El asalto al tren de Glasgow

Puente en el que tuvo lugar el robo. / Wikimedia - Autor: Spborthwick

Tal día como hoy… 8 de agosto de 1963 tenía lugar el asalto al tren de Glasgow

 

El 8 de agosto de 1963, a las 03:15h de la madrugada, en el condado de Buckingham, a 65 km de Londres, tenía lugar el asalto al tren de Glasgow. Quince ladrones desvalijaron el tren correo en tan solo 15 minutos, llevándose un botín de 2,6 millones de libras esterlinas, equivalentes a 40 millones de euros en la actualidad. La mayor parte del dinero nunca se recuperó. Se conoció como «el robo del siglo».

 

CV / Fue un robo minuciosamente planificado hasta el último detalle por una banda constituida a este efecto. Tres años antes, un ladrón de poca monta que estaba cumpliendo condena en el penal de Durham, se enteró por otro recluso de la existencia de este tren que la Royal Mail utilizaba para trasladar discretamente los fondos de los bancos entre Glasgow y Londres. Tras haber cumplido condena, empezó a reclutar una banda para llevar a cabo el golpe. La dirección corrió a cargo de Ronald Biggs, un antiguo compañero de correrías de Reynolds, aparentemente reinsertado, que regentaba una carpintería en Surrey.

Fue un robo minuciosamente planificado hasta el último detalle por una banda constituida a este efecto

A las 18:50h del 7 de agosto, el tren partía de la estación central de Glasgow para cubrir su ruta habitual hasta la estación de Euston, en Londres. El convoy constaba de doce vagones y transportaba a 72 empleados de la Royal Mail. En el segundo vagón se encontraban los envíos certificados, con 126 sacas de dinero en metálico. La cuantía habitual acostumbraba a ser en torno a las 300.000 libras, pero aquel fin de semana había sido festivo y la cantidad era muy superior. Tampoco la elección de la fecha fue casual.

Cuando se encontraba a unos 65 km de Londres, el tren se detuvo ante un semáforo en rojo. El ayudante del maquinista bajó para comprobar qué ocurría y trató de llamar a la central desde el teléfono del poste, pero los cables habían sido cortados. Fue entonces cuando se vio rodeado por los miembros de la banda. Todo fue muy rápido. Unos subieron a la locomotora mientras los otros desenganchaban los dos primeros vagones y la locomotora del resto del convoy. Tras un breve recorrido, detuvieron el tren sobre un puente, debajo del cual había un camión con otros miembros de la banda esperándoles. Cargaron las sacas en el camión partieron a toda prisa. La policía llegó al lugar de los hechos unos 45 minutos después de que los ladrones se hubieran esfumado.

La policía llegó al lugar de los hechos unos 45 minutos después de que los ladrones se hubieran esfumado

Para eludir el dispositivo policial, los 15 miembros de la banda se refugiaron en una granja previamente alquilada, con la intención de pasar en ella unos 15 días, a la espera de que las cosas se calmaran. No pudieron esperar tanto. La forzada inactividad y el aislamiento provocaron nervios y tensiones entre ellos, de modo que a los pocos días decidieron repartirse el botín y largarse. Momentáneamente, fue una suerte para ellos. Un vecino había advertido a la policía de movimientos extraños en la granja. Cuando Scotland Yard llegó ya no quedaba nadie y solo encontraron las sacas vacías, grandes cantidades de comida… y algo más: un tablero de Monopoly que resultó ser determinante.

Durante su forzado enclaustramiento en la granja, los ladrones habían estado jugando al Monopoly y habían dejado sus huellas dactilares; esto permitió su identificación. A los pocos días, trece de los quince miembros habían sido detenidos.

El recorrido biográfico posterior de los miembros de la banda fue variado. Los 13 detenidos fueron condenados a penas de hasta 30 años de prisión, de los cuales cumplieron entre 10 y 12. Pero dos no fueron capturados; otros se fugaron mientras cumplían condena.

El recorrido biográfico posterior de los miembros de la banda fue variado. Los 13 detenidos fueron condenados a penas de hasta 30 años de prisión

Bruce Reynolds escapó a México con su mujer y su hijo, se calcula que con unas 150.000 libras. Llevó una vida a todo lujo hasta que se le acabó el dinero. En 1968 regresó al Reino Unido, probablemente con la intención de dar otro golpe, pero fue detenido y pasó 10 años en prisión. Salió en 1978 y publicó su autobiografía en 1995. Murió en el 2013.

Ronald «Buster» Edwards huyó a México, pero a los tres años negoció su retorno al Reino Unido. Pasó nueve años en prisión, tras los cuales montó una floristería cerca de la estación de Waterloo, en Londres. Fue hallado ahorcado en su garaje en noviembre de 1994. Se ignora si fue un suicidio.

Ronald Biggs fue probablemente el más famoso. Fue detenido a los pocos días del atraco, pero se fugó de la cárcel y permaneció 31 años en Brasil

Charlie Frederick Wilson fue condenado a treinta años, pero consiguió fugarse de la cárcel y escapó a Canadá. Fue capturado en 1968 y cumplió condena hasta 1978. Se trasladó entonces a una lujosa urbanización en Marbella (Málaga). Murió tiroteado por un sicario en 1990.

Ronald Biggs fue probablemente el más famoso. Fue detenido a los pocos días del atraco, pero se fugó de la cárcel y permaneció 31 años en Brasil. En 2001, tras ser identificado, regresó voluntariamente a Gran Bretaña, siendo apresado y liberado al poco tiempo por su avanzada edad y por estar enfermo. Falleció en diciembre de 2013.

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