Efectos del confinamiento en la población infantil

Cerca de la mitad de padres y madres piensa que la salud física, emocional y la calidad de vida de los niños y niñas se verá afectada por el confinamiento. / UPF

Estudian cómo el confinamiento ha afectado a la salud de la población infantil en España

 

El Centro de Investigación en Salud Laboral (CiSAL: UPF-IMIM) ha participado en el trabajo, que ha sido liderado por investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

 

UPF / Un estudio ha explorado el impacto del confinamiento en la salud mental y física de la población infantil y la influencia de la desigualdad en las condiciones de las viviendas y disponibilidad de recursos en la situación de confinamiento.

El estudio lo ha liderado, del OPIK-Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y Cambio Demográfico de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), con la colaboración de Bidegintza- Cooperativa para la promoción humana y el desarrollo comunitario y el Centro de Investigación en Salud Laboral (CiSAL: UPF-IMIM). La investigadora principal ha sido Maite Morteruel y por parte del CiSAL ha participado Mireia Utzet. Los investigadores han publicado los resultados preliminares del estudio, que muestran que casi la mitad de la población infantil ha visto deteriorada su salud emocional durante el confinamiento.

Los resultados muestran que casi la mitad de la población infantil ha visto deteriorada su salud emocional durante el confinamiento

La situación de alerta sanitaria por la pandemia del COVID-19, ha obligado a tomar una medida excepcional: el confinamiento de la población con el fin de limitar al máximo la movilidad de las personas. Estudios efectuados en el contexto de diferentes epidemias como el SARS, Ébola, H1N1, etc., han mostrado que el confinamiento puede producir problemáticas relacionadas con estrés posttraumático y depresión, además de insomnio, irritabilidad y agotamiento. También se han identificado asociaciones significativas entre el confinamiento y emociones negativas como el miedo, la tristeza, el nerviosismo. Los efectos adversos causados por experiencias de cuarentena podían prevalecer incluso hasta tres años después del periodo de confinamiento.

En primer lugar los investigadores llevaron cabo un estudio con profesionales del ámbito de la salud y socioeducativo que trabajan con población infantil para orientar el diseño del cuestionario. A continuación realizaron 11.500 encuestas a padres y madres con hijos de entre 3 y 12 años. Los resultados del estudio muestran que casi la mitad de la población infantil ha visto deteriorada su salud emocional durante el confinamiento, según sus progenitores.

Observan que el nivel educativo de los progenitores determina claramente los hábitos de salud durante el confinamiento

Por un lado analizaron si el confinamiento supone un mayor riesgo para la salud de los niños y niñas de familias en situación de vulnerabilidad. Observan que el nivel educativo de los progenitores determina claramente los hábitos de salud durante el confinamiento. Además, las condiciones de las viviendas donde están desarrollando el confinamiento son peores en hogares con mayor dificultad económica para llegar a fin de mes.

En cuanto a los elementos del confinamiento que amenazan la salud de los niños y niñas, un cuarto de la población no tiene espacio exterior (balcón, terraza, etc.) al que salir. Otros de los factores relacionados con la vivienda que se han observado son la exposición al humo de tabaco o la falta de luz natural.

Uno de los aspectos considerados en el estudio ha sido los hábitos saludables, un cuarto de la población infantil ha estado 6 o más horas delante de pantallas y un 20% no ha realizado apenas ejercicio físico. La dieta también es un factor relevante, ya que un porcentaje importante presenta un consumo insuficiente de fruta y verdura.

El 90% de los y las profesionales del ámbito de la infancia considera que el confinamiento tiene efectos negativos en la salud de niños y niñas y el 76% afirma que el impacto en la salud será muy diferente según el nivel socioeconómico de las familias.

Un cuarto de la población infantil ha estado 6 o más horas delante de pantallas y un 20% no ha realizado apenas ejercicio físico

El estudio también ha incidido en la salud de los padres y madres: alrededor del 70% de estos cree que el confinamiento tiene un impacto negativo en su salud. Concretamente, el impacto es mayor en las mujeres, especialmente en el caso del bienestar emocional.

Finalmente, en cuanto a los efectos a largo plazo, cerca de la mitad de padres y madres piensa que la salud física, emocional y la calidad de vida de los niños y niñas se verá afectada por el confinamiento y alrededor del 15% considera que su impacto sobre la salud emocional durará meses o incluso años.

Dejar comentario

Deja tu comentario
Pon tu nombre aquí