Su obra capital fue la ‘Historia de la decadencia y caída del Imperio romano’ / Imagen: Retrato, óleo sobre lienzo, de Edward Emily Gibbon (1737–1794) por Sir Joshua Reynolds (Wikipedia)

Tal día como hoy… 16 de enero, de 1794, fallecía en Londres Edward Gibbon

.

Gibbon está considerado uno de los historiadores más influyentes y precursor de la historiografía moderna. Su obra capital fue la ‘Historia de la decadencia y caída del Imperio romano’ –‘The History of the Decline and Fall of the Roman Empire’-, que publicó entre 1766 y 1788, en seis volúmenes que se dividen en dos partes. La primera trata sobre el Imperio romano desde Marco Aurelio (161-180) hasta la deposición del último emperador romano de occidente, Rómulo Augústulo (476), por el reyezuelo hérulo Odoacro. La segunda aborda la historia del Imperio bizantino hasta la toma de Constantinopla por los otomanos en el 1453.

.

CV / Nacido en Putney, Gibbon estudió en Oxford, de donde fue expulsado por renunciar al anglicanismo y convertirse al catolicismo. Posteriormente, en Suiza, apostató de nuevo para profesar el protestantismo. En cualquier caso, sus vaivenes religiosos no obstan para que una de sus tesis principales sobre las causas de la decadencia romana fuera precisamente en auge del cristianismo en el Imperio.

Su tratamiento de la historia clásica se desmarca de las crónicas eclesiásticas al uso hasta entonces, sin importarle las repercusiones de sus afirmaciones

Su tratamiento de la historia clásica se desmarca de las crónicas eclesiásticas al uso hasta entonces, sin importarle las repercusiones de sus afirmaciones cuando, por ejemplo, sostiene que Constantino el «grande», tradicionalmente ensalzado por la Iglesia al haber sido el emperador que impuso el catolicismo como religión oficial del Imperio (Edicto de Milán, 313), había sido anteriormente y siguió siendo arriano, reconvirtiéndose públicamente al arrianismo en su lecho de muerte; un dato de extrema incorrección política desde la historia oficial de entonces, ya fuera anglicana, católica o luterana.

A lo largo de su vida padeció una extraña enfermedad, que hoy se piensa que podía ser la conocida como hidrocele testis, popularmente denominada quistes de agua. En su caso, producía exudación de líquido de los testículos en proporciones extraordinarias –hasta un litro en ocasiones, según su propia versión-, lo cual le apartó del trato social y le convirtió en un personaje solitario. Quizás fuera como consecuencia de la enfermedad que le llevó a evitar el trato social, y a la consiguiente forzada soledad resultante que pudo producir una obra tan importante e influyente como la ‘Historia de la decadencia y caída del Imperio romano’. Un clásico imprescindible.

.