB.

Por ello es necesario encontrar una vacuna nueva y más eficaz contra la enfermedad. Las vacunas «enseñan» al sistema inmunitario a recordar ciertas moléculas del microbio. Así, cuando el sistema inmunitario vuelve a encontrarse con las moléculas (y por tanto con el microbio), es capaz de armar la defensa del organismo con rapidez. Los mejores candidatos a vacuna son aquellos que activan la respuesta más contundente del sistema inmunitario.

En este estudio, científicos del Reino Unido y Estados Unidos descubrieron que una proteína pequeña denominada EspC provoca una respuesta inmunológica más intensa que cualquier otra molécula en personas infectadas con TB. Por otro lado, EspC no provocó ninguna respuesta inmunológica en personas que habían recibido la vacuna BCG pero que no habían llegado a infectarse de TB.

M. tuberculosis secreta EspC, pero la vacuna BCG no, pues carece de los genes que codifican la proteína. Según los investigadores, el hecho de que la vacuna BCG no provoque una respuesta inmunitaria significa que una vacuna contra la TB basada en la EspC proporcionaría una inmunidad superior a la de la vacuna BCG.

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9 millones de casos nuevos de tuberculosis cada año

«A pesar de que la mayoría de la población mundial ha recibido una vacuna BCG, se siguen produciendo 9 millones de casos nuevos de tuberculosis cada año, por lo que es necesario desarrollar una vacuna más efectiva contra la TB», aseguró el profesor Ajit Lalvani del Imperial College de Londres (Reino Unido). «Hemos demostrado que la EspC segregada por la bacteria provoca una respuesta inmunitaria muy potente y que también es muy específica para M. tuberculosis. Esto lo convierte en una candidata extremadamente prometedora para lograr una vacuna nueva contra la TB que estimule una inmunidad más amplia y potente que la BCG.»

Y añadió: «Sorprendentemente, nuestros resultados muestran también que esta molécula podría dar lugar a una nueva generación de pruebas hematológicas de diagnóstico capaces de detectar con rapidez infecciones latentes de TB.»

Hoy se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis.

En la actualidad, la prueba de diagnóstico básica para la TB es el test de Mantoux, que consiste en inyectar una parte minúscula de la bacteria de la TB en la piel. Este método no permite distinguir entre personas vacunadas con la BCG y personas que padecen o han padecido TB. Debido a que la EspC no genera una reacción inmunitaria en personas vacunadas con BCG, un test basado en EspC permitiría identificar con más precisión a las personas que tienen TB.

Los investigadores llegaron a estas conclusiones tras medir la respuesta inmunitaria al EspC en 45 personas con TB activa, 27 personas con TB latente (en estos casos la bacteria está presente en el cuerpo pero yace inactiva), y 27 personas no infectadas que habían recibido la vacuna BCG. Aunque los sistemas inmunitarios de las personas con TB activa y latente respondieron con intensidad al EspC, sólo 2 de los 27 controles mostraron una respuesta inmunitaria a la proteína.

Los descubrimientos se han presentado pocos días antes del 24 de marzo, Día Mundial contra la TB. Este año, entre otras actividades, se ha realizado una campaña dedicada a concienciar sobre la necesidad urgente de investigar sobre nuevos fármacos, pruebas de diagnóstico y tratamientos contra la TB.

En un comunicado, la Asociación Stop TB solicita un «programa de investigación nuevo y ambicioso» e indica que «no se erradicará la TB sin una vacuna segura y efectiva en la prevención de la enfermedad en personas de todas las edades, y sin embargo la financiación para la investigación de esta vacuna es muy deficiente. Los organismos de financiación deben aumentar ya su contribución a la investigación contra la TB para dejar a cero la mortalidad por TB en un futuro.»

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