Discurso de Stalin, batalla de Moscú

El día antes de hacer desfilar por Moscú al ejército llegado de Siberia, Stalin lanzó su discurso / Flickr - Antonio Marín Segovia

Tal día como hoy… 6 de noviembre de 1941 tenía lugar el discurso de Stalin (batalla de Moscú)

 

El 6 de noviembre de 1941, el líder soviético Iósif Stalin se dirigía públicamente al pueblo de la Unión Soviética, con los ejércitos alemanes a las puertas de Moscú. Fue la batalla de Moscú, la primera derrota de envergadura sufrida por los alemanes en la II Guerra Mundial.

 

CV / El discurso de Stalin se hizo famoso, no tanto por la calidad de su arenga, que fue más bien ramplona, ni de sus escasas dotes oratorias, sino por el cambio de registro de que se sirvió en su arenga, poniendo como ejemplos heroicos a nombres cuya sola mención hubiera bastado en cualquier otro, que no fuera Stalin, para ser inmediatamente asesinado: nombres proscritos denostados que ahora eran el ejemplo del «patriotismo» ruso.

Las purgas que el propio Stalin había desencadenado entre la oficialidad –a raíz del caso Tujachevsky- habían dejado unas fuerzas armadas bastante inoperativas

La invasión alemana cogió a la URSS con su ejército desmantelado. Las purgas que el propio Stalin había desencadenado entre la oficialidad –a raíz del caso Tujachevsky- habían dejado unas fuerzas armadas bastante inoperativas, más aún frente a una máquina de guerra como la Wehrmatch. Se calcula que la purga entre oficiales liquidó físicamente entre el 40% y el 60% de la oficialidad del ejército rojo, la mayoría de cuyos miembros se habían formado bajo Trotsky y Tujachevsky. Solo se había salvado, en parte, el ejército de oriente, en Siberia, que estaba librando una guerra no declarada con el Imperio japonés.

En realidad, se dice que una de las razones que esgrimió Hitler para convencer a sus generales fue, precisamente, que el ejército rojo estaba desmantelado por falta de oficialidad competente. Algo sin duda cierto, y a lo cual tampoco era nada ajeno. Parece ser que, a sugerencia de Heidrich y Himmler, los servicios secretos nazis filtraron a los soviéticos documentos comprometedores –falsificados o no- sobre un complot el alto mando militar soviético contra Stalin, y que esta filtración interesada desencadenó la posterior purga.

Qué llevó a Hitler a romper el pacto con Stalin antes de dejar resuelta la guerra en el frente occidental, es algo que nunca se sabrá

Hasta entonces, los grandes estrategas alemanes, como Guderian o von Manstein, consideraban al ejército soviético el más poderoso del mundo 00y desaconsejaban su invasión. Además, Alemania tenía un ventajoso acuerdo con la URSS por el cual ésta le suministraba todo tipo de materias primas para su industria militar. Qué llevó a Hitler a romper el pacto con Stalin antes de dejar resuelta la guerra en el frente occidental, es algo que nunca se sabrá. Quizás el convencimiento de que podría llegar a pactar la paz con Churchill… Sea como fuere, proyectó la invasión de Rusia convencido de que, en seis meses, los alemanes entrarían en Moscú. Los soldados alemanes no llevaban ropas de abrigo para el invierno, para entonces, la guerra habría terminado…

Y la verdad es que, al menos aparentemente, estuvo a punto de conseguirlo. Desde el inicio de la invasión el 22 de junio de 1941, las derrotas militares y las pérdidas soviéticas fueron terribles y se contaron por millones de hombres, entre muertos y prisioneros. En muchas ocasiones, si los alemanes no avanzaron más rápido fue por el mal estado de las vías de comunicación rusas. Este fue el primer error de valoración: el ejército alemán estaba preparado para la guerra moderna, pero no para que sus tanques y camiones se atascaran por caminos medievales en el lodo tras las lluvias. Y el hielo todavía estaba por llegar.

Instantánea que muestra la retirada alemana desde Moscú en condiciones climatológicas extremas. / Wikimedia

Pese a los retrasos, en octubre el ejército nazi estaba a las puertas de Moscú. Ante la gravedad de la situación, Stalin se vio obligado a llamar al ejército de oriente y a su comandante, Zhukov, que acababa de derrotar espectacularmente a los japoneses, disuadiéndoles de cualquier ulterior ataque contra territorio soviético. Se trataba, además, de tropas experimentadas, con una buena cadena de mando y preparadas para combatir en pleno frío invernal. También estaba llegando el general «Invierno».

El día antes de hacer desfilar por Moscú al ejército llegado de Siberia, Stalin lanzó su discurso

El día antes de hacer desfilar por Moscú al ejército llegado de Siberia, Stalin lanzó su discurso. Se dirigió al pueblo ruso diciéndole que mañana iban a luchar como sus antepasados contra los invasores de la madre Rusia. Estos «antepasados» eran Kutusov, el general zarista vencedor de Napoleón, o Alexander Nevski, el boyardo que había derrotado a los caballeros teutones en el siglo XIII, eran personajes proscritos desde la revolución soviética. Igualmente, de la lucha de clases y la revolución proletaria contra los explotadores –categoría a la que pertenecían Kutusov o Nevski- se pasó a la «Gran Guerra Patriótica». Y en lugar de los zares estaba él, Stalin, ocupando su puesto.

La batalla de Moscú se alargó hasta diciembre, y fue la primera gran derrota alemana. Hitler optó entonces por Leningrado, en el norte, y por Stalingrado, en el sur, contra los consejos de sus generales, que eran partidarios de progresar hacia el Cáucaso para hacerse con los yacimientos petrolíferos. Tampoco lo consiguió…

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