Alfredo Pérez Rubalcaba, Esperanza Aguirre y Albert Rivera fueron otros nombres que barajó Carrillo como ejemplo de líderes que manejan las técnicas de la comunicación y, en el lado opuesto, situó a la canciller alemana Angela Merkel como modelo de político que necesita mejorar sus destrezas en oratoria.

“Un discurso político debe contener sinceridad, honestidad y cercanía”

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El director de la Fábrica de Discursos, Francisco Carrillo, ha afirmado hoy en Santander que un discurso político debe contener sinceridad, honestidad y cercanía y, además, es importante que se dirija al público como ciudadanos y no como votantes. “Solo aquel que atienda las necesidades y motivaciones de la gente y se comporte de una manera próxima y sincera será un líder creíble”, apuntó.

Francisco Carrillo, director de ‘La Fábrica de Discursos’, hoy en la UIMP.

Así lo expresó Carrillo en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde abordó las ‘Claves para redactar un discurso de altura’ en el marco del Seminario ‘Comunicación eficaz y liderazgo’, que dirige esta semana el director del Instituto de Comunicación Empresarial y presidente de la Academia de Televisión, Manuel Campo Vidal.

El también profesor de Oratoria en la Universidad Carlos III de Madrid, hizo un repaso por los líderes que, en su opinión, mejor han adaptado su discurso a las nuevas realidades y destacó, en el ámbito internacional, al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, “quien en dos años consiguió modificar totalmente su mensaje y transmitir una imagen más solvente”.

En el panorama nacional, el periodista nombró al excoordinador general de Izquierda Unida (IU) Julio Anguita, quien precisamente ahora, alejado de la política, tiene un discurso más sincero, sencillo, honesto y, por tanto, más convincente, precisó.

Alfredo Pérez Rubalcaba, Esperanza Aguirre y Albert Rivera fueron otros nombres que barajó Carrillo como ejemplo de líderes que manejan las técnicas de la comunicación y, en el lado opuesto, situó a la canciller alemana Angela Merkel como modelo de político que necesita mejorar sus destrezas en oratoria.

Según el experto, cualquier persona puede llegar a ser  un discursista solvente, siempre que siga unas pautas de entrenamiento destinadas al ámbito al que se va a dirigir y, sobre todo, acompañe el trabajo con mucha práctica y ensayo, porque la oratoria es, según explicó, un ejercicio de años y perseverancia.

Por otro lado, Carrillo lamentó la situación política actual y apostó por una vuelta a la política y a las personas, olvidándose de los partidos. En este sentido, abogó por retornar al mensaje y abandonar la impostura de la comunicación y el exceso de marketing, al tiempo que demandó a los líderes tanto empresariales como políticos que tengan un sentido cívico, porque “el problema en España radica, a su juicio, en que la población se mueve por beneficios y ha olvidado los principios”.