Un estudio de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí de Nueva York explica, además, que los agentes del cuerpo de policía neoyorquino han sufrido menos secuelas mentales que otros gremios tras la catástrofe.

Los héroes del 11-S, víctimas una década más tarde

La investigación se ha publicado en ‘The Lancet’.

.

Los trabajadores que participaron en las tareas de rescate y recuperación tras los atentados del 11-S “durante semanas e incluso meses, han sufrido enfermedades físicas y mentales que persisten desde hace 10 años”.

Vista de Manhattan desde New Jersey el 11 de septiembre de 2001. Imagen: Wally Gobetz.

Así lo reconoce un estudio realizado sobre más de 27.000 policías, bomberos, trabajadores de la construcción y empleados municipales que se ha publicado en el último número de The Lancet.

En este grupo de trabajadores, sometidos a revisiones regulares, la incidencia de asma acumulada a los 9 años es del 28%, la de sinusitis el 42% y la aparición de enfermedades por reflujo gastroesofágico (ERGE) del 39%. De todos ellos, más del 40% sufre además enfermedades respiratorias.

Estos problemas espirométricos son debidos a “la inhalación de polvo tóxico altamente alcalino, la causa más probable” tal y como explica el grupo de investigadores de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, responsable del estudio, con Juan P. Wisnivesky a la cabeza.

.

La policía de Nueva York se desmarca de la estadística

En lo que a los problemas mentales se refiere, existe una sustancial diferencia en las cifras que presentan los miembros del cuerpo de policía de Nueva York y el resto de trabajadores de rescate y recuperación.

Bombero observa la torre sur.

Mientras en los agentes de policía la incidencia acumulada de depresión era del 7%; la de estrés postraumático del 9% y la de trastorno por pánico del 8%, los trabajadores de rescate y recuperación presentan cifras mucho mayores. El 28% ha sufrido depresión, el 32% desórdenes por estrés postraumático y el 21% de trastornos por pánico.

Los investigadores declaran que “la formación de la policía, su experiencia previa frente a situaciones de estrés similares, la selección interna de individuos con alta resistencia y la posible falta de comunicación de síntomas psicológicos debido a repercusiones laborales” pueden ser las causas principales de estas diferencias.

Además los autores del estudio han descubierto una gran morbilidad asociada a los trastornos físicos y mentales y una estrecha relación entre padecerlos. La proporción de trabajadores de rescate con asma, sinusitis y enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) que padecían al menos un tipo de trastorno mental era del 48%, 38% y 43%, respectivamente.

Del mismo modo, sufrían también alguna dolencia física un alto porcentaje de los trabajadores con trastorno de estrés postraumático (69%), depresión (70%) y trastornos de pánico (72%).

El estudio tuvo en cuenta el nivel de exposición de los trabajadores, días trabajando entre los escombros y exposición a la nube de polvo. El 86% de los trabajadores sometidos a las revisiones físicas y mentales regulares dentro del Programa de Detección, Control y Tratamiento del WTC eran hombres con una edad media de 38 años.

Fuente: SINC